<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901</id><updated>2012-02-13T15:12:53.537-08:00</updated><category term='Gabriel Zaid'/><category term='José María Arguedas'/><category term='Hermann Hesse'/><category term='Guillermo Prieto'/><category term='Gombrowicz'/><category term='William Golding'/><category term='Mijaíl Bulgákov'/><category term='Ignacio Manuel Altamirano'/><category term='José Revueltas'/><category term='Rosario Castellanos'/><category term='Sergio Pitol'/><category term='Arthur Schnitzler'/><category term='José Tomás de Cuéllar'/><category term='Thomas Bernhard'/><category term='J. M. Coetzee'/><category term='Imre Kertész'/><category term='Enrique Vila-Matas'/><category term='Rodolfo Usigli'/><category term='Piglia'/><category term='Efrén Rebolledo'/><category term='José Gorostiza'/><category term='Sebald'/><category term='Gustave Flaubert'/><category term='Roberto Arlt'/><category term='José Enrique Rodó'/><category term='Ricardo Güiraldes'/><category term='Pío Baroja'/><category term='Manganelli'/><category term='Nikolái Leskov'/><category term='Don Delillo'/><category term='Italo Calvino'/><category term='Malcolm Lowry'/><category term='G. K. Chesterton'/><category term='Milorad Pavić'/><category term='Tommaso Landolfi'/><category term='Danilo Kiš'/><category term='Joseph Roth'/><category term='Evelyn Waugh'/><category term='Ivo Andrić'/><category term='Conde de Lautréamont'/><category term='Robert Walser'/><category term='Junichiro Tanizaki'/><category term='V. S.  Naipaul'/><category term='Miguel León-Portilla'/><category term='Georges Perec'/><category term='Carlos Monsiváis'/><category term='Branimir Šćepanović'/><category term='Pascal Quignard'/><category term='Julio Scherer'/><category term='Julio Cortázar'/><category term='Gustav Meyrink'/><category term='Solzhenitsyn'/><category term='Le Clézio'/><category term='Ronald Firbank'/><category term='Chéjov'/><category term='David Toscana'/><category term='Vladimir Nabokov'/><category term='Roberto Bolaño'/><category term='Buzzati'/><category term='Mario Vargas Llosa'/><category term='László Krasznahorkai'/><category term='Cormac McCarthy'/><category term='Fernando Benítez'/><category term='Tibor Déry'/><category term='Clarice Lispector'/><category term='Antonio Tabucchi'/><category term='Adolfo Bioy Casares'/><category term='Saul Bellow'/><category term='Beckett'/><category term='Leopoldo Lugones'/><category term='Yukio Mishima'/><category term='Simón Bolívar'/><category term='Thomas Mann'/><category term='Flann O’Brien'/><category term='Iván Goncharov'/><title type='text'>Rey Mono: Literatura</title><subtitle type='html'>Literatura, crítica, reseñas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>88</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6876151313488426367</id><published>2012-02-13T10:12:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T15:12:53.554-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buzzati'/><title type='text'>El desierto de los Tártaros, de Dino Buzzati</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wRWo-VkCOfA/TzRwgaXl9uI/AAAAAAAAA_Y/pkGvN6nmQ_g/s1600/desiertotartaros.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-wRWo-VkCOfA/TzRwgaXl9uI/AAAAAAAAA_Y/pkGvN6nmQ_g/s320/desiertotartaros.jpg" width="203" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Giovanni Drogo ha culminado sus estudios en la academia militar y, con el grado de teniente, es enviado a prestar servicio en la fortaleza Bastiani, ubicada en una montaña pedregosa, en los límites territoriales del imperio. Allí, a la orilla de un desierto que se extiende hacia el norte, pasará casi tres décadas a la espera de ese acontecimiento especial que cree que la vida le ha reservado: la gloria que se obtiene a través de las armas en una guerra contra los enemigos que habitan allende el desierto, a los que genéricamente todos llaman “los tártaros” y que no han atacado por ese flanco desde épocas inmemoriales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un principio Drogo pensaba huir de la fortaleza, sobre todo cuando se da cuenta de cuán aislada estaba de esa vida a la que él mismo había pertenecido, en la que había mujeres bellas, amores, fiestas, noches de música embriagadora, comida y vino en abundancia. Los oficiales, de alguna manera contagiados de esa nube de soledad e inercia, sólo consiguen que Drogo persista en su idea de fuga, y cuando está a punto de perpetrar una triquiñuela para huir de allí, la visión del misterioso desierto lo hace vacilar y de pronto cree entrever su destino: en algún momento, de pronto tiene la certeza, de allí llegarán las hordas enemigas&amp;nbsp;como en tiempos antiguos&amp;nbsp;y él, que es joven y cree tener toda la vida por delante, deberá estar listo para cumplir el gran destino que supone le está reservado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es como empezará su espera. Una espera sembrada de dudas que van y vienen cuando el tiempo, casi siempre invisible, deja ver algunas huellas de su paso: los vientos otoñales, la nieve, el regreso de la primavera a través de la cantarina voz de los arroyos que se forman a partir de la nieve fundida y el regreso de los cantos de las aves. Así, más que por el paso de los días, los cuales son un desfile monótono e invariable, el tiempo estará marcado por las estaciones y las pocas ocasiones en que algún afortunado consigue escapar de la fortaleza Bastiani, la cual parece ejercer un extraño poder sobre sus habitantes, quienes no siempre logran abandonarla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un día, sin embargo, hay una ligera variante en los días siempre iguales de la fortaleza: de algún lugar llega un caballo desconocido que altera la cotidianidad de los vigías y los altos mandos y que, además provocará crispaciones en los nervios de varios oficiales, quienes sin nada mejor que hacer, se ponen a seguir las normas con un celo sólo explicable por los excesos de soledad. Hay una muerte nacida de la necedad y de un ridículo descuido, y lo que parecía que sería la primera señal de los días que todos esperaban, se convertirá en un mero problema de delimitación de bordes fronterizos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de aquel incidente, un desilusionado Drogo querrá ahora sí huir de la fortaleza y hará lo posible por abandonarla, incluso regresar a su pueblo natal y ver cómo ha cambiado aquello que alguna vez constituyera su vida: la casa materna, los amigos de su juventud, alguna mujer con la que otrora se había soñado compartiendo la vida. Pero se interpondrán las pegajosas telarañas de la burocracia y entonces estará condenado a permanecer en la fortaleza, cada vez más aislada y abandonada por más de la mitad de los oficiales. Sin embargo, tras el paso de los meses, un nuevo incidente alimentará la débil llama de sus esperanzas: un vigía ha descubierto movimientos y luces en la distancia, movimientos que podrían significar eso que tanto esperan todos: la construcción de una carretera militar y, por ende, la posibilidad de una invasión de los tártaros, es decir, una razón de ser para la fortaleza y para los pocos oficiales que aún habitan en ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mas para que la construcción de la carretera prospere, habrán de pasar aún quince años, y otros tantos permanecerá abandonada hasta que, finalmente, cuando Drogo cuente ya con más de cincuenta años y esté siendo devorado por una enfermedad que lo irá abandonando en una vejez prematura, finalmente todos se prepararán para esa guerra tan anhelada, pero que en la que él ya no podrá participar. Pero aún en la derrota, tendrá la oportunidad de un desagravio personal con la vida, si bien de forma silenciosa y &amp;nbsp;tal vez inútil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sería difícil referirse a &lt;i&gt;El desierto de los Tártaros&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Il deserto dei Tartari&lt;/i&gt;, 1940) sin emplear las palabras grandilocuentes que muchos suelen usar a granel cuando se refieren a obras de tanta amplitud alegórica; sin embargo, apenas diré un par de cosas que se quedaron resonando en mí durante varios días: una es la desolación, en la que los sueños de grandeza de Drogo chapalean como en un pantano; y la otra y más terrible aún, es la espera que dibuja Buzzati, una espera que parece el objetivo principal de toda una vida, de todo un puñado de vidas, pero que en realidad es una especie de muro que nadie se atreve a sortear, y tras el cual, no hay más que un terreno baldío en donde las ilusiones aúllan lastimosamente y sin la más mínima probabilidad de convertirse en realidad, a menos, claro, que exista un movimiento por parte de la voluntad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6876151313488426367?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6876151313488426367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6876151313488426367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2012/02/el-desierto-de-los-tartaros-de-dino.html' title='El desierto de los Tártaros, de Dino Buzzati'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wRWo-VkCOfA/TzRwgaXl9uI/AAAAAAAAA_Y/pkGvN6nmQ_g/s72-c/desiertotartaros.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1874378704516880090</id><published>2012-02-09T12:55:00.000-08:00</published><updated>2012-02-10T14:47:21.337-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Beckett'/><title type='text'>Fin de partida, de Samuel Beckett</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-S4PpS0M_lnI/TzQnHBhJT0I/AAAAAAAAA_Q/t6Du9HF-nV8/s1600/findepartida.jpg" style="font-style: normal;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5707229629405286210" src="http://4.bp.blogspot.com/-S4PpS0M_lnI/TzQnHBhJT0I/AAAAAAAAA_Q/t6Du9HF-nV8/s320/findepartida.jpg" style="cursor: hand; cursor: pointer; display: block; height: 320px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 205px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Dos hombres charlan de cualquier minucia, menos de lo que quieren decir realmente. Son Hamm y Clov, amo y sirviente. El primero está sentado todo el tiempo en su silla de ruedas y es ciego; el segundo, está de pie todo el tiempo con su cara roja y parece odiar a su amo, de quien, sin embargo, no logra escapar, pese a sus constantes amenazas de abandono. Ambos son totalmente dependientes el uno del otro, y sin embargo hay un odio irracional que parece fluir bajo la apariencia de unos diálogos anclados en costumbres que, por el contexto, podrían carecer de sentido; por tanto, ese odio sería como una suerte de argamasa que logra unirlos a pesar de ellos mismos. En algún momento Hamm pregunta la hora, y Clov responde algo perturbador: es la misma hora de siempre. ¿Y cuál podría ser esa hora de siempre? La hora de la nada, aquella en donde el tiempo se podría arremolinar como en un desagüe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;Cerca de ellos hay un par de grandes botes de basura. Y ahí viven Nagg y Nell, los ancianos padres de Hamm. Ambos están tullidos y parecen sonámbulos. Así que es como si no contaran, aun cuando son capaces, como Nagg, de considerar que la infelicidad es divertida. Y si suponemos que Hamm y Clov son los últimos sobrevivientes de la humanidad –como algunos exégetas beckettianos se empeñan en creer–, todo adquiere un sentido aún más enloquecedor, porque entonces el afán de ambos por mantener las jerarquías sociales entre amo y sirviente, así como las costumbres que pudieron haber tenido en un mundo prolífico de seres humanos, se convierten en una triste e inútil farsa.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás la sensación más persistente en ese tiempo sin tiempo, en ese espacio que parece no tener cabida en el mundo, es que todo ha terminado y que ninguno se quiere dar cuenta de ello. Y quizás por eso mismo el enigmático título de esta obra en un solo acto, publicada en 1957 y fundamental en el extravagante mundo de Samuel Beckett: &lt;i&gt;Fin de partida&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Fin de partie&amp;nbsp;&lt;/i&gt;en francés, la cual fue traducida al inglés por el propio Beckett como&amp;nbsp;&lt;i&gt;Endgame&lt;/i&gt;). El juego de descoloridas acciones, pertenecientes a una cotidianidad que ya se vislumbra lejana, se irá perdiendo como trazos hechos en el agua, con el inquietante énfasis de que acaso ya todo esté perdido por siempre y sin que importe gran cosa. Las palabras que cada tanto brotan de Hamm y Clov, y que siempre parecen esconder algo turbio, cruel, en momentos irónico y repetitivo, tal como sucede en las pesadillas, al final desembocarán en un silencio estéril. Y los ancianos en los botes de basura, esperarán a la muerte sin dramas ni aspavientos, como si esperaran un autobús que habrá de llegar sin letrero y sin una hora precisa.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;Al final, el abandono que rondaba como un fantasma desde el inicio de la obra, tomará forma. Y lo único que restará por hacer es cubrir un rostro que de por sí es incapaz de ver. Cubrirlo tal como se cubren  los cadáveres: con silencio y una manta blanca.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1874378704516880090?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1874378704516880090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1874378704516880090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2012/02/fin-de-partida-de-samuel-beckett.html' title='Fin de partida, de Samuel Beckett'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-S4PpS0M_lnI/TzQnHBhJT0I/AAAAAAAAA_Q/t6Du9HF-nV8/s72-c/findepartida.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-7586989643989812519</id><published>2012-01-11T19:50:00.000-08:00</published><updated>2012-01-12T10:31:40.052-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Piglia'/><title type='text'>Blanco nocturno, de Ricardo Piglia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-DTPDh_6MfWc/Tw3xCv8sKEI/AAAAAAAAA-U/9NLgfw-OCco/s1600/blanco-nocturno.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 263px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-DTPDh_6MfWc/Tw3xCv8sKEI/AAAAAAAAA-U/9NLgfw-OCco/s400/blanco-nocturno.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5696474133226596418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un crimen atípico ha sido perpetrado en una provincia de Buenos Aires. Tony Durán, un mulato puertorriqueño radicado en Nueva Jersey, que además porta una maleta llena de dólares –misteriosa, más que por su contenido, por la finalidad que tendrá el dinero– ha llegado a un pueblo que, en apariencia no tiene gran cosa de qué destacarse del resto de pueblos perdidos en la Pampa argentina, en donde hay una ingente cantidad de gauchos ocupados en sí mismos, se hacen grandes apuestas en carreras de caballos y todo parece sumido en una prolija soñolencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, tras el extraño asesinato de Tony Durán, veremos que bajo la aparente tranquilidad del pueblo, subyace una red de sórdidas pasiones urdidas por un puñado de personajes que, antes que aclarar el misterio y los móviles del crimen, lo enturbiarán mediante sus ambiciones, al grado de que el misterio, aunque resuelto en buena parte, quedará con innumerables cabos sueltos que nunca serán esclarecidos. Para ello, Piglia se valdrá de algunos personajes claves:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Croce&lt;/b&gt;, el viejo comisario, quien ostenta una intuición que lo ha llevado a develar misterios que, de otra forma, habrían terminado por hacer que justos pagaran por pecadores. Sin embargo, Croce tiene en el fiscal Cueto a una especie de Némesis que perturbará los rumbos que llevaba su investigación y que lo orillará al descrédito público.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Sofía y Ada Belladona&lt;/b&gt;, hermanas gemelas, producto del segundo matrimonio del viejo Belladona –el terrateniente del pueblo–, y cómplices en más de una travesura. En un viaje que hacen por los casinos de Atlantic City, conocerán a Tony Durán, con quien tendrán un &lt;i&gt;ménage à trois&lt;/i&gt; hasta que Sofía decide abandonar el juego, acaso por herir en demasía su sensibilidad. Ellas dos serán parte fundamental para aclarar el misterio de la maleta de Tony, así como para mostrar la red de intrigas que rigen en el pueblo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Renzi&lt;/b&gt;, periodista y escritor de Buenos Aires –y según muchos, alter ego de Piglia. Llega al pueblo un poco a regañadientes para cubrir la nota del asesinato de un estadounidense –por más que sea un puertorriqueño mulato– en suelo argentino. Sin embargo, de inmediato sospecha un trasfondo turbio y decide permanecer más tiempo del que el diario le ha dado en un principio, para ayudar soterradamente a Croce, con quien ha congeniado desde el primer instante. Además tendrá una aventura con Sofía Belladona, y de esa forma podrá conocer detalles acerca de la historia que de otra manera serían muy difíciles de adquirir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Luca Belladona&lt;/b&gt;, hermano mayor de la gemelas, e hijo del primer matrimonio del viejo con una irlandesa. Es un soñador, y está aferrado a continuar siendo el dueño de la fábrica que iniciara con su hermano Lucio, quien muriera en un accidente automovilístico del que el propio Luca salió ileso. En la novela, Luca será una especie de botín moral de Cueto, que tras el fracaso de su plan por apropiarse del dinero que llevaba Tony, le tenderá una trampa en la que lo pondrá a escoger entre la rectitud moral, aunque con el abandono de su sueño, o bien, la realización del sueño a costa de la tranquilidad de su conciencia, con resultados fatales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con &lt;i&gt;Blanco nocturno&lt;/i&gt; (2011) Ricardo Piglia emprende una novela policial polifónica que, contrariamente a lo que suelen buscar esas novelas, no busca restablecer un orden determinado, y por tanto, la verdad estará condenada a permanecer en las tinieblas, o en el mejor de los casos, en la mente del lector, que quizás encuentre la solución siguiendo el flujo de los razonamientos de Croce, de Renzi y de Sofía Belladona, pero que al mismo tiempo se verá imposibilitado a intervenir en el flujo de los hechos, y sólo podrá contemplar cómo algunas de las más bajas mezquindades pueden triunfar en un mundo que ya no tiene cabida para los sueños de aquellos que aún se atreven a eso: a soñar.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-7586989643989812519?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7586989643989812519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7586989643989812519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2012/01/blanco-nocturno-de-ricardo-piglia.html' title='Blanco nocturno, de Ricardo Piglia'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-DTPDh_6MfWc/Tw3xCv8sKEI/AAAAAAAAA-U/9NLgfw-OCco/s72-c/blanco-nocturno.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3361549306707105087</id><published>2011-12-19T12:38:00.000-08:00</published><updated>2011-12-19T15:58:29.338-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flann O’Brien'/><title type='text'>En-Nadar-dos-pájaros, de Flann O’Brien</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-83rHJqkINVk/Tu_LIsjmOoI/AAAAAAAAA9Y/L8Qb8tNbBdk/s1600/EnNadar-dos-pajaros.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-83rHJqkINVk/Tu_LIsjmOoI/AAAAAAAAA9Y/L8Qb8tNbBdk/s400/EnNadar-dos-pajaros.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687988204652083842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al inicio de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En-Nadar-dos-pájaros&lt;/span&gt;, un joven universitario con una manifiesta  tendencia a la haraganería, emprende una reflexión acerca de la  literatura, tal como se ha conocido hasta sus días:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Tras haber colocado en mi boca pan suficiente para masticar tres  minutos, deseché mis poderes de percepción sensorial y me retiré a la  intimidad de mi mente, asumiendo mis ojos y mi rostro una expresión  ausente y absorta. Reflexionaba sobre el tema de mis actividades  literarias de los ratos de ocio. Que un libro tuviese un principio y un  final era una cosa con la que yo no estaba de acuerdo. Un buen libro  puede tener tres aperturas completamente distintas e interrelacionadas  tan solo por la presencia del autor, o en realidad cien veces otro tanto  de finales.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como Flann O’Brien (pseudónimo de Brian O’Nolan) comienza su  primera novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En Nadar-dos-pájaros&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;At Swim-Two-Birds&lt;/span&gt;, 1939), y que  según muchos será también la más original dentro de su extravagante y  poco numerosa obra. Es decir, inicia con una especie de tesis o boceto  de lo que seguirá en las siguientes páginas: una historia aparentemente  insustancial, basada en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buile Suibhne&lt;/span&gt;, un viejo texto gaélico que se  remonta al siglo IX en donde se menciona que En Nadar-dos-pájaros es un sitio cuasi mitológico ubicado en el centro de Irlanda, y que además fungirá como esqueleto satírico del texto de O'Brien, el cual a su vez será el contenedor de otras  historias: el joven universitario que pasa los días cavilando en la  manera en que pueden ser leídos sus textos y vertiendo ingentes  cantidades de cerveza oscura dentro de su organismo en compañía de otros  jóvenes, o bien, recostado en su cama, y fastidiando con ello a su  honrado tío, que no concibe la vida sin una buena dosis de actividad  física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así también, en una espiral metaficcional, veremos al mismo tiempo los  rumbos de sus textos, en los que se habla de otro escritor que busca  crear personajes que discurrirán por varios temas que, pese a ser vistos  desde la tradición gaélica, atañen también al resto de la humanidad:  fábulas que cuestionan la visión tradicionalista merced a la dudosa  moral que ostentan, historias sin más pretensión que mostrar el absurdo  de una conversación cotidiana entre seres arrancados de diversos barrios  irlandeses y que en sus galimatías muestran una suerte de parálisis o  de sonambulismo, aunque sin llevar dicha espiral de experimentación como una bandera, sino  más bien como una consecuencia lógica de su tendencia hacia la creación de  personajes y situaciones, tal como sucede con la apuesta que hace el Puca Mcphellimey –una suerte de  demonio irlandés cuya principal característica es la exquisita cortesía  con la que trata a quienes le rodean, además de una vocación por el pacifismo– jugando al póquer con un hado  bueno, incorpóreo y algo presuntuoso, para ver quién puede influir de mejor forma en el alma  de un recién nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O’Brien escribe a través de la lente del caricaturista –si bien con un trasfondo  melancólico e implacable– para cuestionar a la literatura desde sus  cimientos al proponer una muchedumbre de caminos para andar y desandar sobre  el propio concepto de novela; pero también para cuestionar desde adentro  a la propia cultura irlandesa, excavando entre las rocas de la  tradición oral y la mitología, y ya encarrerados, para denunciar de  manera tragicómica la inercia autodestructiva no sólo de su sociedad durante la primera mitad del siglo XX, tan llena de nacionalismos  ramplones e infecundos, sino de la sociedades europeas, en las que ya  germinaban los fascismos con fuerza incontenible. Libro imprescindible para cualquier amante de la literatura irlandesa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3361549306707105087?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3361549306707105087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3361549306707105087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/12/en-nadar-dos-pajaros-de-flann-obrien.html' title='En-Nadar-dos-pájaros, de Flann O’Brien'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-83rHJqkINVk/Tu_LIsjmOoI/AAAAAAAAA9Y/L8Qb8tNbBdk/s72-c/EnNadar-dos-pajaros.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4013046818709332640</id><published>2011-12-10T15:57:00.000-08:00</published><updated>2011-12-10T16:17:06.388-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Solzhenitsyn'/><title type='text'>Pabellón de cáncer, de Alexandr Solzhenitsyn</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-AJdQToBOfPQ/TuP0L97H4BI/AAAAAAAAA9A/lW5FE0kHL88/s1600/pabelloncancer.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 271px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-AJdQToBOfPQ/TuP0L97H4BI/AAAAAAAAA9A/lW5FE0kHL88/s400/pabelloncancer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684655641109979154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pabellón de cáncer&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rakobi  Corpus&lt;/span&gt;, 1968) Alexandr Solzhenitsyn explora los senderos de la enfermedad y la situación política en la URSS de los años 50 a través del funcionario Rusánov, que ha tenido que acudir a un hospital en la Ciudad Antigua, en el Uzbekistán, para tratarse un feo tumor en el cuello. Una bola aparatosa que le impide moverse con libertad y que a últimas fechas lo ha hecho pensar más de la cuenta en la muerte. Sin embargo, no está nada contento, ya que deberían tratarlo con especial atención por ser un miembro hasta cierto punto destacado de la sociedad que brotara bajo la sombra “benefactora“ de Stalin. Así, por lo que se deduce de su pasado, Rusánov  es un hombre entregado a la idea de bienestar funcional que estuvo en boga en la mayor parte de ese conglomerado de naciones que formaban la URSS durante los años de la posguerra, si bien eso varias veces significara acusar a sus propios amigos de conspiradores contra el sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panorama no será nada alentador: pacientes con caras agónicas o desesperadas, devoradas por el dolor que les provocan tumores hospedados en casi cualquier zona del cuerpo, rostros en los que la muerte ya deja contemplar sus deprimentes rasgos, o aún más: rostros amenazadores que nada saben de otorgarle a él, un funcionario modelo, todas las comodidades a las que está acostumbrado en las cumbres de su puesto burocrático. Incluso habrá alguno, como el exmilitar deportado Kostoglótov, que le bajará los humos con hirientes palabras, sobre todo cuando Rusánov se pone a querer gobernarlos a todos como si estuviera en su propia oficina. Así que tendrá que aprender que ese tumor, instalado justo bajo su mandíbula, es algo que lo tiene en un puño. Nadie puede salvarlo, salvo quizás la ciencia médica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así entramos a ese mundo de convalecientes, un universo que, pese a la enfermedad, es capaz de mostrar los matices humanos en una combinación tensa, multicolor. Ahí está Diomka, por ejemplo, un joven a quien no pasan más que desgracias desde la niñez, pero que tiene la oportunidad de regresar a su vida, aunque tengan que amputarle una pierna, y quién sabe, quizás dedicarse a la escritura desde una perspectiva sincera, no oficialista; o Asya, que pese a su amor por un estilo de vida quizás un tanto frívolo, tendrá que someterse a una operación que atentará contra su belleza perfecta; o los incurables, que suelen ser dados de alta del hospital con un doble cometido: que no mueran dentro para evitar los picos bajos en las estadísticas, y darles la escuálida ilusión de que quizás podrán curarse por su cuenta. También estarán las historias de los deportados, los incómodos al sistema por las críticas a los excesos demagógicos de los dirigentes, pese a que muchas veces contribuyeron con su propia sangre en la formación o defensa del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema político está representado principalmente a través de Rusánov y Kostoglótov, los antípodas de ese comunismo rígido que, tras la muerte de Stalin, poco a poco comenzará a rectificar el rumbo hacia una forma menos dogmática de ejercer un ideal que ya se veía torcido, lo cual hará que los viejos funcionarios, encarnados en Rusánov, teman las posibles vindicaciones de aquellos a quienes en un principio traicionaron por creerlos “enemigos de la patria”, mientras que, por otro lado, los anteriores enemigos del sistema, encarnados en Kostoglótov (el cual sería un reflejo del propio Solzhenitsyn), casi siempre deportados a las inhóspitas tierras de Siberia por las críticas al sistema, podrán vislumbrar la esperanza del indulto político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente veremos las raíces de una historia de un amor imposible, entre el propio Kostoglótov, quien permanentemente añora la tranquilidad de Ush-Terek, su lugar de destierro, y la doctora Vera Kornilievna, Vega, como cariñosamente le llama él desde su mente, quien a sus 31 años está en riesgo de no compartir lo mejor de su vida con nadie. La sospecha de ambos de quizás ser el uno para el otro y la fatal intervención del tratamiento anticancerígeno en él, que lo podría dejar incompleto como hombre, imposibilitado para formar una familia, y por ende, a mantener alejadas las expectativas de una vida “normal” con una mujer, pese a que la esperanza de amnistía política que ya asoma en el horizonte...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4013046818709332640?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4013046818709332640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4013046818709332640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/12/pabellon-de-cancer-de-alexandr.html' title='Pabellón de cáncer, de Alexandr Solzhenitsyn'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-AJdQToBOfPQ/TuP0L97H4BI/AAAAAAAAA9A/lW5FE0kHL88/s72-c/pabelloncancer.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1839088825646112614</id><published>2011-11-10T10:53:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T11:50:25.148-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Italo Calvino'/><title type='text'>El caballero inexistente, de Italo Calvino</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-rt5JHCjLjD0/TrsjBbf8fiI/AAAAAAAAA7U/ERyDwHAuW_s/s1600/caballeroinexistente.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 243px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-rt5JHCjLjD0/TrsjBbf8fiI/AAAAAAAAA7U/ERyDwHAuW_s/s400/caballeroinexistente.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5673166663071858210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Agilulfo Emo Bertrandino de los Guildivernos y de los Otros de Corbentraz y Sura, caballero de Selimpia Citerior y Fez, no existe. O mejor dicho, existe sólo en virtud de su fuerza de voluntad, ya que carece de un cuerpo de carne como el resto de caballeros puestos bajo el mando de Carlomagno en una de las campañas que sostuvo contra los ejércitos musulmanes. Su armadura es blanca, inmaculada, y él mismo tiene una obsesión por el orden que ningún otro soldado podría comprender, en especial porque la ejerce cuando la mayoría de los hombres se abandonan al sueño, algo vedado para Agilulfo, ya que podría no volver a encontrar su conciencia, y su armadura, de por sí vacía, perdería todo signo de vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es como entramos a la extraña historia del Caballero inexistente, la cual es relatada por Sor Teodora, religiosa de la orden de San Columbano y cocinera del ejército de Carlomagno, quien escribe en un convento las aventuras de Agilulfo a partir de “viejos papeles, charlas oídas en el locutorio y de algún raro testimonio de gente que existía”, pero sobre todo a partir de su propia imaginación. Ella además guarda un secreto con respecto a su propia participación en la historia que relata, lo cual se irá desvelando a medida que vemos las interacciones y enredos con los otros personajes, de los cuales hago un breve recuento:&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Rambaldo,&lt;/b&gt; joven que busca vengar la muerte de su padre a manos de un moro llamado argalif Isoarre. Su hambre de venganza se verá saciada de forma un tanto ridícula, sin gloria, y de hecho casi involuntariamente. Además, sufre un súbito enamoramiento de Bradamante, una hermosa guerrera que le salva la vida cuando él combatía con dos moros al mismo tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Gurdulú,&lt;/b&gt; cuyo nombre varía de acuerdo con el lugar en el que esté. Por lo tanto, tiene todos los nombres y ninguno a la vez. Es el opuesto exacto de Agilulfo, ya que su principal característica es que se mimetiza con toda clase cosas: hombres, animales, objetos, plantas, agua, etc. Carlomagno lo convierte en escudero de Agilulfo debido al extraño complemento que forman juntos: Agilulfo existe merced a su fuerza de voluntad, pese a no existir; y Gurdulú, a pesar de existir, es como si no existiera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Bradamante,&lt;/b&gt; la mujer paladín. Usa una armadura de color índigo. Es implacable y fiera. Ha tenido más amantes que un oficial de caballería. Así que al final, se enamora de Agilulfo a sabiendas de que no existe, y quizás precisamente por ello mismo. Es decir, después de haber probado una ingente cantidad de hombres, sólo le queda enamorarse del hombre perfecto: el que no existe. Y así lo perseguirá por todas partes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Turrismundo&lt;/b&gt;, joven y enigmático soldado que, después de la batalla que narra Sor Teodora, pone en duda el título de caballero de Agilulfo, ya que según las estrictas leyes de caballería, no es lo mismo haber salvado la virginidad de una doncella de familia noble que haber salvado a una mujer ya sin su virtud, algo que parece haberle sucedido a Agilulfo. Entonces debe buscar a la joven que salvara 15 años antes para no perder su título nobiliario y poder seguir ostentándose como caballero a las órdenes de Carlomagno. Así, partirá Agilulfo en busca de Sofronia, madre de Turrismundo y la única que puede dar alguna luz a su honor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con &lt;i&gt;El caballero inexistente&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Il cavaliere inesistente&lt;/i&gt;, 1959), Italo Calvino culmina la trilogía novelística “Nuestros Antepasados”, la cual regresa al nivel más bien alegórico que utilizara en &lt;i&gt;El vizconde demediado&lt;/i&gt;, y al igual que en esta novela, en lugar de una moraleja o cosa semejante, emplea un humor que poco concede a las aventuras caballerescas de la Edad Media y que en cambio hace numerosos guiños a las teorías políticas y sociales que prevalecieron durante la mayor parte del siglo XX.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1839088825646112614?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1839088825646112614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1839088825646112614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/11/el-caballero-inexistente-de-italo.html' title='El caballero inexistente, de Italo Calvino'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-rt5JHCjLjD0/TrsjBbf8fiI/AAAAAAAAA7U/ERyDwHAuW_s/s72-c/caballeroinexistente.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3708451199132406436</id><published>2011-10-29T16:05:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T16:27:24.630-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebald'/><title type='text'>Vértigo, de W. G. Sebald</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-3-SAUJjU3gs/TqyG8s2vIgI/AAAAAAAAA6k/AM1LkQDSawo/s1600/vertigosebald.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 251px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-3-SAUJjU3gs/TqyG8s2vIgI/AAAAAAAAA6k/AM1LkQDSawo/s400/vertigosebald.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5669054408343626242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No es tarea sencilla hablar de un libro como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vértigo&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Schwindel. Gefühle&lt;/span&gt;, 1990), del venerado Winfried Georg Maximilian Sebald, aunque los hilos conductores resulten evidentes casi desde las primeras frases: el viaje, la melancolía, pero por sobre todas las cosas: la memoria, la ilación de los recuerdos en busca de algo que se asemeje a un significado. Los cuatro episodios, de dimensiones casi simétricas, salvo el primero, significativamente más corto que los otros tres, apelan a la evocación desde los anclajes de un viaje que por motivos, a veces quizás un tanto pueriles, se va convirtiendo en algo inquietante que culmina con una huida precipitada, con un cambio de planes inexplicable, o con el examen minucioso de ciertas vivencias que quizás han marcado la vida más de los que se hubiera sospechado en un principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Beyle o el extraño hecho del amor.&lt;/span&gt; En el primero, y también único contrapunto con la “autobiografía” que permea en los otros tres, podemos ver una suerte de biografía de un joven soldado de diecisiete años llamado Henry Beyle, uno de los pocos que después de haber estado en las filas de Napoleón, obtendrá fama en el futuro como escritor bajo el pseudónimo de Stendhal, y que cae en las trampas de la memoria cuando intenta recobrar aquel viaje hecho por tierras italianas en 1800, y del cual saldrá una obsesión amorosa por una cortesana y por la ópera. Y también un libro nacido de la desesperación, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Del amor&lt;/span&gt;, en el que hace una especie de recuento de situaciones tanto reales como ficticias de sí mismo. Al mismo tiempo que un relato, parece el proemio al resto del libro: ese viaje por tierras italianas se repetirá desde distintos ángulos y con diversos guías en los otros tres episodios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;All’estero.&lt;/span&gt; Comienza como una ansia de cambio de aires. Sebald sale de Inglaterra, donde lleva casi 25 años viviendo, para ir a Viena y menguar un poco un periodo de mutismo exacerbado. Sin embargo, una vez allí, se encuentra con una soledad definitiva, al grado de que camina hasta la madrugada y comienza a tener alucinaciones con gente del pasado, casi todas personas que no veía desde hacía muchos años, pero también con personajes de otros tiempos, como Dante Alighieri durante su época de exilio. Semejantes visiones, así como pequeños accidentes personales (haber visto hechos jirones sus zapatos por dentro) lo hacen tomar la determinación de ir a Venecia. De esa forma desplegará un recorrido tanto a través de los pequeños y extravagantes vicios de su propia mente, ciertos personajes (Casanova por ejemplo, en su calabozo del Palacio Ducal, o un par de adolescentes casi idénticos a Kafka tal como aparece en una de sus famosas fotografías, y que le originarán un episodio en el que aparecerá como un absurdo pederasta) o la búsqueda un tanto obsesionada de Pisanello, lo cual lo lleva a Verona. Y asimismo el remolino de ensueños y elucubraciones de tinte kafkiano que fluyen por todas partes de forma anodina, o bien, al filo de la angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Viaje del doctor K. a un sanatorio de Riva.&lt;/span&gt; En esta suerte de descripción de una carta biográfica de un tal doctor K., vicesecretario del Instituto de Seguros de Accidentes de Trabajo de Praga, Sebald hace un diagrama concienzudo acerca de un hombre acosado por alucinaciones y detalles aterradores o significativos en cada pequeño acontecimiento, algo como lo que él mismo experimenta en sus viajes. El doctor K. huye de Viena, justo cuando iba a participar en un congreso sobre socorrismo e higiene en 1913, para irse a Trieste, y después a Venecia cruzando el Adriático en barco. Las alucinaciones y una oscura disposición de ánimo siempre lo acompañan, así como una misteriosa multitud de personas que sólo él consigue ver. Tras cuatro días se dirige a Verona, a Desenzano y finalmente al sanatorio de Riva, donde se someterá a un tratamiento y tendrá una fugaz aventura con una genovesa. Además habrá un suicidio y algunas otras tormentosas escenas que, sin embargo, se cortan de pronto sin más explicación, dejando la duda de si todo ha sido la invención de un demente, o el registro de años llenos de una oscuridad constantemente angustiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Il ritorno in patria.&lt;/span&gt; Después de haber estado durante el verano de 1987 en Verona, Sebald decide regresar a Inglaterra no sin antes pasar por W., su pueblo natal en Alemania, y al que no había vuelto tras más de treinta años. Así emprenderá un recorrido por sus recuerdos infantiles a partir de los cambios que ve a su regreso y de las charlas que sostiene con algunos sobrevivientes de ese pasado. Y es que, además de evocar el pueblo y algunos de sus habitantes, saldrá a relucir también su primer amor imposible, el primer cadáver que pudo ver de cerca y las dos semanas en las que estuvo gravemente aquejado por la difteria, acontecimiento que habría significado un parteaguas en su existencia, ya que lo tuvo no sólo en cama, sino también al borde de un abismo irresistible y oscuro, desconocido y familiar, que es como solemos ver a la muerte a esa edad. Después de un mes aproximadamente regresará a Londres, seguido de cerca siempre por esas extrañas sombras que parecieran andar con él a cada paso, y con un incendio descomunal como escena de fondo en la que se cerrará el marco de las evocaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la imposibilidad de sobrevolar con algo de coherencia un libro como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vértigo&lt;/span&gt;, sólo puedo hablar de impresiones: creo que Sebald trasmina una implacable y sorda inquietud en todas las descripciones de un viaje, sin importar lo anodinas que parezcan. La posibilidad de que todo esté conectado o relacionado de alguna misteriosa manera, hace que los acontecimientos más nimios, se vean rebosantes de significados, a veces pueriles, a veces escabrosos, como secretos terribles que sin embargo deben ser desmenuzados para extraerles el posible veneno. Y pese a la aparente inconexión entre los cuatro episodios del libro, al final imagino el meticuloso examen de los lados de un solo e irregular polígono que consta de memoria, erudición, amor, muerte, enfermedad, melancolía, literatura y el torrente de sangre que alguna vez fluyó entre todos ellos para darles vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3708451199132406436?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3708451199132406436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3708451199132406436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/10/vertigo-de-w-g-sebald.html' title='Vértigo, de W. G. Sebald'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3-SAUJjU3gs/TqyG8s2vIgI/AAAAAAAAA6k/AM1LkQDSawo/s72-c/vertigosebald.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2058280994238023440</id><published>2011-10-22T11:06:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T11:29:48.858-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Le Clézio'/><title type='text'>La cuarentena, de J. M. G. Le Clézio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-_OLvM-QxEQk/TqMG24HPfaI/AAAAAAAAA5k/goj4GK7H7L0/s1600/lacuarentena.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 264px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-_OLvM-QxEQk/TqMG24HPfaI/AAAAAAAAA5k/goj4GK7H7L0/s400/lacuarentena.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666380296007679394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1872. En una taberna parisiense, de pronto irrumpe un joven de rasgos aniñados, con mirada turbia. Es alto, muy delgado, y amenaza a todos arrojando un fuego frío de sus ojos. No tarda en comenzar una gresca con los meseros que intentan echarlo del lugar, hasta que un hombre conocido como Verlaine, más bien bajo de estatura, ligeramente calvo y de discreta elegancia, se lo lleva consigo. En la taberna estaba Jacques, un chico de 8 años que presencia la escena y que además le resultará inolvidable, en particular porque la mirada del joven en algún momento recayó sobre él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casi veinte años más tarde, ese chico es un médico que se dirige junto a Suzanne, su esposa, y Léon, su hermano menor, hacia su ciudad natal, en la isla Mauricio, a más de 900 kilómetros al oriente de Madagascar. Sin embargo, harán una escala en Zanzíbar, en donde casualmente vuelven a ver al joven de la taberna, y que ahora es un hombre maduro atrapado en un laberinto de dolor y delirios gracias a una herida en su pierna, la cual ha degenerado en gangrena. El hombre postrado, odiará desamparadamente a todo el mundo, quizás a sabiendas de que nunca saldrá de ese sitio. Jacques y Léon saben que esos serán sus últimos momentos de vida, aunque no sospechan que a los pocos días habrá un enigmático paralelismo en sus destinos y el de Rimbaud.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El viaje continuará en el barco rumbo a su destino, si bien antes deberán atracar en la isla Plate, desde donde se alcanzan a ver las luces de Mauricio, pues se ha descubierto un brote de cólera en el barco y deberán permanecer allí por tiempo indefinido. Los días se harán sumamente largos de tanto mirar el horizonte, a la espera de que llegue algún barco desde Mauricio que los rescate. Y entonces muchos se sentirán olvidados. Cosa que en efecto sucede después de un intento fallido por rescatar a los europeos que iban en el barco, con lo que se generará un estallido de violencia entre los inmigrantes que adivinaron que serían abandonados a su suerte en la isla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esa forma, los europeos y los de las altas castas mauricianas, empezarán a crear un ambiente de desconfianza en medio del temor por la carencia de víveres y los casos de contagio de siniestras fiebres entre muchos de los abandonados, como el insigne botánico John Metcalfe, quien será llevado a Gabriel, un peñón constantemente azotado por los vientos del océano Índico y muy cercano a Plate, en donde le aguardará su propia muerte al final de las fiebres de la enfermedad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y en medio del temor y la desesperanza, surgirá el amor entre Léon y Suryavati, chica de origen indio que reside entre la otra parte de la isla, en la zona de asentamiento de los inmigrantes de bajos recursos y que deslumbra a Léon por su exótica belleza (ojos amarillos, piel morena, un clavito dorado en una de las aletas de la nariz, un punto rojo entre las cejas) y por esa gracia que ostenta hasta en los movimientos más ínfimos. Allí saldrán a relucir también los añejos desencuentro con el patriarca, uno de los hombres que rigen los destinos de Mauricio y que, para bien y para mal, es el tronco de la familia Archambau, a la que Jacques y Léon pertenecen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo seguirá ofreciéndoles cada vez más infectados y menos esperanzas de rescate, hasta que al fin llega la temporada de cosechas en Mauricio, con lo que harán falta “manos” que trabajen en las tierras. Así, un día se verá en la lejanía un barco que recogerá a la gente que haya sobrevivido a las inhóspitas condiciones de Plate. Sin embargo, Léon, gracias al amor de Suryavati, buscará una redención personal que nada tendrá que ver con el corrompido mundo del patriarca, con su familia, con Mauricio ni tampoco con su propio pasado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;La cuarentena&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;La quarantaine&lt;/i&gt;, 1995), Jean-Marie Gustave Le Clézio explora no sólo una situación límite en cuanto al contexto dramático de los personajes, sino que también lo hace en cuanto a la forma de la novela, ya que las historias se van desplegando una de otra sin un orden aparente, aunque con perfecta coordinación: la historia de Rimbaud y Verlaine, vista por el crío Jacques, su posterior encuentro con un moribundo Rimbaud en Zanzíbar, el viaje hacia Mauricio, caracterizado por la cuasi eterna espera en Plate, en donde además veremos la historia de la madre de Zuryavati, bañada en sangre y violencia, a través de los ojos de Léon, hasta la casi contemporánea búsqueda de un hombre que va tras las huellas de su antepasado Léon Archambau, quien misteriosamente desapareció de todos los álbumes y anécdotas familiares. El lenguaje está depurado hasta que se vuelve casi etéreo, con imágenes inolvidables y poesía entreverada con la anécdota. Y quizás el único punto débil de la novela, a mi juicio, es la intensa carga de dramatismo, que los pocos instantes de humor más bien enclenque que se permite Le Clézio, no son capaces de mitigar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2058280994238023440?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2058280994238023440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2058280994238023440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/10/la-cuarentena-de-j-m-g-le-clezio.html' title='La cuarentena, de J. M. G. Le Clézio'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-_OLvM-QxEQk/TqMG24HPfaI/AAAAAAAAA5k/goj4GK7H7L0/s72-c/lacuarentena.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-651770726269054606</id><published>2011-09-26T09:39:00.000-07:00</published><updated>2011-09-26T18:39:28.480-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Thomas Mann'/><title type='text'>Doktor Faustus, de Thomas Mann</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-31xxLE44bFA/ToDVCq2rTPI/AAAAAAAAA3k/6AHCTjJ9gY0/s1600/doktorfaustus.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 244px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-31xxLE44bFA/ToDVCq2rTPI/AAAAAAAAA3k/6AHCTjJ9gY0/s400/doktorfaustus.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5656755373817416946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En pleno bombardeo a ilustres ciudades alemanas durante 1944, Serenus Zeitblom, doctor en filosofía y filólogo de sesenta años de edad, se pone la tarea de hacer un relato biográfico en memoria del difunto Adrián Leverkühn, quien fuera amigo suyo desde la niñez y además “un músico genial que el destino levantó y hundió con implacable crueldad”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así entramos a &lt;i&gt;Doktor Faustus&lt;/i&gt;, por el sendero de las &lt;i&gt;bildungsroman&lt;/i&gt;. Veremos entonces a Adrián prácticamente desde la infancia en Kaisersaschern, prolijamente descritos tanto los rasgos de su personalidad –entre los que destacaba su profunda hambre de conocimiento, una especie de avaricia intelectual azuzada por la soberbia, así como una tendencia irrefrenable hacia la ironía– como el desfile de personajes entre los que se desenvuelve. El contacto con la música le será dado desde muy temprano, ya que el tío con el que vivía contaba con una tienda en donde abundaban instrumentos musicales de todo tipo y de muchas partes del mundo, los cuales serán examinados secretamente por Adrián, hasta que su tío decide que tome clases de piano, “como una señorita de buena familia”, según el cáustico comentario del propio Adrián. El elegido para iniciarlo en la música será Wendell Kretzschmar, músico tartamudo que guardará estrecha relación con Adrián durante muchos años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, tras la estadía en el liceo, Adrián optará por el estudio de la teología, acaso más en busca de la sordidez que de la esencia divina. Pronto cambiará su orientación influido por Kretzschmar, quien está seguro de que si se dedica a la música será un personaje de dimensiones inolvidables, tal como en efecto sucederá. Así, después de cierto tiempo, abandonará la teología para dedicarse por entero a la composición musical.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando se traslada a Leipzig para ponerse bajo la enseñanza de Kretzschmar el mensajero que lo ayuda con su equipaje, después de un malentendido grotesco, deja a Adrián en un lupanar, en donde la prostituta Esmeralda tocará su mejilla con un brazo mientras él sólo es capaz de reconocer un piano en el que tocará unas cuantas notas antes de emprender una huida casi desesperada. Mas ese episodio será fundamental en su vida, ya que Adrián nunca olvidará el contacto de Esmeralda, al grado de volverse una obsesión para él así como la única mujer con la que podrá saciar su hambre de lujuria. Sin embargo, gracias a esa aventura, se contagiará de sífilis, precio fundamental para su posterior encuentro con Satanás, ya que un germen de locura se instalará en su cerebro a partir de ese momento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El supuesto encuentro de Adrián con el Maligno tendrá una dosis de ambigüedad, ya que Serenus lo conocerá en palabras del propio Adrián, aunque de manera póstuma, tras revisar el cuaderno secreto que dejara ya difunto. Mas de lo que ahí se infiere, habría sido aproximadamente a los 21 años de Adrián, cuando vivía en Palestrina, Italia, con su amigo Rüdiger, poco antes de que comenzara su gloria como compositor. Ahí sellará una especie de trato en el que podrá convertirse en uno de los más geniales músicos de su tiempo durante 24 años, a cambio de dos precios terribles: una maldición en cuanto al amor, de cuyas mieles no gozará mientras viva (mostrada de forma cruel e implacable sobre todo durante su madurez), y el consabido de su propia alma, de la cual está seguro Satanás gracias a la incalculable soberbia de Adrián, aunque al mismo tiempo admitirá, sin darle mucha importancia a ese pequeño detalle, que podría librarse del trato sólo si en algún momento muestra una contrición total.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mención constante al telón de fondo de la guerra mientras Serenus escribe la biografía de su amigo hace que coincidan diversos episodios con la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial, lo cual eleva el nivel de la biografía de Leverkühn a una compleja alegoría que ilustra el trato que acaso sellara Alemania con el demonio (encarnado tal vez en Hitler) al dejarse dominar por una locura que le brindaría algunas efímeras esperanzas de ser el país rector del mundo. Así, la caída de Adrián también coincidirá con el principio del fin de las falsas promesas que dominaran Alemania desde los años 30  del siglo XX. Y conforme a su época, la intención de Thomas Mann por abarcar todo un “universo”, en este caso el de todos los allegados a Adrián y a Serenus, hace que &lt;i&gt;Doktor Faustus&lt;/i&gt; se convierta en un mosaico que muestra tanto la historia principal como historias secundarias o subalternas, costumbres de la sociedad y diversos episodios de la historia de Alemania y de la música en Europa, así como de la trágica postura germana al afrontar diversas épocas, particularmente antes y durante la Gran Guerra, así como en la tragedia que después sobrevendría.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre la multitud de detalles que brotan a la hora de profundizar en &lt;i&gt;Doktor Faustus&lt;/i&gt;, resalta el hecho de que parece una novela escrita en al menos dos idiomas: el alemán y el idioma de la música, al que no deja de hacerse referencia durante toda la novela, y en especial cuando Serenus reseña las composiciones de Leverkühn con una minucia tal, que el lector lamenta que sean piezas inexistentes el "Apocalipsis cum figuris", y "La cantata del doctor Fausto", que según Zeitblom, serán las obras maestras que cubrirán con un halo de inmortalidad el nombre de Leverkühn. Según algunos entendidos en el tema, Thomas Mann pudo haber basado el minucioso lenguaje musical de la novela en conversaciones que sostuviera con Arnold Schönberg, Igor Stravinski, y Theodor Adorno durante la escritura de &lt;i&gt;Doktor faustus&lt;/i&gt; (entre 1943 y 1947) en E.U., mientras que la personalidad de Adrián podría estar influida por las biografías de Beethoven y del propio Arnold Schönberg, considerado como el padre del dodecafonismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un detalle curioso en cuanto a la lectura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Docktor Faustus&lt;/span&gt; fue que las dimensiones del libro no están en proporción con la historia que se narra, al grado de que las primeras 150 páginas parecen una especie de prólogo a la novela, prólogo que además luce los atavíos de las &lt;i&gt;bildungsroman&lt;/i&gt;. Sin embargo, pasado ese dique, la novela comienza poco a poco a tomar una velocidad que llegará a ser frenética en el abrumador final, de una forma que sólo puedo recordar en &lt;i&gt;El idiota&lt;/i&gt;, de Dostoievski, en el que cuatro quintas partes de la historia parecen una minuciosa distracción antes de recibir el brutal golpe del último episodio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-651770726269054606?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/651770726269054606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/651770726269054606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/09/doktor-faustus-de-thomas-mann.html' title='Doktor Faustus, de Thomas Mann'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-31xxLE44bFA/ToDVCq2rTPI/AAAAAAAAA3k/6AHCTjJ9gY0/s72-c/doktorfaustus.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-885314477304675594</id><published>2011-09-05T09:30:00.000-07:00</published><updated>2011-09-05T10:54:06.561-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malcolm Lowry'/><title type='text'>El volcán, el mezcal, los comisarios, de Malcolm Lowry</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-MopAC_v_DMU/TmTdLd1h3qI/AAAAAAAAA3U/tOumqmMzZMg/s1600/volcan-mezcal-comisarios.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 245px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-MopAC_v_DMU/TmTdLd1h3qI/AAAAAAAAA3U/tOumqmMzZMg/s400/volcan-mezcal-comisarios.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648883021686890146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Suele ser motivo de desconfianza que un escritor hable de su propia obra, sobre todo porque de esa manera suele dejar al lector a merced de interpretaciones que quizás nunca habría sido capaz de encontrar por sí mismo. Muchos prefieren que el lector se encamine mediante sus propios senderos a través de una obra, sin rebuscadas o quizás ininteligibles teorías hermenéuticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta del 2 de enero de 1946 que Malcolm Lowry enviara a Jonathan Cape, editor de en inglés de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt; –novela pensada para formar parte de un grupo de seis o siete que ya no escribió, y que hoy es su obra principal–, para defender la obra tal como había sido escrita contra la opinión de un lector anónimo que se quejaba de ciertos excesos formales y que proponía algunos cortes en varios capítulos, es sin embargo una glosa que bien podría fungir como apostilla para un volumen de colección, ya que la multitud de temas que explora a la hora de defender, y por tanto interpretar, su propia creación han seguido vigentes entre su más fieles seguidores, que se han visto incapaces de agregar algún otro tópico más allá de lo que el propio Lowry menciona: los doce capítulos como una representación tanto circular como cabalística, el descenso a los infiernos totalmente emparentado (y bajo la forma de una parodia un tanto agria) con el dantesco, el absurdo que se trasmina en ciertas escenas, así como el humor equívoco que subyace en otras tantas, la falta de un dibujo más preciso de los personajes, el flujo de consciencia muy al estilo modernista, la parodia y diálogo con el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ulysses&lt;/span&gt;, de Joyce, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa carta queda claro además que Lowry sabía perfectamente la clase de obra que había hecho, y que confiaba en que el lector sabría escuchar el ritmo y humor requeridos para disfrutar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt; sin la impaciencia que demuestra el lector anónimo de Cape ante ciertos capítulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la segunda carta que integra el volumen de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El volcán, el mezcal, los comisarios&lt;/span&gt;, enviada al abogado Ronal Paulton, veremos las pesadillescas peripecias que tendrán que padecer Malcolm Lowry y su segunda esposa, Margerie Bonner, desde el 10 de marzo de 1946 hasta principios de mayo del mismo año, cuando Malcolm hace su segundo viaje a México después de haber escrito &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt; bajo la profunda impresión que significara su estadía en México de 1936 a 1938. Un equívoco con relación a las fechas de estadía del escritor será suficiente para que se vean arrastrados al remolino de la kafkiana burocracia mexicana, que inexplicablemente parece complacerse en sustraerles el mayor número de dólares y hacerlos dar innumerables vueltas entre Cuernavaca y la ciudad de México, hasta que finalmente consiguen salir, casi por piedad de un funcionario de migración, por Nuevo Laredo, justo cuando serían deportados humillantemente.  Nunca regresarán a México pese a su gran amor por el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como lo había dicho líneas atrás, al final las dos cartas que conforman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El volcán, el mezcal, los comisarios&lt;/span&gt; pueden fungir como apostillas que que pueden llevar la lectura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt; a niveles que de otra forma seríamos incapaces de alcanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-885314477304675594?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/885314477304675594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/885314477304675594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/09/el-volcan-el-mezcal-los-comisarios-de.html' title='El volcán, el mezcal, los comisarios, de Malcolm Lowry'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-MopAC_v_DMU/TmTdLd1h3qI/AAAAAAAAA3U/tOumqmMzZMg/s72-c/volcan-mezcal-comisarios.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2564762092541413712</id><published>2011-08-16T20:00:00.000-07:00</published><updated>2011-09-18T20:45:41.876-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='László Krasznahorkai'/><title type='text'>Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, de László Krasznahorkai</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-XntVl6BkpEU/TksDwAC7SDI/AAAAAAAAA28/A1N3rwGl708/s1600/alnortelamontana-.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 229px; height: 360px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-XntVl6BkpEU/TksDwAC7SDI/AAAAAAAAA28/A1N3rwGl708/s400/alnortelamontana-.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641607081392556082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Cien hermosos jardines&lt;/i&gt; era la obra preferida del nieto del príncipe Genji, ya que en último lugar allí se mostraba la ilustración de un jardín que parecía ser “el perfeccionamiento supremo de la idea del jardín”, algo que “expresaba lo infinitamente simple mediante fuerzas infinitamente complejas”. Por eso, cuando el único ejemplar se perdió inexplicablemente, tras encargar a destacados académicos y eruditos la búsqueda, en apariencia inútil, de dicho jardín,  los castigos y ejecuciones abundaron entre los siervos del príncipe Genji con el fin de encontrar al responsable de haberse robado el único ejemplar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No contento con ello, antes bien sumamente desasosegado, el príncipe Genji decide sustraerse a la vigilancia de los esbirros del palacio para ir en busca de ese lugar que acaso fuera mítico. Y es así que toma el tren hacia Keihan para buscar en sus alrededores ese lugar que no ha sido mancillado durante mil años por las miradas humanas, un lugar en donde se cree que hay un buda mirando hacia atrás debido a las bellas palabras que profiriera un vagabundo profeta. Es decir, comienza un viaje que podemos catalogar como novelesco, porque, como en todo viaje, será el constante movimiento lo que dará sentido a su búsqueda, más que el lugar buscado que, paradójicamente, pasará desapercibido para el único personaje de esta novela «etérea», en la que el viento, las calles, la naturaleza, la arquitectura e incluso &lt;a href="http://blog.lahojadearena.com/2011/09/ajuste-de-cuentas-con-el-infinito/"&gt;un libro que intenta quitar al infinito su manto de sacralidad&lt;/a&gt;, son quienes lo dotan de algo semejante a un hilo narrativo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Északról hegy, Délről tó, Nyugatról utak, Keletről folyó,&lt;/i&gt; 2003) no es una novela que resulte sencilla de leer a pesar de su breve extensión, la ausencia de una trama común y corriente puede desesperar a un lector incapaz de ser cómplice de una lectura distinta, por lo que bien podrían comienzar con los bostezos monumentales y el fastidio desamparado; pero si se es un fanático del lenguaje y sus giros, esta novela de László Krasznahorkai será un hallazgo pletórico de imágenes y escenarios poco o nada comunes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2564762092541413712?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2564762092541413712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2564762092541413712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/08/al-norte-la-montana-al-sur-el-lago-al.html' title='Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, de László Krasznahorkai'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-XntVl6BkpEU/TksDwAC7SDI/AAAAAAAAA28/A1N3rwGl708/s72-c/alnortelamontana-.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1345338661316810117</id><published>2011-06-25T12:44:00.001-07:00</published><updated>2011-12-10T16:17:46.683-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gombrowicz'/><title type='text'>Cosmos, de Witold Gombrowicz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-d5x6qOh59l4/TgY6txMiVBI/AAAAAAAAA18/6AUnwQAtDoo/s1600/cosmosgombrowicz.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 237px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-d5x6qOh59l4/TgY6txMiVBI/AAAAAAAAA18/6AUnwQAtDoo/s400/cosmosgombrowicz.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622245742793085970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Witold y Fuks se encuentran en un pequeño poblado de provincia, en el camino de Krupowki, en un sendero rodeado de altas hierbas y árboles, caminando bajo un espeso calor veraniego. Se encuentran y deciden rentar un cuarto juntos. Ambos huyen de sus propias realidades: Witold habla de un problema familiar y entonces reluce Varsovia, una carta, el tedio y el desprecio con su padre, con su familia; en tanto que Fuks está de vacaciones, pero en realidad huye de su jefe, un tal Drozdowski, quien no logra soportarlo, algo que obsesiona a Fuks, porque además de ser inevitable pasar siete horas diarias irritándolo involuntariamente, no entiende la razón de ser insoportable para él, y entonces huye buscando cualquier cosa que lo distraiga de Drozdowski. Witold describe a Fuks en unas  cuantas palabras: rubio desteñido, pisciforme, de melancólicos ojos saltones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ambos van en busca de una pensión barata, a pasar unos días, a llenarse de tranquilidad. Entonces sucede algo que cambiará el rumbo de todo: entre los árboles hay un gorrión ahorcado, pendiendo de un alambre. El absurdo hallazgo, además de desconcertarlos profundamente, los hace rentar un cuarto en una casa gris cercana de ese sitio, aunque a las afueras de la ciudad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;«Miré. Un jardín. Una casa en el jardín sin ningún adorno, sin balcones, miserable, gris, construida económicamente, un porche pobretón, saliente, de madera […], dos hileras de ventanas: cinco en la planta baja, cinco en la planta alta; en el jardín unos árboles enanos, pensamientos que se marchitaban en los camellones, varios senderos cubiertos de grava.»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rentan el más barato de los cuartos y así comienzan a aburrirse. El aburrimiento. Witold comienza con un extraño juego de asociaciones: una boca, ligeramente escurrida, deforme, de Katasia, la criada de la casa, sobre todo porque introduce un elemento de perversidad cuando la ve en relación con otras bocas, en especial con la de Lena, la hija de la señora Bolita y que parece hecha sólo para cosas amorosas y delicadas. Además, las texturas lo agotan todo el tiempo: los ruidos del exterior, zumbidos, ladridos, trinos de aves, camiones que pasan con estruendo por la carretera, etc., se mezclan con la basura, las piedras, la hojarasca, los insectos, las grietas y la granulación de las paredes… y sin embargo todo podría estar relacionado con algo, con algún mensaje cifrado hecho para los huéspedes, tal como lo muestra Fuks al ver en el cielo raso una forma que bien podría ser un rastrillo... o una flecha. Incontables debates entre ambos, nacidos del aburrimiento, hasta que se deciden a escapar de eso, del aburrimiento, o bien del recuerdo de Drozdowski, e ir hacia donde la supuesta flecha parece señalar: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Nos pusimos los pantalones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La habitación se llenó inmediatamente de acciones decididas y precisas que, no obstante, por nacer del aburrimiento, de la haraganería, del capricho, tenían en sí cierta dosis de imbecilidad.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un patio hecho de infinitos fragmentos, lleno de otros tantos objetos colocados en aparente caos, piedras, hojas, basura, sumamente anodino, gris, con olor a orina o fermento de algo impreciso, hasta que descubren otra pista, o al menos eso parece: un palito colgado de un clavo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La fragmentación, la inevitable asociación psicológica de elementos: un gorrión colgado, un palito colgado, la perversidad erótica nacida de la relación «cartográfica» entre las bocas de Katasia y Lena; la calvicie que parece inundar la mesa a la hora de la cena, así como las pequeñas manías León, el dueño de la casa; la ostentación del sufrido estoicismo de la señora Bolita; la obsesión de Fuks por huir del pensamiento que lo atormenta (lograr irritar a Drozdowski siete horas a diario sin poder remediarlo) y que lo obliga a hacer de detective para esclarecer el ahorcamiento del gorrión, del palito, de un gato que más tarde aparecerá colgado; la perversidad erótica permeando en cada instante, todo el tiempo; la manera en que cada uno va cayendo en la trampa de las relaciones insignificantes, hasta que, en una noche caracterizada por la demencia, un hombre se ahorcará para completar el ciclo de asociaciones arrancadas al caos, a la casualidad insistente y obsesiva, a la fatalidad que nos pone la existencia cuando queremos emprender la vana tarea de abarcar el Todo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Witold Gombrowicz reúne en &lt;i&gt;Cosmos&lt;/i&gt; (1967), última novela que escribió antes de su muerte, muchas de las obsesiones que fueron características en toda su obra (la perversidad, la fragmentación, el caos, el tedio), y las muestra en una angustiosa,  hilarante, macabra, filosófica y verdadera obra maestra de lo minucioso y lo inaprensible, narrada además con el tono de una historia policíaca en la que parece que el verdadero culpable de todos los sucesos podría ser la propia realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1345338661316810117?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1345338661316810117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1345338661316810117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/06/cosmos-de-witold-gombrowicz.html' title='Cosmos, de Witold Gombrowicz'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-d5x6qOh59l4/TgY6txMiVBI/AAAAAAAAA18/6AUnwQAtDoo/s72-c/cosmosgombrowicz.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-966768262556040470</id><published>2011-05-31T17:02:00.000-07:00</published><updated>2011-05-31T17:16:59.410-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gabriel Zaid'/><title type='text'>Cómo leer en bicicleta, de Gabriel Zaid</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1e4fs_Xg_ao/TeWB_8cPE2I/AAAAAAAAA1Q/LDTXiLlBtWk/s1600/leerenbici.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 257px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-1e4fs_Xg_ao/TeWB_8cPE2I/AAAAAAAAA1Q/LDTXiLlBtWk/s400/leerenbici.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613035446143488866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchos tienen la firme convicción de que la forma es la propia sustancia de cualquier expresión artística, incluida por supuesto la literaria. Si la forma muestra signos de cansancio, lo más seguro es que también el fondo resulte cansino, repetitivo, un esquema desgastado. Y ése parece ser el motor de los ensayos críticos reunidos en el volumen &lt;i&gt;Cómo leer en bicicleta&lt;/i&gt;, publicado por vez primera en 1975 y a últimas fechas reeditado con textos más recientes, los cuales mantienen, sin embargo, el tono lúdico y sin concesiones que empleara Gabriel Zaid desde su primera versión, cuando se burlaba con toda franqueza de las triquiñuelas utilizadas por la “mafia literaria” de México para ensalzar única y exclusivamente a sus propios miembros, sin el pudor elemental que cualquier exceso de ego puede producir en las personas de bien. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, textos como “&lt;a href="http://victorsampayo.blogspot.com/2011/05/sobre-la-produccion-de-elogios.html"&gt;Sobre la producción de elogios rimbombantes&lt;/a&gt;”, “En defensa del jurado”, “El arte de convertir solapas en minifaldas”, “Demografía del Olimpo”, etcétera, dan al lector momentos de verdadero jolgorio en los que es posible reír a expensas de aquel interminable desfile de personajes pagados de sí mismos que abundaron en las décadas de 1960 y 1970, y que desgraciadamente parecen haberse reproducido en seres que hoy gozan de un soñoliento protagonismo en los famélicos reflectores de la culturita mexicana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, en &lt;i&gt;Cómo leer en bicicleta&lt;/i&gt; la lámpara de la crítica irá iluminando, con sonrisa piadosa o francamente sarcástica, no sólo los juegos onanistas de la intelectualidad mexicana, sino que también lo hará con los burdos subterfugios empleados por la política mexicana, lo cual adquiere una importancia ingente si pensamos que al momento de la publicación la llaga del 68 mexicano aún estaba lejos de cicatrizar, sobre todo al estar al frente del país un personaje lúgubre como Luis Echeverría Álvarez, quien cooptaba, no sólo a intelectuales de altos vuelos para que legitimaran su esperpéntico reinado, sino además incurría en el absurdo, junto con muchos de sus colaboradores, de quejarse de un estado de cosas que ellos mismos habían provocado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y cómo hizo Zaid para renovar el estancado aire de la crítica? Desde la propia crítica. Quiero decir, hace crítica de la crítica utilizando modelos que tradicionalmente se ven en otros ámbitos, y que en apariencia nada tienen que ver con la literatura: informes financieros (con todo y estadísticas), ecuaciones matemáticas, recetas de cocina, anuncios clasificados, entre otros métodos de inusitado uso cotidiano; con lo que los textos adquieren una frescura y desfachatez difíciles de igualar, aunque también se ve, al menos en los textos de crítica al sistema, una suerte de denuncia desamparada aunque machacona, al grado de que quizás mucha de nuestra actual democracia (la cual, es cierto, aún gatea y usa pañales) tiene una gran deuda con el espíritu crítico de éste y otros libros de Zaid. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero mejor ahí dejo los elogios. No vaya a ser que yo mismo caiga en las fórmulas empalagosas y rimbombantes que Gabriel Zaid retrata y desdeña con tan pícara elegancia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-966768262556040470?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/966768262556040470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/966768262556040470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/05/como-leer-en-bicicleta-de-gabriel-zaid.html' title='Cómo leer en bicicleta, de Gabriel Zaid'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-1e4fs_Xg_ao/TeWB_8cPE2I/AAAAAAAAA1Q/LDTXiLlBtWk/s72-c/leerenbici.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1838778501402037618</id><published>2011-05-25T10:15:00.000-07:00</published><updated>2012-02-09T12:06:25.529-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Beckett'/><title type='text'>Esperando a Godot, de Samuel Beckett</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yelhGKrzaSc/Td05a_HPNDI/AAAAAAAAA04/QrQYoJXZWR0/s1600/esperandoagodot.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 245px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-yelhGKrzaSc/Td05a_HPNDI/AAAAAAAAA04/QrQYoJXZWR0/s400/esperandoagodot.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5610703846554678322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hay mucho que ver en esta obra en dos actos: apenas un par de hombres, muy probablemente vagabundos, en un paisaje casi vacío, salvo por un árbol esquelético. Los hombres son Vladimir y Estragon, que mantienen charlas acerca de sus botas, de sus problemas de salud o de algunas otras nimiedades. Están allí porque están esperando a un tal Godot, que tarde o temprano habrá de llegar. Sin embargo, nada se sabrá de este señor, ni de las relaciones que Vladimir y Estragon mantienen con él, y además, nunca aparecerá. El árbol (otro personaje quizás) sólo servirá para que coqueteen con la idea de ahorcarse, pero esa idea los lleva a otra cosa y esta a su vez a otra más, todas absolutamente carentes de importancia, acaso con el único fin de apaciguar el tedio:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Estragon –¿Y si nos ahorcáramos?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Vladimir – Sería un buen medio para que se nos pusiera tiesa.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cierto momento aparece Pozzo, una especie de amo cruel que lleva atado a una cuerda a Lucky, un esclavo autómata e inesperadamente viejo que, instigado por la curiosidad de Vladimir y Estragon, bailará y proferirá algunas consideraciones acerca de la filosofía de George Berkeley, aunque barajadas con absurdas digresiones que, empero, servirán para que el tiempo siga su tediosa marcha, hasta que llegue Godot. Pero ya sabemos que Godot no aparecerá, tal como lo anuncia un chiquillo con aire asustado, aunque también les asegura que mañana sin falta estará allí, en ese mismo lugar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para el segundo acto, las cosas seguirán por el mismo sendero, aunque con sutiles diferencias. Estragon, por ejemplo, no recordará casi nada de lo ocurrido el día anterior, ni siquiera a Pozzo y a Lucky, quienes tendrán la particularidad de haberse vuelto repentinamente ciego el uno, y sordo el otro, y además, tampoco recordarán a su vez ni a Estragon ni a Vladimir. Así, el tiempo, desde el primer acto visto como un ente hasta cierto punto feroz e inescrutable, continuará como una encarnación del más absoluto tedio, incapaz de albergar esperanzas o algo que no sea monotonía, hasta que al final volverá a aparecer un chiquillo que les anunciará que Godot tampoco llegará ese día, pero que al siguiente de seguro aparecerá por allí, en ese mismo lugar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mucho se ha especulado acerca del significado de &lt;i&gt;Esperando a Godot&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;En attendant Godot&lt;/i&gt;, 1952) a través de los años, desde quienes ven en Godot al propio Dios y su intrascendencia después de la barbarie que significó la Segunda Guerra Mundial, exégesis que el propio Samuel Beckett se empeñó en negar, hasta quienes visualizan lo que allí ocurre, que es básicamente nada, como una radiografía de la enfermedad de nuestro tiempo; es decir, la vida cotidiana como un absurdo en sí mismo, en el que hay que buscar algo que hacer para pasar el tiempo, porque de otra forma se puede caer en la cuenta de lo vacía que es en realidad la existencia, y se puede comenzar a coquetear con ideas socialmente inaceptables como el suicidio, o por lo menos la locura. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1838778501402037618?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1838778501402037618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1838778501402037618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/05/esperando-godot-de-samuel-beckett.html' title='Esperando a Godot, de Samuel Beckett'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yelhGKrzaSc/Td05a_HPNDI/AAAAAAAAA04/QrQYoJXZWR0/s72-c/esperandoagodot.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-35900959691157576</id><published>2011-05-09T12:55:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T14:33:48.865-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Robert Walser'/><title type='text'>Vida de poeta, de Robert Walser</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-GvrrueSJwJo/TcSK4aueqUI/AAAAAAAAA0Q/lD_Ya9X9i5w/s1600/vidadepoeta.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-GvrrueSJwJo/TcSK4aueqUI/AAAAAAAAA0Q/lD_Ya9X9i5w/s400/vidadepoeta.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603756538207316290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Robert Walser muestra en todo su esplendor su celebrada faceta de vagabundo alegre en &lt;i&gt;Vida de poeta&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Poetenleben&lt;/i&gt;, volumen publicado originalmente en 1918), que contiene 25 relatos breves, y cuyo hilo común, más que las anécdotas –las cuales no relatan casi absolutamente nada– es el hecho del propio disfrute que experimenta el viajero, casi siempre un joven vestido de forma sumamente estrafalaria que suele alegrarse de no cargar con el detestable peso de demasiadas monedas en sus bolsillos y que, cuando arriba a algún nuevo poblado, por lo general es interrogado por las desconfiadas autoridades, normalmente reacias a enaltecer las virtudes de la vagancia. El joven poeta, además de describir el mundo a través del tamiz de una alegre ironía (y que en &lt;i&gt;Vida de Poeta&lt;/i&gt; es el tejido mismo de los relatos), se puede contentar con dormir en las pocilgas más miserables, llenas de minúsculos y hermosos monstruos, o a veces en las propias bancas de los parques, pero libre y contento de sí mismo, dispuesto a disfrutar de los sonrientes cielos azules, de la vegetación, de las montañas que salen al encuentro del caminante, o de la lluvia, que no hace sino lavar la propia alma de las miserias del mundo. Y sin embargo, también podemos encontrar pequeñas y fulgurantes alegorías, como en el caso de los relatos “Un talento” y “Los artistas”, en los que Walser pone énfasis en la manera en que puede degenerar la creatividad de los artistas –y por supuesto, ellos mismos– cuando se encuentran chapaleando en una vida tranquila y llena de placeres; o como en “Hölderlin”, esbozo de una biografía del poeta romántico en la que sintetiza la extraña melancolía que lo va acosando hasta que naufraga en el conocido episodio de locura, mas con una trama en la que mezcla precisamente al poeta vagabundo y al artista fariseo que, tras sumergirse en la tranquilidad y los placeres, lo abandona todo en busca de la creatividad perdida); también hay extraños soliloquios, nacidos de una depresiva soledad, como en "Discurso a un botón", o "Discurso a una estufa"; o la desgarradora y desamparada descripción de un instante lleno de belleza y muerte como la que logra en “Frau Wilke”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-35900959691157576?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/35900959691157576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/35900959691157576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/05/vida-de-poeta-de-robert-walser.html' title='Vida de poeta, de Robert Walser'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-GvrrueSJwJo/TcSK4aueqUI/AAAAAAAAA0Q/lD_Ya9X9i5w/s72-c/vidadepoeta.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3898724085303285705</id><published>2011-05-03T11:09:00.000-07:00</published><updated>2011-05-03T16:18:09.471-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julio Scherer'/><title type='text'>Los presidentes, de Julio Scherer García</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-rPbo5z51gVg/TcCM3iIZVMI/AAAAAAAAA0A/VuLWzFriNSQ/s1600/lospresidentes.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-rPbo5z51gVg/TcCM3iIZVMI/AAAAAAAAA0A/VuLWzFriNSQ/s400/lospresidentes.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602632822131610818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Julio Scherer García (México, 1926) ha sido una pieza fundamental para comprender el aparato político mexicano desde uno de los años más polémicos de la era moderna: 1968, cuando es elegido para dirigir el periódico &lt;i&gt;Excelsior&lt;/i&gt;, que entonces encaminaba sus pasos a través de una cooperativa, y con cuyo liderazgo se convertiría en el diario más importante en lengua castellana gracias a la línea crítica que siempre empleó hacia el gobierno mexicano, sin las acostumbradas complacencias que se manejaban en prácticamente todos los demás diarios de circulación nacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;Los presidentes&lt;/i&gt;, una mezcla de memorias, crónicas de diversas vivencias personales, e incluso algunos documentos de varios colaboradores suyos en &lt;i&gt;Excelsior&lt;/i&gt; o en la revista &lt;i&gt;Proceso&lt;/i&gt; (que creó junto con algunos compañeros que salieran de &lt;i&gt;Excelsior&lt;/i&gt; después del “golpe de mano” perpetrado por el maquiavélico Luis Echeverría en 1976), Julio Scherer García hace un retrato un tanto metonímico de los vicios del poder mediante la descripción e influencia de la personalidad del presidente en turno y la directa relación que eso significará para los rumbos que va tomando el país. Y es que siempre fue un testigo muy cercano del poder, gracias a la relación que sostuvo con los presidentes Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo (con éste último incluso guardaba parentesco). Con Miguel de la Madrid nunca tuvo un acercamiento personal debido, a que, según el propio Scherer, era muy sensible a la crítica. Por tanto, Scherer siguió sus decisiones y su línea de gobierno sin lograr nunca una entrevista directa, algo que buscó sin éxito durante todo su sexenio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La descripción de las respectivas personalidades presidenciales va acorde con los momentos que el país va experimentando. Así, la intolerancia y malhumor de Gustavo Díaz Ordaz discurren de forma paralela con los actos de rebelión estudiantil y el clima de represión que sobrevendrá en todos los estratos sociales, y así también mencionará los lúgubres días que padeciera tras la matanza del 2 de octubre y que habrían de perseguirlo hasta el día de su muerte. Analiza con diversos ejemplos (entre ellos su propio caso cuando es expulsado de Excelsior) la personalidad shakespeariana y los maquiavélicos procederes de Luis Echeverría Álvarez, que a todos decía lo que querían oír para intentar llevarlos hacia una zona en la que él mismo pudiera controlarlos a su antojo, sin importar que fueran sus propios colaboradores, los empresarios o los periodistas. Y por supuesto, describirá muchas de las frivolidades sibaríticas de José López Portillo y sus allegados, en particular la indescriptible corrupción de Arturo “El Negro” Durazo, quien simbolizará los excesos del gobierno en la “era de la abundancia” petrolera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Los presidentes&lt;/i&gt;, más que como una crónica periodística o como un estudio histórico, está estructurado como una larga conversación. No cuenta con capítulos delimitados por un tema o un hilo discursivo que guarde algún orden por lo menos cronológico o narrativo, así que lo mismo podemos seguir las vicisitudes de Scherer y su relación con Luis Echeverría o alguno de sus colaboradores, regresar a los días en que se fraguaba la hecatombe de Tlatelolco, adelantarnos en algún punto de los años de Miguel de la Madrid, o examinar la minuciosa descripción del “chayote” o “embute”, que era como se le llamaba a una extraña costumbre de la prensa que consistía en aceptar dinero del gobierno con tal de no publicar crítica de ningún tipo (a veces con un cinismo que rayaba en la insolencia), el cual vivió su auge desde los tiempos de Díaz Ordaz. Pese a lo anterior, el libro resulta sumamente ameno, además de ser indispensable para examinar una radiografía del México actual. Aun cuando al final queda la sensación de que hemos estado, quizás demasiado cerca, de las pútridas emanaciones del poder político mexicano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3898724085303285705?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3898724085303285705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3898724085303285705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/05/los-presidentes-de-julio-scherer-garcia.html' title='Los presidentes, de Julio Scherer García'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-rPbo5z51gVg/TcCM3iIZVMI/AAAAAAAAA0A/VuLWzFriNSQ/s72-c/lospresidentes.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8380464518623143754</id><published>2011-04-25T13:08:00.000-07:00</published><updated>2011-04-25T15:20:17.908-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Branimir Šćepanović'/><title type='text'>La boca llena de tierra, de Branimir Šćepanović</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-5mrBXjfY53A/TbCMfAxEQ9I/AAAAAAAAAzo/5Q6AvsCwKOU/s1600/bocallenatierra.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 263px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-5mrBXjfY53A/TbCMfAxEQ9I/AAAAAAAAAzo/5Q6AvsCwKOU/s400/bocallenatierra.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5598128801231160274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muerte es uno de los tópicos más recurrentes dentro y fuera de la literatura. El momento sublime del tránsito de la vida hacia lo incógnito ha sido retratado desde el desamparo, el azar, el humor o el destino. ¿Pero qué sucede cuando un hombre, huyendo de la sentencia de muerte que significan tres frías palabras en latín, busca el último movimiento de la voluntad, es decir, morir por propia mano y así sustraerse a los horrendos dolores que habrán de sobrevenirle, los hedores, la vergüenza; sustraerse, en fin, a la paulatina e inevitable incapacidad de regir su propio destino?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Branimir Šćepanović explora dicha pregunta a través de la historia de un hombre que inopinadamente huye del tren que lo habría de llevar de regreso a su natal Montenegro, todo para poner fin a sus días, de preferencia en la cumbre de una montaña solitaria: una muerte hermosa, ya sea ahorcándose en un árbol, o arrojándose a algún precipicio, pero ambas con un factor en común: sin testigos indeseables, en completa soledad. Sin embargo, algo sale mal y al adentrarse en la montaña, de pronto se topa con dos hombres, dos posibles cazadores que acampaban y que, sin mediar explicación alguna, cuando el hombre decide no intercambiar palabra con ellos y huir desbocadamente en busca de un sitio en el cual cumplir con su plan original, deciden seguirlo, presas de una irresistible curiosidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco la persecución del singular hombre que huye los va llevando a distintos estados mentales, que van desde una inocua curiosidad hasta el odio más corrosivo, sobre todo cuando a dicha persecución se van sumando cada vez más personajes, llevados casi siempre por las motivaciones más absurdas, ya que de alguna manera lo van cargando con toda suerte de culpas, tal como se hiciera con el famoso chivo expiatorio en la antigüedad. De esta forma, la historia se va convirtiendo en una densa alegoría que muestra la psicología de los inquisidores que van en pos de una víctima a la que se le carga con todas las frustraciones y todos los males, algo que las dictaduras de todas las épocas (aunque el lugar preponderante lo ostenten los totalitarismos del siglo XX) ilustrarían de manera ejemplar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;La boca llena de tierra&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Usta puna zemlje&lt;/i&gt;, 1974) de Branimir Šćepanović, está narrada mediante una suerte de trenza hecha a dos voces, una de las cuales describe en tercera persona al hombre enfermo y el desarrollo de su misantropía inicial rumbo a un desahuciado e inútil amor por la vida, fruto de las distintas fases de la persecución; y la segunda voz, de uno de los cazadores, y que tendrá la particularidad de oscilar entre la primera persona del singular y del plural, con lo que la novela va adquiriendo un vértigo cada vez más angustioso, y podría decir demencial, hasta que desemboca en un final sin grandes triunfos ni reivindicaciones. Una pequeña y deslumbrante obra maestra.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8380464518623143754?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8380464518623143754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8380464518623143754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/04/la-boca-llena-de-tierra-de-branimir.html' title='La boca llena de tierra, de Branimir Šćepanović'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-5mrBXjfY53A/TbCMfAxEQ9I/AAAAAAAAAzo/5Q6AvsCwKOU/s72-c/bocallenatierra.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5137233296547221337</id><published>2011-04-17T18:50:00.000-07:00</published><updated>2011-04-17T19:36:38.187-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malcolm Lowry'/><title type='text'>Bajo el volcán, de Malcolm Lowry</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-MAOX-LB0RPY/Tajfy1RqT7I/AAAAAAAAAzY/KWYda-ftY_c/s1600/bajoelvolcan.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 273px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-MAOX-LB0RPY/Tajfy1RqT7I/AAAAAAAAAzY/KWYda-ftY_c/s400/bajoelvolcan.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595968601395449778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En pleno Día de Muertos, el 2 de noviembre de 1939, dos hombres, M. Laruelle y el doctor Virgil, recuerdan con estupor y amargura los sucesos  ocurridos justo un año antes, en Tomalín,  pueblo situado casi a las faldas del volcán Popocatépetl, a unos 15 km de la ciudad de Quahnáhuac (antiguo nombre nahuatl de Cuernavaca), y que además sería el último día en la vida del  el ex cónsul británico Geoffrey Firmin. Pero eso no tendría mucho de particular si no supiéramos, poco a poco, que el ex cónsul ha vivido algún tiempo en México, país que parece encarnar una suerte de "paraíso infernal", en el que es posible contemplar cielos y paisajes de ensueño y al mismo tiempo ser el escenario de su hundimiento cada vez más inexorable en el alcohol. Las borracheras –producto de su soledad y su traición a los más grandes ideales en un mundo que comienza a ser precipitado hacia el incendio de la Segunda Guerra Mundial– son cada vez más siniestras en Geoffrey, al grado de experimentar lúgubres temblores y no pocos lapsos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;delirium tremens&lt;/span&gt;, los cuales sólo pueden disminuir su intensidad siguiendo el curso a su círculo vicioso; es decir, bebiendo más alcohol.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es quizás debido a ese infierno que su esposa Yvonne lo abandona a su suerte, fastidiada de lidiar con él y su caterva de fantasmas. Pero inexplicablemente, al menos así suele ser el amor, regresa a buscarlo a Quauhnáhuac, algo sumamente inesperado para M. Laruelle, con quien parece haber tenido una aventura fruto del despecho. Ahora bien, al igual que la reverenciada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ulises&lt;/span&gt;, de Joyce, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Under the Volcano&lt;/span&gt;, 1947) retrata un día –en este caso el último– en la vida de Geoffrey, a través de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;flashbacks&lt;/span&gt; que van mostrando algunos momentos de su pasado en común, por lo general lleno de sueños truncos, con Yvonne. Ella regresa con Geoffrey con la esperanza de que abandonen ese México que parece desatar sus demonios y así comenzar una nueva vida juntos; pero el Cónsul parece decidido a seguir hasta el final un camino de autodestrucción inexorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo es Yvonne quien busca rescatar al Cónsul de ese camino de perdición. También Hugh, su  propio hermano, un tipo idealista y un tanto revolucionario que a sus veintinueve años aún busca salvar al mundo a través de un marxismo "puro", va por él para hacerlo entrar en razón. Y para ello deberán seguir al Geoffrey a través de un recorrido alcohólico, alucinante, lleno de presagios funestos, como un caballo marcado con el número siete y un indio agonizante en plena carretera hacia Tomalín, donde la muerte rondará sus destinos con un escenario hermoso y pesadillesco: los volcanes adentrándose en el cielo conforme el día avanza hacia una noche de abundante mezcal, personajes torvos, vegetación exótica, trágicas coincidencias y una furibunda tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crítica suele ser unánime a la hora de juzgar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt;: es quizás una de las mejores novelas inglesas del siglo XX, lo mejor que pudo escribir el atormentado Malcolm Lowry, y que estuvo a nada de consumirse para siempre en un incendio. Pero más allá del anecdotario y los extraños accidentes que empedraron el camino no sólo de la novela, sino del propio escritor inglés, el retrato realista que hace Lowry, aunque salpimentado de alcohólica fantasía, de un México bello y feroz, en lucha constante contra sí mismo, quedará en la mente de muchos fascinados por ese extraño país que ofrece la promesa de un "infierno heroico" para los más osados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5137233296547221337?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5137233296547221337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5137233296547221337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/04/bajo-el-volcan-de-malcolm-lowry.html' title='Bajo el volcán, de Malcolm Lowry'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-MAOX-LB0RPY/Tajfy1RqT7I/AAAAAAAAAzY/KWYda-ftY_c/s72-c/bajoelvolcan.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8169256367666057515</id><published>2011-04-01T17:44:00.000-07:00</published><updated>2011-04-01T18:04:03.693-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Joseph Roth'/><title type='text'>La marcha Radetzky, de Joseph Roth</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-SyJIL5Nj1iI/TZZxaY8SF7I/AAAAAAAAAy4/t0QYaIDEL-c/s1600/marcharadetzky.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 265px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-SyJIL5Nj1iI/TZZxaY8SF7I/AAAAAAAAAy4/t0QYaIDEL-c/s400/marcharadetzky.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590780685612881842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La breve historia de la dinastía de los Trotta fue producto de un momento de angustia: cuando Joseph Trotta, consciente de que si el joven emperador moría, gracias a que se mostraba flemática y estúpidamente sobre su caballo con unos prismáticos muy cerca de la línea de fuego en la batalla de Solferino, se perdería no sólo la batalla, sino también el estado, el imperio, y el mundo tal y como lo conocía; así que sin pensárselo dos veces salvó la vida del joven emperador Francisco José derribándolo de su caballo. De esa forma consiguió un balazo en el hombro, el grado de capitán, la orden de María Teresa –la más alta condecoración que podía obtener un militar–, y el título nobiliario de barón: ya no sería más el casi anónimo teniente de infantería Joseph Trotta, sino el capitán Joseph Trotta, señor de Sipolje: un ser poco menos que legendario. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, tras ese inesperado nombramiento, el capitán Trotta padecerá más bien inconvenientes: de ser un hombre sencillo con antepasados campesinos, de pronto entrará en contacto con el mundo de la aristocracia, en el que nunca se sentirá cómodo. Su propio padre verá en él a un ser superior y eso los separará tanto o más que la muerte. Se casará con una mujer aristócrata de salud frágil, y juntos concebirán un hijo, al que llamarán Franz. Y a ese hijo, lo mismo que a su nieto –que no conocerá– las altas esferas del imperio les allanaran misteriosamente el camino.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El suceso de la batalla de Solferino habría quedado grabado en la mente de todos los ciudadanos del imperio de no ser por la propia honradez del capitán Trotta, quien tras verlo narrado fantasiosamente en el libro infantil de su hijo, se siente humillado y hace lo posible por borrarlo, al grado de pedirle al propio emperador que lo suprima. Después se recluirá en soledad en su finca por el resto de sus días, no sin antes impedir que su hijo se vuelva soldado o terrateniente, con lo que al final Franz optará por entrar al servicio del emperador desde las trincheras de la burocracia, como un funcionario modélico del gobierno, hasta que se convierte en jefe de distrito. Y salvo el episodio en el que Moser, el amigo pintor de Franz, hace el retrato del héroe de Solferino, Joseph Roth no abunda en detalles acerca de su juventud ni de su esposa, la futura madre de Carl Joseph.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, de pronto seguiremos los pasos de Carl Joseph, el nieto del héroe de Solferino, quien es encaminado hacia el ejército imperial desde su infancia, instigado por los sueños truncos de su padre. Cada tanto regresa al hogar paterno en el distrito de W., en donde los domingos pueden escucharse los ensayos de &lt;i&gt;La marcha Radetzky&lt;/i&gt;, lo cual dota esos días de un sabor especial. Entonces padre e hijo siguen un solemne e invariable ceremonial durante las comidas, durante los breves paseos que hacen, e incluso durante las conversaciones que mantienen. Sin embargo, Carl Joseph está lejos de sentirse a gusto como soldado de caballería, pero no puede decir nada a su padre, el hierático y adusto jefe de distrito. Así que continua su destino en silencio, obedientemente. La imagen de su abuelo, el héroe de Solferino, actúa sobre su ánimo como una pesada sombra, ya sea para aprobar o reprobar las decisiones que irá tomando en su desdichada existencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y al poco tiempo se convencerá de que la muerte lo acosa desde sus días de juventud, cuando tras fungir durante algún tiempo como amante de la señora Slama, se entera de su muerte a través de su propio padre. Más tarde, también se sentirá responsable por la absurda muerte de su mejor amigo, quien defendía su honor y el de su disoluta esposa, a consecuencia de un malentendido en el que está mezclado el propio Carl Joseph. Así, el teniente Trotta von Sipolje se abismará en la melancolía y se refugiará en una lejana ciudad situada hacia oriente, a unos pasos de la frontera con Rusia. Ahí se entregará a una inercia de alcohol, deudas, una brutal represión contra los obreros del lugar y un amor sin futuro, hasta que casi logra ser expulsado ignominiosamente del ejército, cosa que su padre evita después de una trabajosa reunión con el anciano emperador. Y es que tal pareciera que el destino del emperador y los Trotta está encadenado desde el momento en que el héroe de Solferino salvó su vida, más de medio siglo antes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con su honor a salvo, Carl Joseph abandona el ejército y se convierte en paisano en cuanto la noticia del asesinato del heredero al trono recorre el imperio como un incendio. Cree haber encontrado la tranquilidad que siempre había buscado, y pese a que la tormenta de la guerra ya oscurece los caminos del futuro, parece que él la mirará sólo de soslayo. Pero no, al final se decide a luchar por el emperador, tal como hiciera su abuelo, aunque sin la gloria de éste. Logra morir de una forma bastante anodina y al poco tiempo se precipitará también la muerte de su padre, la del emperador, y acaso la del propio imperio, con todo lo que ello significará para el nuevo orden mundial. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando uno ve la cantidad de páginas que conforman &lt;i&gt;La marcha Radetzky &lt;/i&gt;(&lt;i&gt;Radetzkymarsch&lt;/i&gt;, 1932) no puede sino temer la posibilidad de invertir varias semanas en una novela cansina y tediosa, en particular porque el propio Joseph Roth acostumbraba escribir novelas de escasa extensión que, sin embargo, albergaban una gran profundidad anecdótica y psicológica (&lt;i&gt;El peso falso&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Leviatán&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Fuga sin fin&lt;/i&gt;, etc.), lo cual bien podría hacer pensar en que las novelas de largo aliento serían perfectamente prescindibles en su bibliografía. Sin embargo, la experiencia con &lt;i&gt;La marcha Radetzky&lt;/i&gt; resulta entrañable desde las primeras páginas, en las que resalta una forma emparentada con ciertas novelas decimonónicas, en especial rusas; aunque también es cierto que el estilo de Roth no sólo se detiene allí, sino que es capaz de mirar las trágicas vueltas del destino con un humor que las dota de niveles aún más vastos de significado. Al final uno siente que ha visto la decadencia no sólo de una familia o una forma de ver la vida, sino de toda una época. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8169256367666057515?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8169256367666057515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8169256367666057515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/04/la-marcha-radetzky-de-joseph-roth.html' title='La marcha Radetzky, de Joseph Roth'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-SyJIL5Nj1iI/TZZxaY8SF7I/AAAAAAAAAy4/t0QYaIDEL-c/s72-c/marcharadetzky.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2954391272699355654</id><published>2011-03-18T14:35:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T20:59:46.637-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rodolfo Usigli'/><title type='text'>El gesticulador, de Rodolfo Usigli</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-2LXUaQUnTeE/TYPS1yt1YlI/AAAAAAAAAyI/V9EAOrOZ-Bk/s1600/elgesticulador.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 249px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-2LXUaQUnTeE/TYPS1yt1YlI/AAAAAAAAAyI/V9EAOrOZ-Bk/s400/elgesticulador.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5585539784458461778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;César Rubio ha huido junto con su familia a un remoto pueblo en el desierto. Es decir, al pueblo en el que nació. Y más que huir, en realidad ha roto con un pasado en el que todo estaba teñido de fracaso: su nimia carrera como profesor de historia mexicana en la universidad nacional, la pobreza compartida todo ese tiempo con su esposa Elena y sus dos hijos Julia y Miguel, de 20 y 22 años respectivamente, que se hundían, ella en el deseo de un muchacho que no le hacía el menor caso debido a lo anodino de su rostro, aunque tuviera un cuerpo que emanaba fuego; y él, que pese a “estudiar” en la universidad, en realidad fungía como uno de esos “fósiles” que no hacen sino gastar el tiempo en huelgas y estériles debates políticos. Y así, después de una discusión en la que todos culpan de una u otra forma a César, de pronto aparece Oliver Bolton, un académico estadounidense que necesita pasar la noche en su mísera casa debido a un desperfecto de su auto. Cuando platica con César, éste se entera de que Bolton busca información sobre un par de personajes de la historia revolucionaria de México. En especial del general César Rubio, quizá el personaje más influyente en la revolución, por encima de iconos como Emiliano Zapata y Francisco Villa, y cuya desaparición es un verdadero misterio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En una charla que sostienen, César le da información que sólo podría conocer un historiador, y cuando le cuenta acerca de la muerte de Rubio, Bolton no le cree porque “la verdad siempre debe estar regida por una lógica”, y la muerte del general a traición, por uno de sus propios ayudantes, no le parece nada lógica ni digna de un héroe como Rubio. Al no creer la verdad, Bolton busca una mentira, y Rubio subconscientemente ve en ello una oportunidad de “venderle” su identidad como el general Rubio, aprovechándose de la homonimia y de las coincidencias en cuanto al lugar de nacimiento y a la edad tan similar que tendrían si aquél no hubiera muerto. Sin embargo, le hace prometer a Bolton que no hablará con nadie acerca de ello.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bolton rompe su promesa y a las pocas semanas aparece un artículo en The New York Times, en el que se habla del casual encuentro que el profesor Bolton ha tenido con un héroe de la Revolución Mexicana. Miguel lee el artículo a sus padres con cierta estupefacción y desconfianza, arguyendo que quizá nunca ha conocido a su propio padre. Antes de que las explicaciones prosperen, aparecen varios políticos locales que buscan “la verdad” acerca de ese Rubio que cimbraría la escena política nacional. Con unas cuantas pruebas superficiales, llegan a la conclusión de que sí es el legendario general César Rubio, quizá también ayudados por su deseo de colocar un candidato al gobierno del estado que rompa con el continuismo del régimen actual, el cual, por cierto, no les aporta ningún beneficio. Es decir, más que la irrevocabilidad de una prueba de su identidad, todos “quieren creer” que realmente se trata del mítico personaje y ven en ello una oportunidad para sus propios intereses. César, pese a la desconfianza y súplicas de alejarse de la política por parte de su esposa, decide aceptar la postulación, y semanas más tarde adquirirá incluso un aura de serenidad: como si el legendario César Rubio realmente hubiera encarnado en el humilde profesor César Rubio. Todos están felices por su candidatura, excepto el general Navarro, único conocedor del secreto debido a que él era el asesino de Cesar Rubio. Amenaza con desenmascararlo a menos que renuncie a la candidatura, a lo cual Rubio ya no teme, pues su identidad se ha fusionado de tal forma con la del general, que ya nadie creería que es un impostor, y además, le hace ver que ambos están atrapados por el mismo secreto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No obstante, las amenazas de Navarro terminan con la muerte de César Rubio durante su presentación como candidato oficial, y usando rápidamente la demagogia, no tarda en manipular al pueblo, que comenzaba a dar muestras de repudio a Navarro, prometiendo suspender su propia candidatura hasta que se aclare el asesinato y resarcir a la familia del general Rubio, en caso de que él sea el gobernador, como seguramente pasará. Y con la muerte de César, Elena quedará trastornada, Julia logrará una “belleza” derivada de la grandeza de su padre, y Miguel intentará huir de la sombra de su padre en busca de una "verdad" que siempre se le termina escapando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;El gesticulador&lt;/i&gt; es la obra capital de Rodolfo Usigli. Fue varias veces censurada desde su estreno en 1947 –aunque Usigli la escribió en 1938– por el retrato sin concesiones que hacía de las “maniobras” empleadas por los políticos mexicanos posrevolucionarios, encarnados principalmente en Navarro y los que rodeaban a César Rubio; pero al mismo tiempo es una obra acerca de la identidad y de cómo puede significar una oportunidad de trascendencia para un hombre que antes de ello había chapaleado continuamente en el fracaso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2954391272699355654?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2954391272699355654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2954391272699355654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/03/el-gesticulador-de-rodolfo-usigli.html' title='El gesticulador, de Rodolfo Usigli'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2LXUaQUnTeE/TYPS1yt1YlI/AAAAAAAAAyI/V9EAOrOZ-Bk/s72-c/elgesticulador.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3832170283150165528</id><published>2011-03-04T15:47:00.000-08:00</published><updated>2011-03-04T15:55:18.950-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iván Goncharov'/><title type='text'>El mal del ímpetu, de Iván Alexándrovich Goncharov</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-YMPvDEx3KTU/TXF6J2yosFI/AAAAAAAAAx4/ley_cN-rFeE/s1600/maldelimpetu.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 271px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-YMPvDEx3KTU/TXF6J2yosFI/AAAAAAAAAx4/ley_cN-rFeE/s400/maldelimpetu.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580375723034062930" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta hace relativamente poco, Iván Alexándrovich Goncharov era conocido solamente por &lt;i&gt;Oblómov&lt;/i&gt; (1859), novela que para algunos resultaba superior al escritor que la había creado. Sin embargo, con &lt;i&gt;El mal del ímpetu&lt;/i&gt; (1838), Goncharov demostró que la obsesión por la abulia, que explorara tan minuciosamente en &lt;i&gt;Oblómov&lt;/i&gt;, tenía una contraparte previa, desconocida por muchos, en la que vamos tras los frenéticos pasos de los Zúrov, una familia, incluida la octogenaria abuela, que durante el invierno suele abrir las puertas de su finca para dar veladas llenas de refinamiento y cultura, con bailes, música y conversaciones literarias para saciar al más exigente; y que sin embargo, no logra permanecer sosegada durante los meses de primavera y verano, y entonces se ponen a dar paseos campestres sin importar que terribles aguaceros se desencadenen minutos antes de salir, o que la oscuridad de las noches apenas les permita vislumbrar los propios pasos, todo con tal de adentrarse en la espesura de los bosques, conquistar las empinadísimas cimas de algunas montañas, o para observar las aguas, a veces estremecidas, a veces lisas como enormes espejos, de los ríos y lagos que encuentren en su camino. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El narrador es un amigo de los Zúrov que se lamenta del fatal destino que tuvieron gracias a su enfermedad, lo cual los llevó incluso a América, donde “la naturaleza era más interesante, el aire tenía un aroma mucho más intenso, las montañas eran más altas, había menos polvo, etcétera” e incluso da una descripción de los síntomas que presentan en cuanto se sienten los primeros días de la primavera: ojos febriles y escurridizos, bostezos constantes, melancólicos, una alegría salvaje e inexorable que los arrastraba a todos a la conquista de la distancia, las alturas o las profundidades. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Debido a que sólo los había conocido durante las veladas invernales, en las que daban la impresión de ser una familia normal, cuando el terrateniente Nikon Ustínovich Tiazhelenko, amante de la comida y la pereza, le cuenta la enfermedad de los Zúrov, no podía dar crédito a lo que oía, en especial por venir el diagnóstico de semejante apático. Así, le tocará experimentar en carne propia algunos de los frenéticos paseos a los que lo invitan los Zúrov, y de esa forma se percatará de que con semejante estilo de vida sólo lograrán adelantar su muerte o su locura, tal como en efecto sucede.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A la distancia de los años, &lt;i&gt;El mal del ímpetu&lt;/i&gt; resulta una pieza sumamente curiosa y divertida, incluso sin tomar en cuenta la intención inicial de satirizar ciertos comportamientos de la aristocracia rusa del siglo XIX, llevándolos a una ponderación muy cercana a la caricatura. Sin embargo, resultan notables los inesperados tropos nacidos de ciertos giros lingüísticos, el tono que, pese a ser totalmente socarrón, denota también una sutil melancolía, y por supuesto, el hecho de que de inmediato asoma la obsesión de Goncharov por la incesante batalla (casi diría proverbial) entre la abulia y la impetuosidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3832170283150165528?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3832170283150165528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3832170283150165528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/03/el-mal-del-impetu-de-ivan-alexandrovich.html' title='El mal del ímpetu, de Iván Alexándrovich Goncharov'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-YMPvDEx3KTU/TXF6J2yosFI/AAAAAAAAAx4/ley_cN-rFeE/s72-c/maldelimpetu.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4665733060767071609</id><published>2011-02-24T16:12:00.000-08:00</published><updated>2011-02-25T14:08:18.020-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando Benítez'/><title type='text'>El rey viejo, de Fernando Benítez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-Y9ZCmPeUPYs/TWb0VhQySdI/AAAAAAAAAxg/SKo36g1WJFg/s1600/reyviejo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 255px; height: 392px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-Y9ZCmPeUPYs/TWb0VhQySdI/AAAAAAAAAxg/SKo36g1WJFg/s400/reyviejo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577413839088142802" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El penoso éxodo que emprendiera Venustiano Carranza a inicios de mayo de 1920, después de la proclamación del Plan de Agua Prieta, en el que Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles desconocían su gobierno y desataban una nueva guerra civil en México, es retratado con un hondo toque de lirismo por parte de Fernando Benítez en su novela &lt;i&gt;El rey viejo&lt;/i&gt; (1959), en la que describe las peripecias del presidente constitucionalista a través de Enrique, un personaje ficticio que sin embargo guarda una cierta relación con los testimonios de Manuel Aguirre Berlanga, en ese entonces Secretario de Gobernación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enrique es un intelectual miembro del gabinete de Carranza. Aunque nunca se precisa su cargo público, se infiere que es una especie de consejero debido a la confianza y cercanía que parece haber entre ambos. Por eso mismo Enrique se siente capaz de sugerirle que ceda a las ambiciones de poder de los militares sonorenses y no apoye a un civil como Ignacio Bonillas para el gobierno del país. Sin embargo el Viejo no es ningún cobarde, antes bien es un tipo obstinado, con una fe inquebrantable en lo que considera necesario para la nación y no aceptará presiones de ningún tipo para hacer lo que debe, según su perspectiva. De hecho este último es un rasgo muy marcado en el retrato que emprende Benítez: Carranza es un tipo que no se sorprende de nada, nada tampoco lo asusta o lo excita, sus gesticulaciones son siempre sobrias, hieráticas, reposadas, y su “majestad” permanece intocable, incluso durante los momentos de mayor angustia, cuando todos pierden la cabeza y buscan arrebatadamente su propia salvación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ceremoniosa salida en el tren Dorado, con los veinte millones de monedas de oro que constituían el tesoro de la nación, y con básicamente todos los componentes aún fieles a Carranza, contrasta con el desmoronamiento que las traiciones militares van causando al paso de las horas en la columna gubernamental. Así, el boicot del personal ferroviario los hace perder tiempo precioso, en varias estaciones sufren emboscadas, una “máquina loca” provoca la muerte de al menos doscientas personas en la retaguardia del convoy, hasta que finalmente en la estación de Aljibes, Puebla, con las vías levantadas y los caminos cortados, deciden reducir la comitiva para acelerar el paso por la sierra de Puebla rumbo al ansiado puerto de Veracruz.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La marcha a lomo de caballo será sumamente difícil, en particular para quienes como Enrique no están acostumbrados a las privaciones militares. Y así las constantes lluvias, la comida escasa, el cansancio, el saberse acechados constantemente por el enemigo minará poco a poco su ánimo… excepto en el presidente Carranza, quien nunca da muestras de fatiga, desánimo o agobio. Entonces se verán “ayudados” por el general Rodolfo Herrero, supuesto aliado del general Mariel y por ende fiel al gobierno del Viejo. Y cuando Mariel se separa del presidente para sondear las alianzas en el camino que falta, Herrero los llevará entre la lluvia, a través de las montañas, hasta el mísero poblado de Tlaxcalantongo, situado entre la montaña y un precipicio, en donde deberán pernoctar para continuar su paso hacia Veracruz. Exhausto, Enrique se adormila y es acosado por funestas pesadillas. Carranza sabe que esa noche es decisiva para el futuro de su gobierno y por ello no pega el ojo hasta la madrugada, cuando recibe un mensaje de Mariel en el que le asegura que aún cuenta con aliados para el resto del camino rumbo a Veracruz. Así, todos se duermen ya tranquilos, aunque al poco rato los despiertan gritos soeces, disparos de fusiles y un sinnúmero de blasfemias, hasta que finalmente Carranza muere. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enrique hace suya la versión del asesinato perpetrado por Herrero y varios soldados de filiación obregonista, y cuando se sugiere la versión de un posible suicidio de Carranza al verse imposibilitado de defenderse por un tiro en la pierna, la desecha con escándalo y repugnancia. El Viejo, según él, nunca se habría suicidado, ya que tenía una fe inquebrantable en el futuro. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, hace énfasis especial en la cobardía, no del Viejo, sino de él mismo. Cuando los acompañantes del presidente son rodeados por los hombres de Herrero, hay un momento en el que pueden morir heroicamente por él, por sus ideales; sin embargo, todos deciden vivir (o más bien sobrevivir) con la pesada carga de ignominia que significa haber firmado un papel en el que se declara el suicidio del Viejo, so amenaza de ser fusilados al amanecer. Y esa carga de cobardía lo alejará de su mujer, que sospecha la causa de que regrese con vida y por ello se pone a despreciarlo, aunque Enrique aún tendrá una mísera reivindicación cuando logra abofetear a Herrero en público y poner en claro, tardíamente, su postura con respecto al traidor. Sin embargo sabe que con este acto, instigado por un ataque de histeria, no logrará limpiar su conciencia ni su cobardía, lo cual seguramente será un lastre que arrastrará hasta la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4665733060767071609?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4665733060767071609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4665733060767071609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/02/el-rey-viejo-de-fernando-benitez.html' title='El rey viejo, de Fernando Benítez'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Y9ZCmPeUPYs/TWb0VhQySdI/AAAAAAAAAxg/SKo36g1WJFg/s72-c/reyviejo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1310707957678347606</id><published>2011-02-12T14:46:00.000-08:00</published><updated>2011-02-12T15:03:04.997-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Evelyn Waugh'/><title type='text'>Un puñado de polvo, de Evelyn Waugh</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-1c0IQNOLDY4/TVcOO44WV_I/AAAAAAAAAxA/lFWhQZWUPlI/s1600/punadodepolvo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 264px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-1c0IQNOLDY4/TVcOO44WV_I/AAAAAAAAAxA/lFWhQZWUPlI/s400/punadodepolvo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572938712843966450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El aburrimiento dentro de un matrimonio “perfecto” es casi imposible de predecir. Sobre todo si el marido, Tony Last, es un aristócrata a la usanza tradicional inglesa, es decir, sumamente flemático, imperturbable, con ciertas costumbres feudales, como tener una amplia plantilla de lacayos para dar mantenimiento a su extensa finca de trasnochado estilo gótico, y con unas rentas anuales que apenas le alcanzan para mantener a flote dicha propiedad. Sin embargo, su esposa, la bella e inteligente Brenda Rex, madre de un hijo lleno de curiosidad, además de magnífico alumno de equitación, de pronto sucumbe ante los inexplicables encantos de John Beaver, un perfecto inútil y trepador social de veinticinco años que vive a las faldas de su madre para ahorrarse cinco de las seis libras que gana al mes, y cuya única actividad consiste en estar junto al teléfono de su habitación, a la espera de invitaciones a comer o para algún evento social.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El adulterio de Brenda no se puede justificar desde ningún ángulo, al menos ninguna persona con una pizca de sensatez lo haría, y sin embargo, tras el desafortunado accidente en que muere el hijo de ambos, ella de pronto decide que quiere el divorcio, para estar más cerca de su amado Beaver y quizás obtener ciertas ventajas económicas. Así, en plena complicidad con el propio Tony, se las arregla para dar al asunto el aspecto de un adulterio masculino, al grado de que Tony acepta fabricar pruebas de su “infidelidad” para lograr un divorcio en el que ambas partes estén de acuerdo, y lo más importante de todo: sin manchar la honra de Brenda. Sin embargo, cuando parece que todo se arreglará de la mejor forma, John Beaver advierte a Brenda que no se casará con ella a menos de que goce de una buena situación económica, con lo que los requerimientos de la familia de Brenda hacia Tony se hacen cada vez más implacables y absurdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empujado hasta el borde de su tolerancia, Tony decide no otorgar una sola moneda a Brenda y emprende un viaje para “olvidar” los tenebrosos últimos meses de su vida, o al menos para verlos desde una perspectiva menos dramática. Se embarca con rumbo a Brasil en un extravagante viaje de exploración amazónica junto con el doctor Messinger, un explorador a quien casi acaba de conocer. Sin embargo, una vez en tierras americanas, todo empieza a salir mal: el calor y los insectos son un infierno para la delicada y aristocrática piel de Tony, la comunicación es escasa y ambigua con los nativos, y además, una vez que se han adentrado bastante en el continente, los indígenas que habrían de guiarlos a su objetivo, huyen hacia la espesura cuando se les obliga a ir a las tierras de tribus enemigas, abandonando al par exploradores ingleses a su suerte en plena selva. Pero las calamidades están lejos de terminar: poco después Tony adquirirá las terroríficas fiebres de la malaria, con lo que será necesario que el doctor Messinger vaya en busca de ayuda, aunque con tan mala suerte que perecerá sin dejar rastro, y así, justo cuando Tony está a punto de morir, caminando hacia la nada solo y enfebrecido, es rescatado por Mr. Todd, un viejo mitad inglés, mitad aborigen, padre de casi todos los nativos que pululan por allí, y que además de curarlo con brebajes selváticos, lo obligará a estar con él por el resto de sus días en una aldehuela perdida en medio de la selva inescrutable, para cumplir la condena de leerle día a día la obra completa de Charles Dickens, la cual, en algunos pasajes, es capaz de hacerle saltar las lágrimas al viejo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno no se da cuenta de que está leyendo una historia descabellada y en ciertos momentos extrañamente perversa, sino cuando ya es demasiado tarde, cuando, por decirlo así, se voltea hacia atrás y se ve que en realidad nunca se desembarcó en el continente de lo melodramático o lo meramente anecdótico, sino que ambos destinos eran el horizonte necesario para llegar a una sátira de la sociedad aristocrática inglesa en la década de 1930. Sin embargo, el retrato sin concesiones que hace Waugh no desemboca en la farsa carnavalesca de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Decadencia y caída&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Decline and Fall&lt;/span&gt;, 1929), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuerpos viles&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vile Bodies&lt;/span&gt;, 1930) y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Merienda de negros&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Black Mischief&lt;/span&gt;, 1932), sino que, a través de una ironía una pizca más etérea, nos va mostrando una gama de personajes que explican la decadencia de un modo de pensar que ha perdido hace mucho tiempo su dudosa vigencia decimonónica. Se sabe que en 1934, año en que Evelyn Waugh publicó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un puñado de polvo&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Handful of Dust&lt;/span&gt;), la crítica lo recibió con bastante entusiasmo, cosa que no ha cambiado mucho al día de hoy, al grado de que es considerada una de las mejores novelas en inglés publicadas durante el siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1310707957678347606?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1310707957678347606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1310707957678347606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/02/un-punado-de-polvo-de-evelyn-waugh.html' title='Un puñado de polvo, de Evelyn Waugh'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-1c0IQNOLDY4/TVcOO44WV_I/AAAAAAAAAxA/lFWhQZWUPlI/s72-c/punadodepolvo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5522221158647514940</id><published>2011-02-04T14:57:00.000-08:00</published><updated>2011-02-04T15:19:47.713-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Robert Walser'/><title type='text'>Jakob von Gunten, de Robert Walser</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUyEhOl2k9I/AAAAAAAAAwo/u0f9r0qSHPg/s1600/jakobvongunten.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 265px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUyEhOl2k9I/AAAAAAAAAwo/u0f9r0qSHPg/s400/jakobvongunten.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569972545537872850" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El anhelo de ser nadie, o en sus propias palabras, de ser “un magnífico y redondo cero a la izquierda”, tan característico en los textos de Robert Walser, toma una forma apoteósica en &lt;i&gt;Jakob von Gunten&lt;/i&gt; (1909), una de sus mejores novelas (inclasificable, como casi todo lo que escribió), en la que podemos examinar una especie de diario del propio Jakob von Gunten, un adolescente recién ingresado como alumno en el misterioso Instituto Benjamenta, en donde se acude para convertirse en espléndidos criados serviles, “gente modesta y subordinada” a la que le aguarda poco o ningún éxito en la vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las situaciones que vive Jakob desde el mismo momento de su llegada, anticipan lo que se conocerá décadas después como “literatura del absurdo”, y que influirá decisivamente en escritores como Franz Kafka (Max Brod refiere que Kafka solía leer en voz alta los diálogos de Walser), Walter Benjamín y Elias Canetti, entre otros escasos fieles, algunos años después, en especial por el aire onírico y bizarramente humorístico de ciertos ambientes, así como por la extravagante ironía que subyace en la descripción de cualquier detalle cotidiano que descubre durante sus paseos, o cuando se refiere a los cortos o nulos alcances, tanto de sus condiscípulos, como de él mismo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, un lector desavisado podría caer fácilmente en la trampa formal que tiende Walser y colocarle a &lt;i&gt;Jakob von Gunten&lt;/i&gt; la etiqueta de &lt;i&gt;bildungsroman&lt;/i&gt;, como todas esas novelas que invadieron las letras alemanas durante buena parte de los siglos XIX y XX, ya que es muy notable el crecimiento (aunque también se podría hablar de un “decrecimiento”) espiritual de Jakob con el transcurrir de las páginas. No obstante, dicha etiqueta resultaría insuficiente para contener una novela semejante, inclusive aunque fuera vista desde una perspectiva satírica o mínimo como una vuelta de tuerca de ciento ochenta grados de las novelas de formación, ya que Jakob no cuenta con precedentes claros como personaje literario. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que el inefable Jakob parece tener una inteligencia deslumbrante, meticulosa, astuta, producto de sus agudas habilidades de observación, y acaso también de su natural talante orgulloso y aristócrata, si bien en ciertos momentos no duda en renegar de su estirpe, compuesta en otras épocas por bravos guerreros y no pocos estetas, como su propio hermano Johan, un reconocido pintor a quien no buscaría por nada del mundo, pero que saludaría entusiasta y fraternalmente si lo encontrara en la calle, tal como en efecto sucede. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, además de la galería descriptiva de cada uno de sus condiscípulos, entre los que sobresale Kraus, destinado como pocos para la virtuosa tarea de ser criado toda su vida, aunque al mismo tiempo podemos verlo como el alma más pura de cuantas haya conocido nunca, Jakob se da tiempo para elaborar pequeñas historias nacidas de su excitada imaginación, sueños un tanto diabólicos y plenos de simbolismo, descripciones de fútiles travesuras, reflexiones acerca del mundo moderno, de los vicios y virtudes de los hombres, y de cómo pueden tanto perderse en vanas ínfulas o bien ser dechados de virtudes, aunque a condición de que transiten esos senderos con prístina ingenuidad, lo que además resume en una frase no muy lejana de una bofetada: “Dios está con los que no piensan”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, es necesario precisar que el tenue hilo narrativo de &lt;i&gt;Jakob von Gunten&lt;/i&gt; reside en los hermanos Benjamenta, dirigentes del instituto, y que muy probablemente conocieron mejores días, según se puede apreciar por las viejas fotos que decoran algunas paredes. Fräulein Lisa Benjamenta, de gesto constantemente frágil, angustiado, parece enamorada del protagonista, lo cual la llevará hacia la muerte, aunque también será la guía de Jakob en el alucinante viaje de exploración que emprenderá hacia su propia alma, en donde vislumbrará las pequeñas alegrías y las grandes tristezas que le aguardan para el futuro; mientras que Herr Benjamenta, en un principio hierático y terrible como un ogro, poco a poco le irá descubriendo una intensa y a veces sospechosa camaradería a Jakob, al grado de invitarlo a irse juntos hacia el desierto (no sabemos si metafísico o real) con el fin de exiliarse de la cultura europea a través de un peregrinaje sin más explicación, cuando el Instituto Benjamenta finalmente zozobre en un océano de soledad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5522221158647514940?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5522221158647514940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5522221158647514940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/02/jakob-von-gunten-de-robert-walser.html' title='Jakob von Gunten, de Robert Walser'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUyEhOl2k9I/AAAAAAAAAwo/u0f9r0qSHPg/s72-c/jakobvongunten.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8806720634181401846</id><published>2011-01-28T16:20:00.001-08:00</published><updated>2011-01-28T16:30:52.492-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='David Toscana'/><title type='text'>Estación Tula, de David Toscana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUNdb_RB2nI/AAAAAAAAAwM/lA5NIUgJ3UA/s1600/estaciontula.jpg"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 261px; height: 397px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUNdb_RB2nI/AAAAAAAAAwM/lA5NIUgJ3UA/s400/estaciontula.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5567396299780774514" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Es la segunda novela de David Toscana, de 1995. En ella existe un juego metaficcional en el que tres personajes (Froylán Gómez, Juan Capistrán y el propio David Toscana) van tejiendo la historia de Tula, un pueblo perdido en el desierto al norte de México que comienza su decadencia cuando se decide que la ruta ferrocarrilera no habrá de pasar por allí. Los hilos van a partir de un amor imposible que se habrá de heredar (el de Juan por Carmen, en Tula, heredado más tarde a Froylán y su necesidad de una Carmen imaginaria), y del sueño de huir de la cotidianidad de un trabajo mediocre para acariciar el sueño de ser escritor, compartido por Froylán y acaso un guiño biográfico de Toscana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Al mismo tiempo, la novela es una reflexión acerca del acto de escribir, sus posibles motivaciones, la imposibilidad de compartir esa insensata necesidad: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;«Yo quería tiempo para escribir una novela; una novela de la que aún no tengo idea. Por eso me la paso escribiendo estas líneas sin sentido, con la esperanza de encontrar en ellas una posible trama o, al menos, para sostener una escritura diaria, una supuesta disciplina de amanuense.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Quería huir de mis compañeros que decían “A mí también me gusta la literatura”, y me llenaban el escritorio con acrósticos, desideratas y pensamientos de amor. “Mira, este está muy bien” Y se ponía a leer: “Si amas algo déjalo libre…”»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Juan Capistrán hace posible el sueño de Froylán al pedirle que escriba su biografía. De esta manera se pone en marcha un juego de perspectivas acerca de la “Verdad” de la escritura: ¿se debe ser fiel a los acontecimientos? ¿Acaso el que paga es el que decide cuál es la verdad? ¿O es el escritor quien decreta la mejor verdad posible para sus textos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;Estación Tula&lt;/i&gt; conserva y mejora ciertos elementos que nacen desde la primera novela de David Toscana &lt;i&gt;Las bicicletas&lt;/i&gt; (1992), como el pueblo-personaje, aunque en este caso el juego con el tiempo y el espacio sea más complejo; el humor, los giros inesperados, y el lenguaje, que estará mucho más depurado. Es la primera gran obra de Toscana y es apenas su segundo libro. Se nota la temprana consagración de un estilo, ya que mediante una exploración meticulosa del lenguaje y la estructura, logra hacer del ascenso y caída de un pueblo un hecho casi mítico, legendario; se ponen en marcha la historia, la imaginación, la oralidad, la memoria. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En las diversas capas de la novela, destaca la historia de Froylán con su esposa Patricia, que es también el relato de la indecisión entre seguir un ideal (en pos de la ficticia Carmen) o permanecer aletargado en medio de la feliz monotonía del matrimonio. Juan Capistrán fracasa en el amor, e induce a Froylán para que busque a Carmen, y además, se obligue a no estar con ella, a tenerla como un ideal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Al mismo tiempo, durante la novela, asistimos al proceso creativo del escritor, a sus dudas ante ciertas frases, al uso de la imaginación para atar algunos “cabos sueltos”, al vislumbre de varios finales, aunque el tercero y definitivo no se nos revelará abiertamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;La muerte de Tula precipitará también el final de la novela, ya que los habitantes huyen de la soledad en que el pueblo quedará sumido al ser olvidado de los itinerarios de las vías férreas. Carmen huye de Tula y Juan la perderá para siempre, y como una extraña coincidencia, a partir de ese momento quedará tullido. Froylán está cada vez más confundido con su futuro, no quiere perder a su Carmen imaginaria ni tampoco separarse de Patricia, y buscará desesperadamente algo inusitado que le ayude a tomar una decisión. Así, la llegada del huracán a Monterrey servirá para que él desaparezca sin que se sepa a ciencia cierta si murió o si huyó con su Carmen quimérica. Y completando el círculo de la novela, a partir de ese hecho nacerá la historia para Toscana, porque Patricia encuentra los textos de Froylán y cree que en ellos reside una pista acerca de su misteriosa desaparición, cosa que Toscana buscará descifrar con la escritura de &lt;i&gt;Estación Tula&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8806720634181401846?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8806720634181401846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8806720634181401846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/01/estacion-tula-de-david-toscana.html' title='Estación Tula, de David Toscana'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TUNdb_RB2nI/AAAAAAAAAwM/lA5NIUgJ3UA/s72-c/estaciontula.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6258918530757280004</id><published>2011-01-20T08:22:00.000-08:00</published><updated>2011-01-20T08:45:24.842-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='László Krasznahorkai'/><title type='text'>Melancolía de la resistencia, de László Krasznahorkai</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TThlGi8aFDI/AAAAAAAAAv0/1hVNYQorJA4/s1600/melancoliaresistencia.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 251px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TThlGi8aFDI/AAAAAAAAAv0/1hVNYQorJA4/s400/melancoliaresistencia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5564308502750041138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una ciudad anónima de Hungría sumida bajo toneladas de basura, con hordas de gatos patrullando cada vez con menos temor a los transeúntes en las calles nocturnas. Un invierno gélido, cortante, aunque sin nieve. Un circo cuya mayor atracción es el gigantesco cadáver de una ballena y un minúsculo y diabólico engendro con poderes magnéticos, el cual será capaz de instigar a una violencia inexplicable, acaso cíclica, a través de la consigna “haced de las ruinas un todo”… Es el preámbulo de una noche de salvaje violencia y destrucción por parte de nutridos grupos de facinerosos, quienes, sin saberlo, servirán para la instauración de un nuevo orden que no podrá sino cometer los mismos errores del pasado. La novela está narrada a partir de las andanzas de cuatro personajes principales (la señora Pflaum, la señora Eszter, Valuska y el señor Eszter), de los que sabremos su pasado, presente y un atisbo de su futuro, siguiendo las acciones que van realizando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Señora Pflaum.&lt;/span&gt; Madre de Valuska, pequeñita y pechugona, sumamente burguesa, dulzona, adicta a las comodidades y un tanto ridícula. Llega a la ciudad tras un viaje en tren lleno de malentendidos, incluido el acoso sexual de un viejo errante que, más tarde, en medio del salvajismo y la confusión, se cobrará con lujo de violencia el involuntario desprecio de la señora Pflaum. Ha enviudado dos veces y su único hijo, Valuska, le suministra incesantes dolores de cabeza debido a que lo cree un retrasado mental y un borrachín irremediable, tal como a su difunto esposo. La noche de la revuelta intentará arrancarlo de la turba enloquecida, con lo que labrará su propia perdición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Señora Eszter.&lt;/span&gt; Gigantesca, enérgica y viril. Es una dirigente menor de la ciudad que ama intensamente la racionalidad de los “nuevos tiempos”, por lo que detesta los blanduzcos vicios de la burguesía. Es la esposa del señor Eszter, respetado músico e intelectual. Cuando su esposo la corre de casa, harto de su incurable vulgaridad, ella se va a vivir a un cuartucho miserable en el que recibe cada tanto a su amante, el alcohólico y pequeñín jefe de policía. Durante los inviernos se siente como pez en el agua, pero en los veranos sufre terriblemente los bochornos. No soporta que se le contradiga y está acostumbrada a imponer su voluntad a los demás. La noche de la revuelta calcula maquiavélicamente los desastres que se producirán y decide intervenir en el momento justo, con lo que consigue convertirse en la principal cabeza de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Valuska.&lt;/span&gt; De unos treinta y cinco años, es hijo de la señora Pflaum, quien no quiere saber nada de él debido a que parece sufrir un retraso mental. Pero es simplemente un enamorado de la bóveda celeste, del milagro de la vida planetaria, de los cielos casi siempre ocultos tras un grueso biombo de nubes. Posee una ingenuidad proverbial y sobrevive apenas repartiendo diarios, aunque también agota sus noches en la taberna de Pfeffer, donde divierte a los parroquianos con su relato, siempre el mismo, acerca de la perfección de las esferas celestes. Es el único amigo y paciente escucha del señor Eszter. La noche de la revuelta, al tratar de proteger la casa del señor Eszter, ubicada en la avenida Wenckheim, se verá arrastrado entre los facinerosos, quienes le arrancarán para siempre la inocencia y el habla a través de la minuciosa violencia que desatan entre los indefensos. Es el único que sospecha la destrucción que sobrevendrá en la ciudad al escuchar por azar los gorjeos del diabólico engendro, conocido también como El Duque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Señor Eszter.&lt;/span&gt; Pese a ser un respetado intelectual en la ciudad, él se siente hastiado de su antiguo amor por la música, de la sociedad, y por supuesto de su esposa, la señora Eszter, “que le recordaba sobre todo a los implacables mercenarios de la Edad Media”. Un día decide correrla de su casa y él se entrega a un retiro voluntario, lleno de abulia e inmovilidad, y al único que permitirá visitarlo es a Valuska, a quien considera un ser angelical, en el sentido bíblico del término, aunque también tolerará que la señora Harrer irrumpa en su casa para limpiarla de vez en cuando. El día previo a la revuelta, sale de su casa con Valuska, después de mucho tiempo de encierro, para cumplir una tarea que maliciosamente le encarga su aún esposa. Así concibe una nueva vida con Valuska, a quien desea adoptar en su propia casa tras comprender finalmente su valía. Sin embargo, con el estallido de la revuelta, sólo tiene mente para pensar en Valuska, que desaparece sin casi dejar rastro. Su vida dará un giro de ciento ochenta grados después de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Melancolía de la resistencia&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Az ellenállás melankoliája&lt;/span&gt;, 1989), del escritor húngaro László Krasznahorkai, me pareció un reto de dimensiones por lo menos considerables. La cantidad de páginas por capítulo (entre cuarenta y cincuenta), y la extraña peculiaridad de que dichos capítulos carecen de pausas para “tomar aire”, reforzaban esa sensación. Sin embargo, la fluida prosa de Krasznahorkai, más semejante a un torrente de pensamiento que a una narración descriptiva, amén de la cuidadísima traducción de Adan Kovacsics (en la edición de Acantilado), volvieron la experiencia algo sumamente entrañable. Incluso me atrevo a decir que la escasez de pausas me obligaron a entregarme por completo a cada capítulo, de principio a fin, con lo que de un momento a otro me vi finalizando el libro, casi sin darme cuenta. El humor negro, que tanto ponderan algunos, más que un protagonista es una especie de vibración que atraviesa toda la novela, enfocada más, a mi parecer, en mostrar un ambiente opresor y oscuro del que es inútil escapar, so pena de caer en la trampa de una muerte absurda o al menos de una desgracia cíclica. Una excelente manera de entrar al mundo de László Krasznahorkai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6258918530757280004?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6258918530757280004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6258918530757280004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/01/melancolia-de-la-resistencia-de-laszlo.html' title='Melancolía de la resistencia, de László Krasznahorkai'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TThlGi8aFDI/AAAAAAAAAv0/1hVNYQorJA4/s72-c/melancoliaresistencia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-9155102840111788072</id><published>2011-01-13T10:44:00.000-08:00</published><updated>2011-12-10T16:19:25.096-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gombrowicz'/><title type='text'>Aventuras, de Witold Gombrowicz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TS9IkA2tI3I/AAAAAAAAAvY/rYUpM9J1wu8/s1600/aventurasgombrowicz.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 253px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TS9IkA2tI3I/AAAAAAAAAvY/rYUpM9J1wu8/s400/aventurasgombrowicz.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561743848367793010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Aventuras” es un relato de 1930 de Witold Gombrowicz. Fue incluido por primera vez en el volumen titulado &lt;i&gt;Memorias del período de la inmadurez&lt;/i&gt; (1933), que años después sería reeditado con el nombre de &lt;i&gt;Bakakaï&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Bacacay&lt;/i&gt;, en referencia a la calle en la que viviera Gombrowicz en Buenos Aires. Es un relato pleno de una deslumbrante originalidad, aunque la trama no persigue ningún fin particular, salvo la descripción de las aventuras de un hombre en permanente fuga por el mundo. Sin embargo, también podemos encontrar una oscura e inquietante relación entre el protagonista del relato y otro hombre a quien conoceremos solamente como el Negro, quien busca castigarlo como a ningún otro ser humano antes debido a la osadía de haber descubierto un secreto celosamente guardado…  El siguiente sería un esquema aproximado del relato:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando navegaba con rumbo a El Cairo, de pronto un hombre cae al mar. Tras numerosos intentos, será rescatado por un yate privado en donde, por azar, descubre el secreto del capitán del yate, quien “inesperadamente” tiene los pies blancos. Es decir, descubre que es “un negro con piel blanca”, con lo que de inmediato se gana su odio ilimitado. Entonces el capitán lo hará atar y lo encerrará en un camarote hasta que idea una especie de huevo de cristal aparejado con un destilador de agua y una dotación de caldos deshidratados que le alcanzarán al menos para los próximos diez años. Y así lo abandonará en la corriente principal del océano Atlántico, con lo que, incluso cuando muera, su cadáver vagará por siempre en las trémulas aguas. Pero después de dos meses de vivir dentro de terribles tormentas en las que bien podía estar encima de olas monstruosas o bien al fondo de abismos de agua, un carguero romperá el huevo de cristal con el casco, y la tripulación rescatará al hombre, que desde ese momento se dedicará a huir del Negro por buena parte del mundo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, es atrapado nuevamente en Islandia, con lo que llega a manos del Negro, que ha ideado una nueva forma de castigo definitivo para el hombre que osara mirar sus pies blancos: una especie de bala gigante de cañón, hecha de metal, por supuesto, con paredes de un grosor inaudito y en la que incluso se toma la molestia de recrear su saloncito. Allí el hombre quedaría encerrado por siempre después de ser abandonado en el abismo más profundo del océano Pacífico. Sin embargo, debido a un error en los cálculos, cuando lo arrojan al mar, el artefacto permanece flotando en la superficie, y se hace necesario colocarle una pesada ancla que lo arrastre a las tenebrosas profundidades. Y así descenderá durante más de dos horas de oscuridad absoluta y enloquecedora, hasta chocar suavemente con ese fondo en el que ningún hombre había estado antes. La presión aplastante y la espantosa oscuridad están a punto de volver loco al hombre, que no puede más y de pronto da rienda suelta a su locura: comienza a golpear y arañar desde el interior hasta que algo sucede, quizá la cadena del ancla se zafa, o la herrumbre la rompe o sabrá Dios qué, pero la bala se suelta y comienza a ascender, cada vez más rápido debido a la profundidad y a la espeluznante presión, hasta que brota de las aguas a más de un kilómetro de altura. Entonces un barco mercante lo rescata y lo conduce al puerto de Pernambuco, desde donde finalmente logra regresar a Polonia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al parecer el Negro ha abandonado por fin a su presa o quizás ha desaparecido sin más. Entonces el hombre comienza a construir un globo aerostático estilo Montgolfier para pasar el tiempo. Y cuando al fin hace su primer viaje, todos los que lo miran le arrojan exclamaciones de júbilo. Incluso el hombre se da tiempo para cortejar a una deliciosa jovencita a la que habría colocado la corona de azahares sin dudarlo un momento. Pero una semana antes de que se consumara la boda, el hombre decide absurdamente dar un paseo en el globo cuando una tormenta estaba a punto de desencadenarse… al terminar las terribles agitaciones del viento, observa con estupor que sobrevuela las aguas del Mar Amarillo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como el combustible no tarda en agotarse, decide descender en un islote. Por supuesto, no era cualquier isla, sino una llena de leprosos, quienes comienzan a perseguirlo ostentando sus pústulas, grietas, granos y abscesos con gran desvergüenza, hasta que lo obligan a trepar a un árbol con sólo un garrote para defenderse. Y desde allí es acosado con gruñidos llenos de impudicia e ingenuidad, con lo que el hombre siente un terror ilimitado ante la posibilidad de que le otorguen el detestable binomio de lepra y erotismo a la vez. Y así dos largos meses de ser la risible presa de los leprosos, hasta el azaroso hallazgo de algunas botellas de petróleo, con las que conseguirá huir de aquella monstruosa perversión. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y de esta forma continuará con sus aventuras, después de haber abandonado su vida anterior. Así resulta ser él, sin ninguna ayuda, quien en 1918 destruyó las trincheras de las tropas alemanas, que, como se sabe, se extendían hasta el mar. La forma fue asaz ingeniosa, pues en una sola noche cavó un canal que comunicaba las trincheras con el mar, con lo que no tardó mucho en anegar todos los canales. Y así las tropas aliadas contemplaron con asombro a los soldados alemanes, calados hasta los huesos, emergiendo de sus trincheras en un amanecer brumoso…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-9155102840111788072?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/9155102840111788072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/9155102840111788072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/01/aventuras-de-witold-gombrowicz.html' title='Aventuras, de Witold Gombrowicz'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TS9IkA2tI3I/AAAAAAAAAvY/rYUpM9J1wu8/s72-c/aventurasgombrowicz.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5110790652626194909</id><published>2011-01-05T10:30:00.000-08:00</published><updated>2011-01-05T10:35:44.190-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Danilo Kiš'/><title type='text'>Laúd y cicatrices, de Danilo Kiš</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TSS5YZ2sf0I/AAAAAAAAAvA/iTxiC160SZc/s1600/laudycicatrices.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 256px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TSS5YZ2sf0I/AAAAAAAAAvA/iTxiC160SZc/s400/laudycicatrices.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5558771668990328642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escritos entre 1980 y 1986, y publicados después de la muerte de Danilo Kiš, la mayoría de estos relatos son algo así como los “lados B” de la colección reunida en el magistral volumen &lt;i&gt;Enciclopedia de los muertos&lt;/i&gt;, y que Danilo Kiš desechara a última hora por razones que quizás nunca sabremos, aunque hay versiones que apuntan a que el propio autor detectó una variación de estilo, más cercano a la autobiografía que a la ficción (amén del tono político que emana de estos textos y que en los que conforman &lt;i&gt;Enciclopedia de los muertos&lt;/i&gt; no es tan evidente), o quizás de la certidumbre de que aún no estaban terminados, en particular “El apátrida” y “La deuda”. Vale la pena hacer notar que, pese a lo anterior, los textos valen mucho la pena, no sólo por la terrible belleza con que Danilo Kiš aborda los últimos momentos de ciertas vidas desgraciadas, sino además por la oportunidad de examinar un poco de su proceso creativo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El libro comienza con “El apátrida”, inspirado en la historia real del escritor Ödön von Horvath, que muriera en una tarde de tormenta justo frente al teatro Marigny, en París, cuando le cayó en la cabeza la rama de un árbol. Sin embargo, también podría considerarse como un autorretrato oblicuo del propio Kiš, debido a que el exilio fue un tema que lo obsesionó, sobre todo a partir de 1979, cuando se instaló definitivamente en París tras problemas de índole política en la entonces Yugoslavia. El texto no estaba terminado a la muerte del autor, quien al parecer buscaba escribir un estudio o ensayo, más que un relato.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con “Yuri Golets” Danilo Kiš aborda la vida de su amigo Piotr Rawicz (de hecho, según los apuntes de Mirjana Miočinović, menciona que así se llamaba el protagonista de la única novela de Rawicz &lt;i&gt;La sangre del cielo&lt;/i&gt;) quien tras la muerte de su esposa comienza a obsesionarse con la idea del suicidio. Mas no por un sentido patético de la vida, sino por carecer de la curiosidad necesaria para seguir viviendo. Sin embargo, sus allegados creen que después de un tiempo recuperará las ganas de vivir, y así deciden sustraerse a sus requerimientos de una pistola o al menos unas pastillas de cianuro que le aseguren la muerte y no sólo una ignominiosa parálisis, hasta que poco tiempo después Yuri les obsequia esa sorpresa que ya no esperaban.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En “Laúd y cicatrices”, relato que da nombre al libro, un escritor regresa a su tierra natal después de varios años de destierro para enterarse de la muerte de Nikola, un viejo medio sordo en cuya casa viviera en sus años de estudiante y con quien tuviera noches llenas de alcohol, tonadas de laúd y charlas acerca de la vida, el amor, la literatura, la muerte e incluso de la propia mujer de Nikola, una mujer rusa con la piel llena de las cicatrices de algún incendio, y cuyo sufrimiento seguramente rebasaba lo imaginable. En cierto momento ella le pedirá al escritor que indague acerca del destino de su familia en un viaje que hará a Moscú, con lo que él se enterará de que “existen vidas que nunca merecieron ser vividas”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El maratoniano y el juez de carrera” es uno de esos cuentos que propinan al lector un golpe inesperado y perturbador. Valdemar D., corredor en un maratón de 25 km, siente que está, literalmente, corriendo la carrera de su vida, hasta que, a la mitad del maratón un juez de carrera le dice inesperadamente que ya debe descansar, pese a que él está convencido de contar con las fuerzas suficientes para terminar la carrera sin ningún problema… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El poeta” nos muestra un lluvioso día otoñal de 1945, en el que aparece, en un poste de la ciudad, un papel con un soneto satírico contra la Lucha de Liberación Popular, el Partido y Tito. Poco a poco la policía rastrea al autor, el jubilado Steva Ličina, y tras un interrogatorio en el que Ličina confiesa sin pudores su autoría, le otorgan papel y lápiz, y lo conminan a hacer otro que diga exactamente lo contrario de su soneto satírico. Enseguida se olvidarán de él durante varios años. Así encarcelado, el poeta se dedicará mientras tanto a hacer innumerables variaciones del soneto hasta que queda perfecto. Y así llegará el día en que, tras declamarlo patéticamente ante sus captores, finalmente saldrá libre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En “La deuda” un hombre a punto de morir decide hacer mentalmente una lista de gente con la que de una u otra forma se siente en deuda, con el fin de otorgarles una suma simbólica de su pensión. Pese a que el cuento está hecho de enumeraciones y tiene varias tachaduras, es uno de los más conmovedores de todo el volumen. Está basado en ciertos detalles de la vida de Ivo Andrić, quien fuera gran amigo de Danilo Kiš.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“A y B”, más que relatos, son dos instantáneas que presumiblemente nacieron a partir de una trivia de 1983 de la revista &lt;i&gt;Actuel&lt;/i&gt;, en la que se invitaba a los participantes a hablar de un “lugar mágico” en el que hubieran estado, y del “peor nido de ratas que hubieran visitado”. Al parecer los resultados nunca se publicaron, pero sirvieron para que Danilo Kiš emprendiera dos postales nostálgicas de su tierra.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5110790652626194909?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5110790652626194909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5110790652626194909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2011/01/laud-y-cicatrices-de-danilo-kis.html' title='Laúd y cicatrices, de Danilo Kiš'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TSS5YZ2sf0I/AAAAAAAAAvA/iTxiC160SZc/s72-c/laudycicatrices.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-416563882253590812</id><published>2010-12-29T16:20:00.000-08:00</published><updated>2011-01-03T10:16:22.860-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mijaíl Bulgákov'/><title type='text'>El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRvQgT2aY6I/AAAAAAAAAuo/L0jjRFkjFIg/s1600/maestroymargarita.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 261px; height: 397px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRvQgT2aY6I/AAAAAAAAAuo/L0jjRFkjFIg/s400/maestroymargarita.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556263818794525602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Mientras Berlioz y el joven poeta Iván Ponirev, cuyo seudónimo era &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desamparado&lt;/span&gt;, charlan en un banco de “Los Estanques del Patriarca” acerca de un poema en el que Cristo debía ser tratado como un mito vulgar, de pronto se les acerca un desconocido que, bajo el nombre de Voland, un enigmático profesor o consejero alemán, les habla de cosas absurdas, como que los hombres no sólo son irremediablemente mortales, sino que además son mortales de repente, con lo que resultan risiblemente incapaces de regir ningún otro destino, ya no digamos el propio. Como ejemplo decide poner la propia muerte de Berlioz, a quien asegura que una mujer le cortará la cabeza en el momento menos pensado. Les cuenta la “verdadera” historia del encuentro entre Poncio Pilatos y Cristo, a quien ellos se empeñan en asegurar que nunca existió, y más tarde, cuando los dos literatos están sumamente alterados por la plática cada vez más extraña del profesor Voland, descubrirán que en ningún momento mintió, porque en efecto, Berlioz es atropellado por un tranvía que lo decapita con una de sus ruedas, el cual además era conducido por una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y quién es ese Voland? Nada menos que el propio Satanás, quien ha llegado a Moscú para su gran baile de plenilunio de primavera, el cual siempre coincide con los ardientes días de la Pascua. Aunque esta vez además coincidirá con los primeros años de la época estalinista, con lo que quienes traten con él, tratarán de convencerse de que es apenas un hipnotista de gran talento y no el Maligno en persona. Parece un “extranjero” de aspecto excéntrico, con la particularidad de tener un ojo verde sumamente animado, capaz de llegar al fondo de las almas, y otro negro y apagado, como el fondo de un pozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese momento, Voland y su séquito de demonios siembran el caos y la confusión entre los ciudadanos moscovitas a través de incendios y otros pequeños incidentes, pero más notablemente gracias a un espectáculo que montan en un teatro, y que tiene como consecuencia el encierro en el manicomio de mucha gente respetable, desapariciones misteriosas de otros tantos, y escenas grotescas o libertinas instigadas por un enorme gato negro a quien llaman Popota, y que anda sobre sus patas traseras como cualquier ciudadano, o por Fagot, un larguirucho y atiplado sujeto que discurrirá siempre con unos impertinentes rotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, durante su estadía en el manicomio tras el desafortunado encuentro con Voland, el poeta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desamparado&lt;/span&gt; conocerá a un escritor que le confesará estar allí por el mismo motivo que él: por Poncio Pilatos, de quien escribió una novela (la misma historia que les contara Voland en “Los Estanques del Patriarca”), en la que lo reivindica como el héroe que habría cambiado la forma en que vemos a Jesús. Sin embargo, confiesa también que está allí por propia voluntad, ya que sus nervios comenzaron a extraviarse tras el rechazo de su novela en los círculos del MASSOLIT, del que fuera director general el fenecido Beriloz. Le hablará además de Margarita, su amante, quien pese a estar casada vivió con él una intensa historia de amor hasta que él decidió abandonarla por sospechar su falta de lucidez mental y arrastrarla con él hacia la locura y la perdición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Margarita no encuentra reposo ante la ausencia del maestro, y entonces, tentada por uno de los demonios del séquito de Voland, decide hacer todo lo que éste le pida con tal de merecer el favor de que los reúna en algún momento. Y así se convertirá en bruja, llevará a acabo una serie de pequeñas venganzas contra ciertos críticos literarios del MASSOLIT y finalmente fungirá como la reina en el Baile de Satanás, en el que toda una multitud de almas condenadas se desviven por hacerse notar ante ella, y que acaso interceda para que finalice el castigo que les impone el príncipe de las tinieblas. Al final Voland quedará tan complacido con Margarita que le concederá su deseo y la reunirá con el maestro, sin importar incluso la llegada de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, la historia de Poncio Pilatos, será la tercera vertiente de la trama de la novela a través de una versión heterodoxa de la vida de Jesús (Joshuá &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ga-Nozri&lt;/span&gt;), un filósofo errante que sostenía la peregrina idea de que la bondad reside en todos los hombres y que tenía un solo seguidor, el ex recaudador de impuestos Leví Mateo. Poncio Pilatos cree que su charla con el filósofo quedó inconclusa a causa de su ejecución, la cual no debió llevarse a cabo nunca, y esa sensación lo atormentará, hasta que decide interferir en algunos acontecimientos para que se vea su muerte como una ignominiosa traición por parte de Caifás y un joven amante del dinero: Judas de Kerioth.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El maestro y Margarita&lt;/span&gt;, además de ser una parábola acerca de la insignificancia de las decisiones humanas en plena época de totalitarismo racional, es también una relectura del mito de Fausto por parte de Mijaíl Bulgákov, aunque en este caso Fausto es una mujer, quien decide satisfacer, no sin cierta abnegación, cualquier cosa que Satanás le exija, con tal de reunirse con su amado hasta el fin de los tiempos. Y este Satanás, más dedicado a sacar a la luz los pecados de la gente que se dice “respetable” que a incitarla a la maldad, resulta un personaje entrañable y apto para exponer una suerte de tesis de Bulgákov, ya que en algún momento hace ver que las sombras son tan indispensables para la existencia como la propia luz, a menos que se busque lo imposible: vivir en un lugar siempre liso donde no haya cabida para la más pequeña oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres tonos que conviven en la novela (satírico, en la historia de Voland; lírico, en la del maestro y Margarita; y épico, en la de Poncio Pilatos y Jesús), además de la estructura, sumamente compleja, aunque en el lector fluye sin contratiempos, hacen de ella una obra maestra que, a juicio de varios escritores, podría sostener por sí misma la narrativa de todo el siglo XX. Eso a pesar de que se sabe que Bulgákov trabajó en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El maestro y Margarita&lt;/span&gt; durante 12 años (de 1928 hasta 1940, año en que murió), durante los cuales incluso incineró una de las versiones y la volvió a redactar de memoria, por lo que se cree que a su muerte no estaba totalmente terminada, sino en una de las últimas revisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-416563882253590812?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/416563882253590812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/416563882253590812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/12/el-maestro-y-margarita-de-mijail.html' title='El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRvQgT2aY6I/AAAAAAAAAuo/L0jjRFkjFIg/s72-c/maestroymargarita.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5094958182632782986</id><published>2010-12-23T16:57:00.000-08:00</published><updated>2010-12-23T17:30:15.490-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arthur Schnitzler'/><title type='text'>Relato soñado, de Arthur Schnitzler</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRPwo7MXWFI/AAAAAAAAAuQ/UGJUufJS664/s1600/relatosonado.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 253px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRPwo7MXWFI/AAAAAAAAAuQ/UGJUufJS664/s400/relatosonado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5554047351352940626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante los días de un carnaval, un matrimonio comienza la enfermiza ocupación de charlar acerca de ciertos momentos en que pudieron haber abandonado al otro gracias al encuentro con un desconocido que habría cambiado sus vidas. Así, Albertine narra a Fridolin cierta ocasión durante sus últimas vacaciones en la costa danesa, donde se encontró con un hombre en el que sospechó al amor de su vida, y con quien, sin embargo, jamás cruzó palabra. Mientras que Fridolin, tras esa confidencia de infidelidad no lograda, le cuenta que en ese mismo viaje, se topó con una muchacha de unos quince años mientras se cambiaba en una cabina cerca del mar, y que ambos se miraron como sólo se miran ciertos acontecimientos una vez en la vida, aunque nunca intercambiaron más que intensas miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un juego peligroso para un matrimonio, porque ambos quedarán con un humor destemplado gracias a la sospecha de traición que prevén en el otro. Así, al empezar la noche, llega el requerimiento de que Fridolin, que es médico, visite a uno de sus pacientes, el cual está muy cerca de la muerte. Entonces Fridolin se embarcará hacia una noche llena de acontecimientos extraños, cuyo eje parece ser una lubricidad vengativa contra la traición no consumada de su mujer, primero con la seca y dulzona hija del paciente muerto, más tarde con una prostituta muy joven de la que huirá en el último momento, y finalmente, y la más rara de todas, con una mujer  que conoce fugazmente y que además quiere salvarlo de algo terrible que podría ocurrirle, todo en medio de un misterioso rito lleno de lujuria en el que todos están disfrazados y enmascarados de monjes. Y aunque Fridolin logra escapar  del peligro, quedarán flotando en las aguas de la novela los fracasos amorosos de esa noche, aunados a un sueño humillante de su mujer y a una muerte que podría relacionarse con él, elementos que enrarecen un final de redención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Relato soñado&lt;/span&gt;, pequeña obra maestra de Arthur Schnitzler, explora de forma alucinante ciertas zonas oscuras de la vida de pareja, allí donde suelen guardarse los anhelos más inconfesables, ésos que tarde o temprano suelen emerger, ya sea a través de aventuras oníricas, o mediante deseos truncos, en los que el principal muro podría ser la propia cobardía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5094958182632782986?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5094958182632782986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5094958182632782986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/12/relato-sonado-de-arthur-schnitzler.html' title='Relato soñado, de Arthur Schnitzler'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TRPwo7MXWFI/AAAAAAAAAuQ/UGJUufJS664/s72-c/relatosonado.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8174087945417820931</id><published>2010-12-19T12:34:00.000-08:00</published><updated>2010-12-19T13:07:34.951-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='David Toscana'/><title type='text'>El último lector, de David Toscana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQ5sn1O3ILI/AAAAAAAAAt0/jExpffTUZ3o/s1600/ultimolector.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 235px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQ5sn1O3ILI/AAAAAAAAAt0/jExpffTUZ3o/s400/ultimolector.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5552494822154510514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cual podría ser el peor castigo para un libro malo, sin importar el sexo del autor, su vigencia o su antigüedad? Para Lucio Mireles, protagonista de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último lector&lt;/span&gt; (2005), no es el fuego, como sería fácil de suponer, ya que las llamas, según sus propias palabras, le conferirían al libro un cierto mérito al volverlo luz y calor; en cambio, un abandono sistemático al moho, a la voracidad de ratas y cucarachas en la oscuridad de un cuarto húmedo, le parece el infierno perfecto para toda esa prosa hueca –llena de lugares comunes, personajes pretenciosos o vanos sentimentalismos– que va cayendo en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, cada vez que Lucio manda uno de esos execrables libros al infierno, también ruega, como parte de un rito cotidiano: "No lo perdones, Señor, porque sí sabía lo que hacía". Bibliotecario (y juez literario incorruptible) en Icamole, un villorrio perdido en las áridas extensiones del desierto mexicano y que vive sólo para desear la lluvia, Lucio cuenta, gracias a la inconmensurable cantidad de libros que ha leído, con la quijotesca habilidad de transformar cualquier asunto de la realidad en una cuestión novelística, y sabe por tanto, todo lo que puede pasar en todas las situaciones imaginables. Y aun cuando Remigio, primer y único vástago suyo, se encuentra con el hermoso cadáver de una niña en el pozo de su propiedad (pozo que por otra parte aún es capaz de proveerle de agua, a pesar de que ya casi se cumple un año desde la última lluvia) y lo relata más tarde, convulso de miedo, a Lucio, éste no muestra la menor sorpresa, pues sabe la cadena de acontecimientos que a continuación sobrevendrán: todo ya está escrito en el oráculo de su biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El último lector&lt;/span&gt;, quinta novela de David Toscana (Monterrey, 1961), está pasada a través de un rigoroso tamiz lingüistico y metaficcional. Propone no sólo una trama fulgurante, sino reflexiones que van desde la misma lectura, como un acto metafísico, hasta la injusticia inherente al género humano por todos los tiempos, la soledad en su sentido más profundo, y los rostros  del amor, a partir de diversos ejemplos en la literatura, con lo que descubrirá que está condenado a que se le escape inexorablemente, sobre todo cuando se percata de que él mismo podría ser el personaje de una historia contada por otro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8174087945417820931?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8174087945417820931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8174087945417820931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/12/el-ultimo-lector-de-david-toscana.html' title='El último lector, de David Toscana'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQ5sn1O3ILI/AAAAAAAAAt0/jExpffTUZ3o/s72-c/ultimolector.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3608723222140247709</id><published>2010-12-13T08:40:00.000-08:00</published><updated>2011-12-19T16:02:06.707-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manganelli'/><title type='text'>La ciénaga definitiva, de Giorgio Manganelli</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQZPVh7WY1I/AAAAAAAAAts/BwdDpGrxgno/s1600/cienagadefinitiva.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 256px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQZPVh7WY1I/AAAAAAAAAts/BwdDpGrxgno/s400/cienagadefinitiva.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550210822083863378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras huir de una ciudad en la que sólo le aguardaban las llamas de una hoguera, tan alta como un elegante edificio, un hombre lleno de inconfesables culpas llega a un pueblo habitado por ladrones, asesinos, mujeres inmundas, viciosos de las calañas más despreciables y otras varias suertes de fauna nociva. Y allí se enterará, gracias a un viejo oculto entre las sombras, de la existencia de quizá el único lugar que podría acogerlo para conseguir reencontrarse con la tranquilidad anhelada, con el sueño y acaso consigo mismo: una ciénaga putrefacta, residencia de miríadas de insectos repugnantes, de vapores malsanos, aguas  corrompidas y acaso de innumerables sepulcros para cadáveres de incautos que nunca supieron cómo esquivar su viscosa extensión y sucumbieron al tratar de huir de ella. Una ciénaga definitiva a la que es muy difícil llegar e imposible salir, en la que los límites serán tan difusos como su forma, en constante e interminable transformación, y en la que el día y la noche parecerán trenzados sin la lógica simétrica que suelen guardar para el común de los mortales, tal como podría suceder en la propia eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí llegará el hombre, acompañado por un extraño caballo que representa a la perfección a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;caballinidad&lt;/span&gt;, y que será fundamental para encontrar una casa plantada justo en el centro de la ciénaga, una casa que más parece un barco navegando entre la ductilidad de la ciénaga, construida quién sabe por quién, o quizá tallada en una misteriosa (y monstruosa planta) que dará al único habitante el poder de convertirse en rey de todos aquellos innumerables vasallos que reptan o trepan o se arrastran, mientras se multiplican y se alimentan en un frenesí de fornicaciones, muertes y cacerías. Y en esa casa, el hombre se entregará a una retahíla de elucubraciones alucinantes acerca de la ciénaga, hasta el momento terrible e inevitable en el que tendrá que vérselas con el propio espíritu de la ciénaga, esbozado entre los lodazales y aguas estancadas como uno de esos iconos que los antiguos solían grabar en majestuosas rocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la muerte sorprendió a Giorgio Manganelli en mayo de 1990, sobre su mesa de trabajo reposaba una de las últimas revisiones de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La palude definitiva&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La ciénaga definitiva&lt;/span&gt;), aunque dicho título no lo puso Manganelli, sino que se tomó de la vislumbre que el protagonista hace en el tercer capítulo. Es una de las más extrañas novelas que me ha tocado leer, ya que su trama se escurre a través de un lenguaje denso y fulgurante, en el que la imaginación, al igual que en obras como la magistral &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dall inferno&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Del infierno&lt;/span&gt;) o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Encomio del tiranno&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Encomio del tirano&lt;/span&gt;), se desborda en un vértigo de escenarios estrafalarios, maravillosos, terribles, no pocas veces escatológicos, pero en los que siempre el mayor protagonista es el propio lenguaje, capaz de engendrar mundos llenos de apasionante ironía, abundantes guiños a tradiciones literarias y un humor difícil de olvidar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3608723222140247709?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3608723222140247709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3608723222140247709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/12/la-cienaga-definitiva-de-giorgio.html' title='La ciénaga definitiva, de Giorgio Manganelli'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TQZPVh7WY1I/AAAAAAAAAts/BwdDpGrxgno/s72-c/cienagadefinitiva.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8358177294544630365</id><published>2010-12-06T10:42:00.001-08:00</published><updated>2010-12-06T15:46:15.408-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Junichiro Tanizaki'/><title type='text'>Las hermanas Makioka, de Junichiro Tanizaki</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TP0uspMkgYI/AAAAAAAAAtU/S6Qfv3wdP7s/s1600/hermanasmakioka.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 377px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TP0uspMkgYI/AAAAAAAAAtU/S6Qfv3wdP7s/s400/hermanasmakioka.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547641660498018690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;Las hermanas Makioka&lt;/i&gt;, escrita entre 1943 y 1948, Junichiro Tanizaki narra la cotidianidad de los Makioka, una familia aristócrata de Osaka venida a menos después de la muerte de los padres. La historia de la novela se inicia aproximadamente en 1937, concluyendo unos tres años después, y relata el mundo lleno de convenciones sociales y tradiciones previo a la fatalidad que envuelve al Japón en la Segunda Guerra Mundial, todo a través de los ojos de Sachiko, la segunda hermana, y Teinosuke, &lt;i&gt;alter ego&lt;/i&gt; del propio Tanizaki (cosa que incluso se aprecia en la semejanza fonética de los nombres), aunque caería en error aquél que intentara ver una autobiografía velada en &lt;i&gt;Las hermanas Makioka&lt;/i&gt;, incluso teniendo en cuenta que los personajes principales están basados en su esposa y las tres hermanas de ésta. Pese a que no contiene grandes acontecimientos (los sucesos internacionales, como el conflicto con China de esos años, permanecen como traslúcido telón de fondo), salvo quizá el episodio de la inundación del Libro segundo, sin embargo, atrapa con rapidez al lector en su tejido de minucias, en el que la participación femenina es el eje principal. Incluso da la sensación de ser una novela épica de las costumbres del Japón, con un poco del sabor de las grandes obras de Tolstoi o Balzac.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las cuatro hermanas Makioka son: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tsuruko, la hermana mayor, casada con Tetsuo (empleado de un banco en Osaka) y madre de seis hijos. Ellos forman la casa principal de los Makioka, a ellos se les consulta siempre que se va a tomar una decisión importante que afecte a los demás miembros de la familia. Cuando a Tetsuo le ofrecen un asenso en su trabajo, se irán a vivir a Tokio y tendrán menor influencia en la vida de las demás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sachiko, la segunda hermana, casada con Teinosuke y madre de Etsuko, niña quizá muy consentida y que cada tanto sufre crisis nerviosas. Viven en Ashiya, en el camino Osaka-Kobe. Son prósperos y hasta cierto punto liberales, y su casa es la que prefieren para vivir tanto Yukiko como Taeko, debido al buen clima y tranquilidad. Sachiko siempre adoptará un aire maternal con sus dos hermanas menores y es quien más padecerá las dificultades de lograr un buen matrimonio para Yukiko.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yukiko, de 31 años cuando inicia la novela, es la tercera de las hermanas Makioka y quizá la más apegada de las cuatro a las tradiciones conservadoras. Es la más “japonesa” de todas, silenciosa, tímida e inescrutable, aunque con una salud muy resistente y una notable abnegación cuando alguien requiere de su ayuda. Ha tenido muy mala suerte para encontrar esposo, un poco por su timidez enfermiza y un poco debido a un “incidente” de Taeko, la hermana menor, que recogiera un periódico local.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Taeko, la más pequeña, a quien suelen llamar Koi-san (apelativo usado en Osaka para designar a los hijos más jóvenes de una familia). De unos 25 años cuando inicia la novela, es la más “occidentalizada” de las cuatro hermanas y también es la más independiente; años antes intentó fugarse con Okubata, un chico mimado de buena familia, debido a que tenía que esperar hasta que Yukiko se casara para poder casarse ella. Dicho incidente fue recogido por un periódico local, aunque confundiéndola con Yukiko, lo cual estigmatizó a ésta y quizás sea un motivo para sus constantes fracasos matrimoniales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la trama de la novela, este sería más o menos su esqueleto:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Libro primero&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De la imposibilidad de casar a Yukiko. Prolijas descripciones acerca de los &lt;i&gt;miai&lt;/i&gt; (reuniones informales en que dos prospectos de novios se conocen en compañía de algunos familiares o representantes y deciden si continúan con las relaciones rumbo a una futura boda o no), los cuales siempre se  ven marcados por el fracaso, ya sea porque a Yukiko no le agrada el pretendiente por considerarlo demasiado “obtuso”, porque se encuentra que la madre de uno de ellos padece de una enfermedad mental, o porque otro no tiene la sensibilidad que esperaría una mujer cuando le enseña las fotografías de su anterior familia muerta. Entre más madura Yukiko, los prospectos serán cada vez menos alentadores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Libro segundo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dedicado a Taeko en buena parte, a sus ocupaciones para conseguir dinero y no pedir a nadie de la familia. Suele hacer muñecas de ornamento, practica baile tradicional y desea estudiar confección de ropa en Francia. Un día se suelta un diluvio que genera una terrible inundación en la que está a punto de morir, pero Itakura la salva iniciando con ello un romance, el cual es mal visto por todas las Makioka, ya que Itakura procede de una clase inferior (es hijo de campesinos). Sigue la mala suerte de Yukiko para encontrar esposo, Tsuruko deja Osaka y se va a Tokio con Tetsuo, ya que éste consigue un asenso en su empleo, y cuando parece que Taeko podría pensar en casarse con Itakura, para escándalo de todos, le sobreviene a éste una grave enfermedad que culminará con su muerte en medio de espantosos dolores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Libro tercero&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras la muerte de Itakura, Taeko reanuda sus relaciones con Okubata, a pesar de que sostiene que más que cualquier otra cosa, lo que siente por él es simple piedad. Sin embargo, sus continuas salidas a casa de éste amenazan lo que queda del buen nombre de los Makioka, ya que Sachiko y Teinosuke sospechan que ya han franqueado el límite de las “relaciones puras”. Entonces deciden expulsarla de la familia, aunque Sachiko y Yukiko siguen viéndola en secreto. Sin embargo, cuando enferma de disentería y parece estar a las puertas de la muerte, deciden admitirla nuevamente en la familia. Al poco tiempo se enterarán de que Taeko dista mucho de ser lo que creen con respecto a Okubata, que cada vez parece estar más obsesionado con ella, pese a que también ha sido expulsado de su familia.  Finalmente Yukiko parece encontrar a su futuro esposo dentro de la aristocracia japonesa, aunque no todo tendrá un aspecto alentador. Por otra parte, la Guerra Mundial comienza a cubrir con sus sombras los días por venir. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8358177294544630365?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8358177294544630365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8358177294544630365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/12/las-hermanas-makioka-de-junichiro.html' title='Las hermanas Makioka, de Junichiro Tanizaki'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TP0uspMkgYI/AAAAAAAAAtU/S6Qfv3wdP7s/s72-c/hermanasmakioka.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6773687638091489711</id><published>2010-11-17T07:32:00.001-08:00</published><updated>2010-11-17T07:43:50.701-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ivo Andrić'/><title type='text'>Café Titanic (y otras historias), de Ivo Andrić</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TOP1pwCfgfI/AAAAAAAAAsk/nPBcC_6gMmU/s1600/cafetitanic.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 227px; height: 352px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TOP1pwCfgfI/AAAAAAAAAsk/nPBcC_6gMmU/s400/cafetitanic.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540542064214639090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;Café Titanic (y otras historias)&lt;/i&gt;, Ivo Andrić nos presenta siete relatos cuyo tema principal reside en una suerte de reivindicación de todos aquellos judíos que no tuvieron voz o posibilidad de expresar la inhumana persecución a la que fueron sometidos en los Balcanes, en especial durante las trémulas décadas que sacudieron la primera mitad del siglo XX, hasta los meses del exterminio final de 1941. Sin embargo, y a pesar del aire trágico que ya de por sí baña dichos acontecimientos, Ivo Andrić los hace pasar a través del tamiz de la ironía, con lo que el retrato de la estupidez se vuelve aún más grotesco, en cuanto se vislumbra que el motor que suele poner en marcha el fanatismo asesino es un odio irremediable hacia todo lo que rodea la vida de unos cuantos seres hundidos en la mediocridad, odio que incluso dirigen hacia sí mismos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El punto de partida es “En el cementerio judío de Sarajevo”, más que un relato, una especie de elegía por los judíos sefardíes, que fueron expulsados de España en el siglo XVI, y que llegaron a las tierras de Bosnia pensando que allí podrían rehacer sus cotidianidades. Andrić parece recorrer las tumbas ruinosas, en las que queda la certeza de que “los cementerios también mueren”, rememora la lengua española que usaban entre ellos, salpicada de palabras serbias, y hace un breve inventario de epitafios. Finalmente se detiene en la destrucción de la primavera y verano de 1941, cuando, además del exterminio judío, el propio cementerio fue ultrajado por el fascismo reinante, cuya guía fue una “tenebrosa estupidez”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En “El vencedor”, breve relato cuyo protagonista es David, el segundo rey de los judíos, Ivo Andrić explora la sensación de desamparo que pudo haberle traído la gloria en los momentos inmediatamente posteriores a su victoria sobre el gigante Goliat.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Amor en la ciudad” es quizá el relato menos inspirado en la temática de reivindicación, ya que es más una instantánea del amor entre Rifka, una muchacha judía que de pronto despierta a la pubertad llena de belleza, llamando la tosca atención de los tenderos del bazar gracias a sus temblorosas ondulaciones, y Ledenik, un oficial cristiano de quien se enamora para enojo de su familia. El amor entre ambos crece como una rara flor en medio de la barbarie y suciedad de los habitantes de la ciudad. Y gracias a las prohibiciones, Rifka languidecerá y seguirá el destino de la Ofelia shakespeariana. Cuando el verano se vuelve intolerablemente seco y el río agota casi su cauce, muchos creerán que existe una relación con el destino de Rifka. Sin embargo el otoño llegará con fríos y lluvia, y nuevas doncellas entrarán al mundo de la pubertad, para beneplácito de los tenderos, con todas las vergüenzas y pudores que ello significa para las muchachas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En “Una carta de 1920”, podemos ver uno de los temas centrales, no sólo del libro, sino de toda la obra de Andrić. A partir del casual encuentro en una estación de tren con un amigo de la niñez, Ivo Andrić explora las raíces del odio étnico y racial en una tierra “atrasada y pobre” como Bosnia, en la que viven apiñadas cuatro religiones que tiran cada una por su lado, elevando oraciones y maldiciendo cada una a su manera, y en la que es imposible permanecer ajeno (a menos que se quiera ser siempre un extranjero, y no pocas veces un mártir), ya que tarde o temprano se obligará al individuo a tomar partido para odiar y ser odiado como todos, en una forma de vida que sólo puede propiciar más odio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El relato “Palabras” pone en contrapunto la capacidad de ciertos personajes, casi siempre vulgares, que hablan todo el tiempo sin decir nada, en una verborrea arrolladora, contra una pareja de ancianos anacrónicos que suelen practicar el silencio en todos los momentos de su vida, incluso cuando, a las puertas de la muerte de uno de ellos, pide al otro una palabra que le ayude a sobrellevar la angustia, tal como el sediento anhela una gota de agua en el desierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Niños” muestra, además de la bárbara afición de ciertos chicos por apalear niños judíos, la incapacidad de uno de ellos por dejarse arrebatar por la violencia sin sentido, en particular cuando nota el gesto de espanto que desfigura el rostro del chico judío en medio de su huida. Sin embargo, esa incapacidad por albergar la brutalidad entre sus manos se volverá en su contra, ya que todos los demás chicos lo despreciarán y se burlarán de él por no haber logrado entrar al grupo del odio gratuito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, “Café Titanic”, el relato que da nombre al libro, es un registro de la vida de un judío paria desde poco antes de la persecución emprendida por los nazis en los Balcanes. Todo a partir del mísero Mento Papo, el manirroto dueño del Café Titanic, que deja escapar su existencia entre abundantes vasos de aguardiente, peleas con su mujer ilegítima, juegos de cartas y deudas tanto propias como ajenas. Cuando el “molino” nazi llega a las puertas del café, todos sus desarrapados clientes lo abandonan a su suerte y él mismo se adentra en un océano de miedo por el sufrimiento que podrían causarle. Por otra parte está Stjepan Ković, un irremediable fracasado que siempre ha creído merecer más de lo que nunca tendrá y que, en un intento por tener algo de poder, se une a los &lt;i&gt;ustacha&lt;/i&gt;, básicamente un ejército de ladrones, asesinos y perseguidores de judíos. Cuando va en busca de un “jugoso botín”, da con el desvencijado Café Titanic, en donde su miopía existencial le impedirá ver frente a sí a un ser tanto o más desgraciado que él, a quien sin embargo, no dudará en descargarle todas las balas de su pistola cuando cree ser, una vez más en su mezquina existencia, el objeto de burla de alguien que se cree más inteligente que él.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6773687638091489711?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6773687638091489711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6773687638091489711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/11/cafe-titanic-y-otras-historias-de-ivo.html' title='Café Titanic (y otras historias), de Ivo Andrić'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TOP1pwCfgfI/AAAAAAAAAsk/nPBcC_6gMmU/s72-c/cafetitanic.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-344120303894719021</id><published>2010-11-12T15:30:00.000-08:00</published><updated>2010-11-25T09:37:42.029-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tommaso Landolfi'/><title type='text'>La piedra lunar, de Tommaso Landolfi</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TN3Oi4Tal5I/AAAAAAAAAsM/HvJFLlzZNTA/s1600/piedralunar.jpeg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 273px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TN3Oi4Tal5I/AAAAAAAAAsM/HvJFLlzZNTA/s400/piedralunar.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538810215360272274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin duda, Tommaso Landolfi (1908-1979) coloca una curiosa trampa al inicio de &lt;i&gt;La piedra lunar. Escenas de la vida de provincia &lt;/i&gt;(&lt;i&gt;La pietra lunare. Scene della vita di provincia&lt;/i&gt;): pareciera que nos adentraremos en una novela romántica (las iniciales referencias a Leopardi contribuyen como anzuelo), de tintes bucólicos, situada en algún lugar de la provincia italiana; acaso una historia de amor en la que, sin embargo, no duda en hacernos partícipes de las pequeñas felicidades y envidias que pulen a diario los habitantes de cierto pueblo. Sin embargo, en medio de una velada familiar, en la que el protagonista, el joven poeta Giovancarlo, se esfuerza en poner de manifiesto la ramplonería de sus familiares, de pronto Landolfi hace irrumpir un elemento extraño: una mujer joven cuya principal característica, además de su insoslayable y previsible belleza, reside en que, en lugar de los delicados pies que debería tener una doncella, ostenta las escalofriantes pezuñas de una cabra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con ese misterio bastaría para atrapar a cualquier lector durante las siguientes 100 páginas, pero Landolfi agrega un ingrediente aún más inquietante: la chica, a quien todos llaman con el quimérico nombre de Gurú, asegura que ha llegado inopinadamente a la reunión para irse con él, con Giovancarlo. Así,  después de esa noche, de la cual Giovancarlo no guardará el menor recuerdo, nacerá una obsesión por el misterio de la chica de las pezuñas de cabra, hasta que en su afán por conocer más de ella, pregunta pormenores a una vieja enterada de casi cualquier asunto relacionado con los habitantes del pueblo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esa manera, Giovancarlo se entera de que la chica es un “ser lunar”, incapaz de procrear descendencia y muy cercana a un extraño “amigo” de las montañas, quien sólo se deja ver durante ciertas noches en que la luna discurre de horizonte a horizonte por el cielo nocturno. Sin embargo, no queda conforme con la información que recibe de la vieja e idea una estratagema para ver a Gurú más de cerca, y así comprobar lo que él mismo advirtiera de forma un tanto onírica en aquella noche que la conoció. Todo funciona mejor de lo esperado, e incluso no tardan en hacerse amantes, con lo que Giovancarlo es testigo de las inquietudes nocturnas que sufre Gurú, hasta que un noche, incapaz de permanecer tranquila en casa, va con Giovancarlo hacia la montaña, en donde sufrirá una espeluznante metamorfosis bajo la blanquecina luz de la luna, y más tarde ambos asistirán a un fantasmagórico aquelarre junto con otras “Gurús” y los espectros de varios bandidos que asolaran aquellas tierras en el pasado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las primeras impresiones que tuve con &lt;i&gt;La piedra lunar&lt;/i&gt;, fue la de una realidad un tanto inestable, precaria, con una propensión a internarse en la espesura de los mitos antiguos, como si la cotidianidad fuera apenas una cortina que se puede correr con bastante facilidad a través del inusual e incorpóreo lenguaje de Landolfi. A esta sensación contribuye también la extraña puntuación que usa en esta obra, en la que las comas están desterradas casi por completo cuando hay diversos elementos que se enlistan, con lo que adjetivos o características parecen cobrar sentido de un solo tirón; y por supuesto, también a las moléculas de picante humor que habitan en la sustancia de su estilo, cosa bastante admirable si pensamos que fue una novela publicada en 1939, cuando Landolfi contaba apenas con 31 años de edad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-344120303894719021?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/344120303894719021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/344120303894719021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/11/la-piedra-lunar-de-tommaso-landolfi.html' title='La piedra lunar, de Tommaso Landolfi'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TN3Oi4Tal5I/AAAAAAAAAsM/HvJFLlzZNTA/s72-c/piedralunar.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3523198753785492134</id><published>2010-11-06T20:56:00.000-07:00</published><updated>2010-11-06T21:00:43.557-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ronald Firbank'/><title type='text'>En torno a las excentricidades del Cardenal Pirelli, de Ronald Firbank</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNYjuywwbZI/AAAAAAAAArs/DaEoAlRa3eE/s1600/cardenalpirelli.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 250px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNYjuywwbZI/AAAAAAAAArs/DaEoAlRa3eE/s400/cardenalpirelli.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536652078705831314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sería muy difícil precisar cuál es la trama de E&lt;span style="font-style: italic;"&gt;n torno a las excentricidades del Cardenal Pirelli &lt;/span&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Concerning the Eccentricities of Cardinal Pirelli&lt;/span&gt;, 1926), de Ronald Fribank, pero sería aún más complicado colocar el texto dentro de una categoría “normal” de novela, no tanto porque no se siga a un personaje, en este caso la lenta y extraña caída en desgracia del Cardenal Arzobispo de Clemenza, don Álvaro Narciso Hernando Pirelli, sino porque dicha trama está minuciosamente velada por el propio Firbank.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que estamos en un pueblo andaluz, la improbable Clemenza para más señas, que le debe mucho de su apariencia a Sevilla. Pero por otra parte, la multitud de personajes vuelve difusos los hilos de la narración hasta que resulta más fácil para el lector dejarse llevar por la maestría de las reflexiones o las conversaciones que mantienen, por lo general fragmentarias, aunque casi siempre rociadas por una exquisita procacidad. No importa que se trate del propio Cardenal, quien en algún crepúsculo observa los voluptuosos glúteos de un Cupido en el jardín de su palacio, mientras reflexiona una serie de pequeñas locuras; o bien, de las educadas estudiantes del Colegio de Señoritas Nobles de la Calle de Santa Fe, que acusaron de “avidez” a la abadesa cuando, justo en el día de la fundación del colegio, una tropa militar hizo su aparición, exigiendo alojamiento para los soldados con “masculina prepotencia”, con lo que ella hizo “todo lo que estaba en sus posibilidades para mantenerlos alejados de ellas”; o incluso una respetable poetisa, de quien se murmuraba que había escrito una oda en honor de cierta parte noble de su marido, la cual comenzaba así: “¡Oh, tú, divino instrumento!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El variopinto desfile de los habitantes de Clemenza encarna, detrás del telón de los diálogos y las más disparatadas elucubraciones, una ambición desmedida de placeres y vanidades; y ciertos detalles en algunos escenarios o situaciones “históricas”, se condimentan con las alusiones a personajes con nombres fabulosos que van desde Pedro el Cruel, Isabel la Irónica o Alfonso el Andrógino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro excéntrico entre los excéntricos, que probablemente escapará sin dejar huella en un lector promedio, de esos que se llenan de fastidio o mal humor a la menor exigencia, pero que a aquellos adictos a observar la realidad a “contraluz”, seguramente los dejará con una serie de frases y sonrisas para paladear por largo tiempo, a lo que por cierto ayuda en gran medida la traducción de Sergio Pitol, al menos en la edición de la Universidad Veracruzana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3523198753785492134?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3523198753785492134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3523198753785492134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/11/en-torno-las-excentricidades-del.html' title='En torno a las excentricidades del Cardenal Pirelli, de Ronald Firbank'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNYjuywwbZI/AAAAAAAAArs/DaEoAlRa3eE/s72-c/cardenalpirelli.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-569901058213386031</id><published>2010-11-02T09:09:00.000-07:00</published><updated>2010-11-02T10:16:03.593-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Don Delillo'/><title type='text'>Los nombres (The Names), de Don DeLillo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNA7AZfuqNI/AAAAAAAAArM/G6llYKQi6z4/s1600/losnombres.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 395px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNA7AZfuqNI/AAAAAAAAArM/G6llYKQi6z4/s400/losnombres.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5534988820068346066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;James Axton es un analista de riesgos para empresas norteamericanas cuyos negocios funcionan principalmente en los conflictivos países del Medio Oriente, conflictivos sobre todo desde el punto de vista de sus intereses económicos, que son los que hacen “funcionar” al mundo mediante una ambición ilimitada y el previsible ansia de control de los Estados Unidos. Una profesión truculenta que lo lleva a recorrer diversas regiones del planeta con la sensación de ser un turista permanente, sin responsabilidades tangibles o derechos reales, pero con el asombro siempre listo para saltar ante cualquier muestra de exotismo. Además, gracias a ello se relaciona con gente muy semejante a él, nómadas posmodernos enviados a diversas partes del mundo por empresas sin rostro, y que están perfectamente preparados para las eventualidades de los aeropuertos más insólitos o los peligros que entrañan esas regiones en un habitante de occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;James tiene su base en Atenas, Grecia, muy cerca de ese rotundo, antiguo y omnipresente Partenón que es incapaz de visitar debido a esa misma omnipresencia. Y aunque está separado de su esposa Kathryn, sigue visitándola con alguna regularidad en Kouros, la remota isla griega en la que vive junto con Tap, el hijo de ambos, gracias a un trabajo de excavación arqueológica en el que está involucrada. Y en ciertos momentos aún sucumben a la tensión sexual que reina entre ellos, de tal suerte que todo parece complicarse más en cuanto el recuerdo de sus errores pasados adquiere un peso de plomo. De ahí una extraña lista ideada por el propio James, en la que enumera sus 27 perversiones, de acuerdo a lo que cree que ella piensa de él, una especie de radiografía "en espejo" con la que se explica su tendencia a una sutil autodestrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, está su relación con Tap, su hijo de 9 años. Un chico que pese a no acudir a ningún colegio, parece dotado de una inteligencia especial, ya que dedica su tiempo a escribir novelas basadas en pequeños acontecimientos sucedidos a la gente que conoce. Se resiste a aprender griego, y como un método de oposición, habla Ob con su madre, una jerigonza en clave que consiste en agregar dicha sílaba en cualquier palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante su estancia en la isla, James se entera del inexplicable asesinato de un anciano discapacitado, lo cual se irá convirtiendo en una extraña obsesión, al enterarse que esa muerte está relacionada con otras muertes en diversos sitios que guardan semejanzas extrañas, como el hecho de que las iniciales de las víctimas sean las mismas del lugar en el que residen. Así irá descubriendo, junto con un par de amigos (Volterra, cineasta; y Owen, arqueólogo), que detrás de los hechos hay una secta que, mediante vagas justificaciones eugenésicas, es responsable de las muertes, al grado de que graba dichas iniciales en el arma contundente que servirá para mandarlos al otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, mientras el tiempo transcurre entre sus viajes de negocios y sus encuentros y desencuentros con Kathryn, un día emprende un viaje por el Peloponeso con su hijo Tap, quien adora ver el mundo a través de la ventanilla de un auto en movimiento. En la península del Mani, de pronto se encuentran con una roca que ostenta dos palabras: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ta Onómata&lt;/span&gt; (Los Nombres) en las cuales James presiente un oscuro significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida se va un tanto a la deriva, cuando después de una riña, Kathryn decide aceptar un puesto en el British Columbia Provincial Museum, en Victoria, Canadá; y entonces se alejará a miles de kilómetros de su lugar de trabajo, junto con Tap. A partir de ese momento, James se entregará a la obsesión de indagar acerca de la secta, sin sospechar que la realidad de todo aquello que creía vivir a diario, esconde peligrosos significados tras el velo de la cotidianidad de sus propios viajes de negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo que me sorprende de Don Delillo es su capacidad para escribir diálogos realmente conversacionales, fluidos, con guiños irónicos que sacuden cada tanto al lector. Además, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los nombres&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Names&lt;/span&gt;, 1982) DeLillo juega con la idea de una visión global y crítica del siglo XX, el siglo del cine, en el que todo aquello que circunda la vida de los seres humanos se filma: la política, los deportes, el nacimiento, el sexo, la muerte, la guerra, la violencia, las frivolidades, todo es susceptible de ser capturado por la lente de una cámara. Así cuando Volterra indaga acerca de la secta, lo hace con el fin de convertir los hechos en escenas para una posible película en la que la ficción provendría de la realidad. Pero las reflexiones de DeLillo discurren también en el sentido de los objetos como especie límites humanos; la carga que puede tener la palabra en distintas zonas geográficas; la génesis de las historias, o al menos de las historias que "venden" en un mundo situado a finales del siglo XX; en fin, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los nombres&lt;/span&gt; es un mosaico de los vicios y contradicciones de las sociedades contemporáneas y el rastrero accionar de muchos de sus gobiernos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-569901058213386031?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/569901058213386031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/569901058213386031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/11/los-nombres-de-don-delillo.html' title='Los nombres (The Names), de Don DeLillo'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNA7AZfuqNI/AAAAAAAAArM/G6llYKQi6z4/s72-c/losnombres.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1377302563678422899</id><published>2010-10-26T17:11:00.000-07:00</published><updated>2010-10-30T09:18:50.206-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nikolái Leskov'/><title type='text'>La pulga de acero, de Nikolái Leskov</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMduyVyMdYI/AAAAAAAAAqk/MtrENccQCuM/s1600/pulgadeacero.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 262px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMduyVyMdYI/AAAAAAAAAqk/MtrENccQCuM/s400/pulgadeacero.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532512478368134530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez concluido el Consejo de Viena, el zar Alejandro I hizo un viaje por diversas naciones en busca de prodigios. Así, al llegar a Inglaterra quedó totalmente asombrado ante una minúscula maravilla mecánica que no duda en comprar por un millón en monedas de plata de cinco kópeks: una pulga de acero que, mediante un mecanismo para darle cuerda a través de una llavecita aún más pequeña, efectúa una deliciosa danza que asombra al más imperturbable. Pero el zar va acompañado por Platov, que es un general cosaco tremendamente nacionalista y que además desprecia toda muestra de admiración al ingenio inglés, y está convencido de que pueden superar cualquier reto que se les ponga. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras la desgraciada muerte del zar Alejandro I, conserva el secreto de la pulga de acero hasta que el heredero al trono, el zar Nicolás I, pregunta por los misterios de ese diminuto objeto que perteneciera a su padre. Entonces Platov muestra las virtudes de la pulga y el zar, tan nacionalista como él, y a pesar de su asombro, le pide que busque artesanos rusos que superen el trabajo de los ingleses, con el fin de demostrarles que cualquier cosa que hagan puede ser hecha de mejor forma por los rusos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esa manera, Platov lleva la miniatura a Tula, ciudad en donde abundan armeros y artesanos maestros en su oficio. Allí les pide que elaboren algo exquisito que supere la obra de los ingleses. Mas los artesanos, antes de emprender la difícil tarea, se van a venerar el antiguo y terrible icono de san Nicolás, en Mtsensk, protector del comercio y los asuntos militares, con el fin de que los bendiga en su proyecto. Y sólo después de eso comienzan su labor encerrados día y noche en la casa de uno de ellos, un zurdo bizco, y los vecinos sólo lograrán escuchar el incesante y vigoroso golpeteo de sus martillitos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, a la llegada de Platov, quien a su vez ha sido apurado por el zar, muestran el fruto de su trabajo. Pero en verdad su trabajo es tan fino, que sólo con el &lt;i&gt;pesquescopio&lt;/i&gt; más potente se logra ver lo que han hecho, a tal grado que Platov cree que le han tomado el pelo aquellos artesanos en los que más confiaba. Y enfurecido porque además cree que han estropeado la pulga de acero, ya que no realiza más la deliciosa danza, lleva a golpes y zarandeos al zurdo bizco para que explique su fechoría. Sin embargo, el zurdo muestra la obra: unas diminutas herraduras para las patas de la pulga de acero. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El zar queda asombrado con tan fino trabajo y decide enviar a Inglaterra al zurdo bizco. Así los ingleses le rendirán tributo como al que ha logrado superar su fanfarrona ciencia. Sin embargo, las aventuras del zurdo bizco en Inglaterra estarán marcadas por sus constantes lamentaciones al verse tan lejos de su patria, la madre Rusia, a la que no ve el momento de volver. Incluso rechaza la invitación de los ingenieros ingleses para que permanezca con ellos y les enseñe todo lo que sabe una mente tan asombrosa como la suya. Por ello se embarcará de regreso, no sin emborracharse durante la travesía con un inglés que habla ruso, con funestas consecuencias para sí mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;La pulga de acero&lt;/i&gt; (1881) es considerada por Walter Benjamin como una de las mejores obras de Nikolái Leskov (1831-1895), narrador ruso minuciosamente menospreciado por sus contemporáneos, que fueron incapaces de reconocer la tremenda ironía que subyace en sus textos, los cuales están narrados a la manera de las leyendas tradicionales rusas, pero al propio tiempo ostentan una crítica sin cuartel contra los amaneramientos de su sociedad y los vicios del esnobismo ramplón de las altas esferas. Es un texto lleno de neologismos polisémicos, lo que lo vuelve de una traducción casi imposible, aunque la versión de la editorial Impedimenta, a cargo de Sara Gutiérrez, conserva mucho del sabor original del texto ruso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1377302563678422899?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1377302563678422899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1377302563678422899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/10/la-pulga-de-acero-de-nikolai-leskov.html' title='La pulga de acero, de Nikolái Leskov'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMduyVyMdYI/AAAAAAAAAqk/MtrENccQCuM/s72-c/pulgadeacero.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-3801651708951852891</id><published>2010-10-20T11:09:00.000-07:00</published><updated>2010-10-20T11:12:22.142-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tibor Déry'/><title type='text'>El ajuste de cuentas, de Tibor Déry</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8wj6FY2rI/AAAAAAAAAqM/zHFI8kTh9SQ/s1600/ajustecuentas.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 250px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8wj6FY2rI/AAAAAAAAAqM/zHFI8kTh9SQ/s400/ajustecuentas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5530192260879669938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El ajuste de cuentas&lt;/span&gt; es un libro formado por tres relatos, ubicados en medio de los conflictos políticos que asolaron Hungría en la década de 1950, los cuales llevaron a prisión al propio Tibor Déry de 1957 a 1960, cuando finalmente se le concedió una amnistía. Tienen un tono austero y realista, en el que conviven con una naturalidad excepcional hechos terribles con imágenes de una belleza desgarradora, con lo que el lector rara vez permanece impasible ante lo que se narra en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “El ajuste de cuentas” (1961), relato que da nombre al libro, tenemos que el estudiante Feri Kovács acude al apartamento de un anciano profesor de medicina con una metralleta bajo el impermeable justo antes del toque de queda. Sabe que el profesor, quien le guarda algún afecto, no lo expondrá a la muerte pese a que no le haga nada de gracia la intempestiva visita. Sin embargo, el anciano profesor, presa de la ira por todo lo que repercutirá en su vida siempre ordenada el atrevimiento de Feri, lo echa a la calle, aunque sin el arma, la cual quedará en un rincón de su casa como un presencia maligna que, con el correr de algunos días, lo obligará a marcharse lejos de su vida. Así, casi sin querer, atraviesa la semidestruida Budapest hasta que toma un tren que lo llevará a un poblado cercano a la frontera austriaca, donde, junto a decenas de húngaros prestos a huir de las persecuciones políticas, emprenderá una caminata rumbo a su propia muerte, a través de una terrible tormenta invernal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo relato “Amor” (1956), un hombre (a quien sólo conoceremos como B.) acaba de ser liberado tras siete años transcurridos en prisión. La causa de su encierro es tan misteriosa como la de su libertad, aunque se sabe que todo ha sido por desavenencias políticas. Así, los guardias le regresan la ropa, arrugadísima, que trajera el día en que fue apresado, una cartera y unos zapatos igualmente enmohecidos, un reloj niquelado que heredara de su padre, y la cantidad de ciento cuarenta y seis florines como sueldo por los siete años de encierro. Al salir de prisión, B. está conmovido por el colorido del mundo, por la caminata de los transeúntes, por la belleza de las mujeres, por las sombras que doblan el tráfico en las aceras, por todo aquello que no veía desde hacía siete años. Y así se dirige al que fuera su hogar en busca de su mujer y su hijo. Sin embargo, todo ha cambiado y, además de su esposa e hijo, también viven ahí otros cuatro inquilinos. Después de descansar un poco en la habitación de su mujer y hartarse de su aroma, sale a la calle y la encuentra cuando va llegando con cuatro niños, entre ellos su hijo, a quien no reconoce. Así, se reencontrarán finalmente marido y mujer en una escena de ternura insondable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el tercer relato “Filemón y Baucis”, cuenta la historia de un par de ancianos que están a punto de celebrar, mediante una humilde comida, el cumpleaños de la vieja. Ella está bastante sorda y hace repetir al viejo constantemente todo lo que dice. De pronto, el viejo se da cuenta de que hay una balacera que se acerca poco a poco. La vieja no escucha el tableteo de las ametralladoras y considera que su esposo trama algo, ya que éste anda muy inquieto cerrando las puertas con doble llave y cometiendo un sinfín de torpezas. Alguien toca varias veces a la puerta y, aunque en un principio el viejo no parece querer abrir, al final se decide y entra un joven herido que les pide ayuda. Sin embargo, la vieja no quiere que se quede allí debido a que le recuerda los tres hijos que perdieron en la guerra. Así que obliga al viejo a que lleve al herido con unos vecinos que pueden cuidarlo. Cuando regresa, el viejo tiene una hemorragia nasal que no puede detenerse con nada. Asustada y con el oído milagrosamente recuperado por el susto, la vieja deja recostado a su esposo y va en busca de un doctor, pero con las batallas que hay por varios puntos de la ciudad resulta herida justo cuando estaba por llegar a su destino. Mientras tanto, el viejo, un poco recuperado de su hemorragia, asiste, con una mezcla de lástima y odio, al parto que está teniendo su mascota, una perra escondida en la alacena. Y aún así tiene tiempo de sentirse feliz sin preguntarse demasiado por su esposa, quien seguramente ya no regresará.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-3801651708951852891?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3801651708951852891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/3801651708951852891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/07/el-ajuste-de-cuentas-de-tibor-dery.html' title='El ajuste de cuentas, de Tibor Déry'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8wj6FY2rI/AAAAAAAAAqM/zHFI8kTh9SQ/s72-c/ajustecuentas.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-7489220591815954434</id><published>2010-10-08T17:36:00.000-07:00</published><updated>2010-10-08T17:40:31.137-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Clarice Lispector'/><title type='text'>Cerca del corazón salvaje, de Clarice Lispector</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK-5SXWgD-I/AAAAAAAAAm8/x9q0AAsHB2M/s1600/cercacorazonsalvaje.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK-5SXWgD-I/AAAAAAAAAm8/x9q0AAsHB2M/s400/cercacorazonsalvaje.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525838992964063202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mediante intensas emanaciones de pensamiento en las que la preponderancia está en “ver el símbolo de las cosas en las propias cosas” y no tanto en los detalles de los escenarios, apenas bosquejados en la novela, por decirlo así, “en carboncillo”, Clarice Lispector narra en C&lt;i&gt;erca del corazón Salvaje&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Perto do Coração Selvagem&lt;/i&gt;), más que la biografía de Joana, un meticuloso viaje interior a través del alma de una mujer y su singular visión de las cosas, el cual va desde la niñez, vivida al lado de su padre, hasta su madurez como mujer, cuando finalmente escapa de todo lo que hasta entonces había significado su vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada etapa de Joana estará marcada por la relación mental, y por ende, silenciosa, con un hombre. En la niñez, además de sus juegos y las extrañas cavilaciones que inquietarán a quienes la rodeen, mostrará un pálido boceto de su madre, muerta siendo ella muy pequeña, a partir de las descripciones paternas: una mujer casi insignificante, cuyo color de piel no lograba combinar con los camisones que usaba. Más tarde morirá también su padre y Joana negará el hecho con terquedad, mas deberá vivir una relación llena de suspicacias en la fúnebre casa de sus tíos, constantemente sofocados por su inescrutable presencia, hasta que el intencional robo de un libro por parte de Joana les hace pensar en confinarla en un internado. Allí será la figura de su maestro la que tendrá una fuerte influencia en la jovencita, especialmente en dos episodios: cuando enamorada de él en plena pubertad va a su casa y conoce a su esposa, con la que mentalmente se compara, observando a detalle las diferencias entre ella, un ser que aún no había abandonado por completo la niñez, y la esposa, totalmente hecha, sinuosa y erudita en el amor; y cuando años más tarde, lo encuentra y lo ve transformado en un viejo maniático y decadente desde el abandono de su esposa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, en la madurez, la dicotomía entre su esposo Octavio, quien cansado de la extraña independencia mental de Joana, tendrá un hijo con otra mujer a la que terminará uniéndose; y el amante que ella misma encuentra, y cuyo aire de desamparo la seduce, no sin antes poner una barrera infranqueable entre los dos: el trato será que ninguno sabrá el pasado del otro, ni siquiera los nombres. Pero ambos la abandonarán tras cierto tiempo, y ella decidirá huir también, ya que no habrá nada que la ate, pero huye hacia un deseo hecho metáfora: el renacimiento de su alma en estado silvestre, como los caballos salvajes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-7489220591815954434?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7489220591815954434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7489220591815954434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/10/cerca-del-corazon-salvaje-de-clarice.html' title='Cerca del corazón salvaje, de Clarice Lispector'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK-5SXWgD-I/AAAAAAAAAm8/x9q0AAsHB2M/s72-c/cercacorazonsalvaje.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5703873067950344206</id><published>2010-10-05T16:46:00.000-07:00</published><updated>2010-10-05T16:59:29.655-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='José María Arguedas'/><title type='text'>Los ríos profundos, de José María Arguedas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TKu5hiM7YZI/AAAAAAAAAl0/FikqKDxz0EE/s1600/riosprofundos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 267px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TKu5hiM7YZI/AAAAAAAAAl0/FikqKDxz0EE/s400/riosprofundos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5524713353667895698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;Los ríos profundos&lt;/i&gt;, seguimos las huellas de Ernesto, un joven de catorce años que habrá de transitar sobre todo por tres fases rumbo a su identidad. La primera consiste en una corta estancia en Cuzco, lugar donde habita su propio abuelo, quien simboliza el abuso y las injusticias que han padecido los indígenas quechuas desde la colonización española. Cuzco es, en palabras de su padre, un abogado ermitaño, la ciudad sagrada, el centro del mundo, el lugar en donde permanecen unidos el cielo y la tierra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La segunda etapa estará marcada por una meta: llegar a Abancay. Y entonces el autor describirá el incansable recorrido de Ernesto al lado de su padre, a través de buena parte del territorio peruano. En esta fase se podrán observar muchos elementos que constituirán la futura personalidad de Ernesto, pues padre e hijo habrán de recorrer todo tipo de provincias en donde conocerán el bien y el mal desde la perspectiva que permiten los viajes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La dolorosa separación entre padre e hijo, seguida de la permanencia de Ernesto en Abancay, componen el principio de la última parte de la novela, y es a mi juicio la parte en que verdaderamente se dará la iniciación de Ernesto. En Abancay se pondrá a prueba la creencia en la cosmovisión sagrada que aprendió de los indios, ya que en esa ciudad el mal tomará distintas formas: desde la violencia sin sentido practicada por los compañeros del colegio, pasando por el sempiterno abuso de los débiles entre la sociedad, hasta los tormentos propinados por la lujuria, encarnada en la Opa, una retrasada mental de la que Ernesto siempre buscará alejarse, acaso por el sucio lugar (la zona de las letrinas, una representación del infierno) en donde se desarrollan las violaciones de sus condiscípulos. Sin embargo, Ernesto no es un personaje que esté peleado con el erotismo, pues cuando acude a la chichería se alegra con la sensación luminosa que le despierta la sensualidad de una joven chichera. En esta última etapa, la cual es la más larga de las que conforman la novela, las pruebas que Ernesto deberá sortear están muy ligadas al afán integracionista que el propio Arguedas plantearía subrepticiamente como un posible proyecto de nación. A saber: las sierras, los ríos y el pasado, representando la parte indígena del Perú; con las ciudades y las costas, es decir, la ineludible parte europea del país; deberán completarse si se quiere que el Perú sea coherente con su identidad. Como mencioné antes, el mal cobrará forma ante los ojos de Ernesto mientras reside en el internado de Abancay. Sin embargo, él tratará de permanecer siempre al margen y para ello contará con varios aliados: Palacitos, Antero, Romero, algunas veces Valle, y el trompo mensajero, el &lt;i&gt;zumbayllu&lt;/i&gt; .&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ernesto opta en todo momento por estar del lado de los indios porque comparte su cosmovisión, la sacralidad que atribuyen al mundo y a muchos de sus fenómenos físicos. En contraparte, Antero (primero un aliado) representa al futuro cacique, capaz de matar a los indios sin dudar, si acaso estos acarrean amenazas a sus intereses.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y quizá en la novela triunfe también esa visión quechua de la vida, porque la peste, en la parte final del libro, parece conjurada gracias a las oraciones en masa de los indios, una acción cargada fuertemente de magia y misticismo. El río Pachachaca, con su corriente que no se detiene nunca, será el agente purificador que se llevará el mal y librará a los hombres de la muerte. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5703873067950344206?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5703873067950344206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5703873067950344206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/10/los-rios-profundos-de-jose-maria.html' title='Los ríos profundos, de José María Arguedas'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TKu5hiM7YZI/AAAAAAAAAl0/FikqKDxz0EE/s72-c/riosprofundos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6072780048429947844</id><published>2010-09-20T16:05:00.000-07:00</published><updated>2010-10-15T16:09:18.474-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gustav Meyrink'/><title type='text'>El Golem</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjeaSIxMgI/AAAAAAAAAo8/ex2YfrGYA6Q/s1600/golem.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 272px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjeaSIxMgI/AAAAAAAAAo8/ex2YfrGYA6Q/s400/golem.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528413085723865602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de un desorden psicológico del que no se nos aclaran los detalles, el maestro tallador de piedras preciosas Athanasius Pernath, hará un recorrido hacia sí mismo en una especie de regreso al mundo de los vivos tras una larga e inexplicable ausencia. De esta manera, los lugares y los rostros, otrora familiares, tendrán un cariz de oscura novedad en sus ojos: las calles de Praga, ciertos habitantes del gueto judío, la taberna en la que suelen juntarse algunos viejos amigos, y otros edificios en los que parece vivir en carne propia las leyendas más tradicionales del imaginario judío praguense, gracias a un posible encuentro con el Golem, ese ser mítico que, según la leyenda, resurge cada 33 años, y de quien Pernath cree haber recibido un libro de nombre &lt;i&gt;Ibbur&lt;/i&gt; durante una caminata.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Asimismo, Pernath parece estar enmarañado en una trama inquietante entre el ruin buhonero Wassertrum y su hijastro, el tísico estudiante Charousek, quien dice “odiar su sangre” hasta la demencia, al grado de haber fraguado su perdición cuando Wassertrum se desempeñaba como oftalmólogo, urdir minuciosamente su suicidio y, tras fracasar, intentar seguir su alma a través de la muerte. También resultarán de suma importancia sus relaciones con el místico Hillel y su hija Miriam, aliados luminosos en un mundo invadido por la sordidez; así como el vínculo con la hermosa y noble Angelina, mujer casada con quien parece haber vivido alguna suerte de aventura pasional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, el propio Pernath, atosigado por sus miedos y fantasmas, y por los sucesos que vive cotidianamente, coquetea con la idea del suicidio y comienza a preparar una especie de herencia que permita a Miriam olvidarse de los problemas del día a día; pero entonces una serie de malentendidos lo hacen sospechoso del asesinato de un probable pedófilo, y entonces deberá pasar varios meses en prisión, atormentado por el posible desenlace de esos acontecimientos que en su mente se mezclan sin cesar con siniestras pesadillas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más que la historia en sí, diluida en una serie de acontecimientos que parecen lejanamente conectados, lo que más llama la atención de &lt;i&gt;El Golem&lt;/i&gt; (1915), de Gustav Meyrink, es la profunda exploración de un lenguaje onírico y oscuro, gracias al cual en cada momento parece estar a punto de suceder algo terrible y fatal, lo que en realidad nunca pasa. Es decir, el ambiente pesadillesco es el verdadero protagonista del libro, lo cual explica que desde su aparición se haya clasificado como una novela gótica, aunque no exista propiamente un castillo o vieja casona cuyo misterio resulte fundamental para el desarrollo de los acontecimientos. Así que los amantes de las historias de terror seguramente tendrán una sensación de ausencia cuando pasen la última página de &lt;i&gt;El Golem&lt;/i&gt;, aunque no saldrán con las manos vacías si lo que buscan es un imaginario retorcido, gracias a las febriles y tenebrosas imágenes que abundan en este clásico de Meyrink.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6072780048429947844?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6072780048429947844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6072780048429947844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/09/el-golem.html' title='El Golem'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjeaSIxMgI/AAAAAAAAAo8/ex2YfrGYA6Q/s72-c/golem.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1938372750323628111</id><published>2010-09-15T11:03:00.000-07:00</published><updated>2010-09-16T12:13:01.243-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='V. S.  Naipaul'/><title type='text'>La pérdida de El Dorado, de V. S. Naipaul</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TJEKriXDfvI/AAAAAAAAAkM/yyfMdbTw3hU/s1600/perdidaEldorado.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 280px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TJEKriXDfvI/AAAAAAAAAkM/yyfMdbTw3hU/s400/perdidaEldorado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5517202761579724530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vidiadhar Surajprasad Naipaul cuenta la historia de su isla natal Trinidad (después de que sus antepasados fueran llevados en el siglo XIX desde la India como mano de obra barata), a través de diversos episodios que se coligan con la historia del Nuevo Mundo, y que parten desde la insensata búsqueda que se emprendió durante muchos años de la mítica Ciudad de Oro, gracias a una confusión con el rito precolombino de El Dorado, pero principalmente por la ceguera que la avaricia y el hambre de gloria solía acompañar a los conquistadores europeos. Así, Antonio de Berrío, siervo de la corona española bastante entrado en años, y que la historia ha olvidado poco a poco, heredó del fundador del Virreinato de Nueva Granada la ambición de erigir un tercer marquesado en las tierras de El Dorado, fulgurante e inexistente sitio que habría de llevar a la locura o la muerte a incontables expediciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para su mala suerte, dicha búsqueda lo llevó a colisionar con la idéntica pretensión que enarbolara el conocido Sir Walter Ralegh, con lo cual termina siendo su prisionero hasta que la muerte lo libera. Por otra parte, Ralegh comienza a idealizar aquellas tierras en las que algunos nativos lo tenían en alta estima, sobre todo cuando, durante su encarcelamiento en la Torre de Londres a causa de una supuesta conjura contra el rey, concibe un libro con ingenuas pretensiones científicas llamado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia del mundo&lt;/span&gt;. De esa forma soñará durante 12 años con regresar a la Guayana y retomar la búsqueda de El Dorado, en cuyas cercanías cree haber visto alguna montaña de cristal. Y en efecto, una vez libre en 1617, emprende una nueva expedición que resulta poco menos que desastrosa, y un año después, a su regreso a Londres, es apresado a petición de la corona española y finalmente ejecutado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras estos acontecimientos, Trinidad será un tanto olvidada por España, ya que quienes obtienen el “honor” de gobernarla se arrepienten casi de inmediato debido a la miseria que reina y la poca oportunidad de convertirse en grandes señores, tal como ocurre en el continente. Eso hasta la segunda mitad del siglo XVIII, cuando habrá intentos de poblarla con franceses, irlandeses e ingleses que profesen la religión católica, hasta que finalmente los ingleses toman la isla sin apenas haber disparado. Y después de la Revolución francesa, Trinidad se convertirá en un punto estratégico para una nueva clase de hombres que sacarán del marasmo a la isla: conspiradores, revolucionarios, insurgentes de las colonias españolas (apoyados por la propia Inglaterra, que buscaba una gran parte del inmenso pastel que significaría tener dominios en América del Sur, cosa que al final no funcionó como esperaban).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la que bien podría ser la segunda parte del libro, Naipaul abandona el ritmo que había usado anteriormente, y se enfoca en apenas un puñado de años del naciente siglo XIX, en particular al revisar el caso de Thomas Picton, gobernador de la isla que se viera sumido en un escándalo que llega hasta Londres gracias a la tortura practicada contra una adolescente llamada Luisa Calderón, la cual resultaba ilegal de acuerdo a las leyes inglesas. Y aunque al final Picton no sólo será absuelto, sino que además se convertirá en héroe durante la derrota de Napoleón en Waterloo, de dicho caso emergerán los primeros pasos para la posterior abolición de la esclavitud y la tortura, pero a costa de que en esta parte del libro Naipaul se extienda en pormenores y minucias que pueden llevar al abandono del texto a una buena cantidad de lectores, ya que en varios momentos la prolijidad de nombres, hechos nimios y otras tantas situaciones, generan confusión y cierta cantidad de tedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, lo que sería un bastión importante del imperio inglés para el futuro dominio de las promisorias tierras de América del Sur, fue abandonado a su suerte durante los siguientes 150 años, ya que la expansión se dio más bien rumbo a Asia, en donde su influencia se dejaría sentir de forma decisiva para el desarrollo de los acontecimientos venideros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas personas aseguran que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La pérdida de El Dorado&lt;/span&gt; es un libro totalmente malogrado y fastidioso. Para mi gusto exageran, sobre todo porque se van con la idea de que es una especie de respuesta a otro gran escritor del Caribe: Gabriel García Márquez. Craso error. El libro de Naipaul está exento del realismo mágico de las novelas del colombiano y se enfoca más en la historia como una serie de acontecimientos fríos y terribles, tratados, eso sí, desde una óptica en la que resalta una constante ironía muchas veces cruel, y con un lenguaje que no tiene mucho de contemporáneo, con lo cual se conserva ese sabor de antigüedad de las crónicas de las Indias. Y aunque coincido en que la segunda parte puede ser inútilmente prolija, en la primera mitad del libro podemos notar en todo su esplendor el estilo que ha hecho de V. S. Naipaul un escritor de alturas difícilmente igualables.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1938372750323628111?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1938372750323628111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1938372750323628111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/09/la-perdida-de-el-dorado-de-v-s-naipaul.html' title='La pérdida de El Dorado, de V. S. Naipaul'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TJEKriXDfvI/AAAAAAAAAkM/yyfMdbTw3hU/s72-c/perdidaEldorado.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2287820481685339324</id><published>2010-09-10T15:41:00.000-07:00</published><updated>2010-10-18T10:06:15.326-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel León-Portilla'/><title type='text'>Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la Conquista</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjZtce9HKI/AAAAAAAAAo0/8-C2uB7WTA4/s1600/visionvencidos.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 238px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjZtce9HKI/AAAAAAAAAo0/8-C2uB7WTA4/s400/visionvencidos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528407917360651426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es bien sabido que hasta antes de la aparición de este libro, el mundo sólo conocía la versión de los vencedores acerca de la Conquista de la ciudad de México-Tenochtitlan. Sin embargo, para 1959, fecha de aparición de la primera edición de &lt;i&gt;Visión de los vencidos&lt;/i&gt;, se comenzó a reflexionar acerca de lo que significó para las civilizaciones mesoamericanas el choque cultural con los europeos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El libro es una antología de textos y pinturas que ofrecen las perspectivas, en lengua náhuatl, de cronistas nativos de Tenochtitlán, Tlatelolco, Tetzcoco, Chalco y Tlaxcala. La antología fue llevada a cabo por el historiador Miguel León-Portilla, a partir de lo recabado por algunos frailes de la Colonia que consiguieron rescatar testimonios de ancianos y otras personas que contemplaron la caída de sus antiguas tradiciones y modos de ver la vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, el hilo conductor de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Visión de los vencidos&lt;/span&gt; va desde los presagios funestos que anunciaban la culminación de la cultura mexica, las primeras noticias de la llegada de los españoles, la actitud psicológica de Motecuhzoma, la alianza de los españoles con los tlaxcaltecas, la matanza de Cholula, la posible aparición de Tezcatlipoca como un borracho cerca del volcán Popocatépetl, el encuentro de culturas en México-Tenochtitlán, la matanza del Templo Mayor, la persecución y muerte de gran parte de los españoles y sus aliados en el rumbo de Tlacopan, y el asedio y posterior toma de la ciudad por parte de los invasores ibéricos. El material nace de fuentes totalmente indígenas (entre las más importantes, destacan los textos de los informantes de fray Bernardino de Sahagún, recuperados y traducidos del náhuatl por Ángel María Garibay), y en algunos casos, como el relato de la masacre del Templo Mayor en la fiesta de Tóxcatl, perpetrada por Pedro de Alvarado en ausencia de Cortés; las heroicas batallas y el hambre implacable durante el sitio de ochenta días de la ciudad, y finalmente, la toma de México-Tenochtitlán; tienen una expresividad literaria comparable a la de los rapsodas griegos y latinos de la antigüedad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La última parte del libro alberga algunos cantos elegíacos de la civilización destruida, cartas que diversas comunidades, o incluso indígenas de noble linaje, enviaron al rey español en las que se ilustran las humillaciones y maltratos a los que eran sometidos, así como &lt;i&gt;Los manifiestos de Emiliano Zapata&lt;/i&gt;, de 1918, (originalmente en náhuatl) en los que insta a los tlaxcaltecas para que recuperen su honra y borren el recuerdo de su falta volviendo el rostro contra el mal gobierno que devasta al país.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Visión de los vencidos&lt;/i&gt; es quizá la pieza que faltaba para una apreciación más global y objetiva acerca de ese trauma histórico que derivó, no sólo en el nacimiento de la identidad llena de contradicciones de los mexicanos actuales, sino también de diversos países en lo que hoy se conoce como América Latina.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2287820481685339324?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2287820481685339324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2287820481685339324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/09/vision-de-los-vencidos-relaciones.html' title='Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la Conquista'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLjZtce9HKI/AAAAAAAAAo0/8-C2uB7WTA4/s72-c/visionvencidos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4096251502707842938</id><published>2010-08-12T10:06:00.000-07:00</published><updated>2010-08-13T10:46:31.951-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='J. M. Coetzee'/><title type='text'>Infancia, de J. M. Coetzee</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TGQqPRviC9I/AAAAAAAAAjk/yNpp0g3zoIU/s1600/infancia.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 233px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TGQqPRviC9I/AAAAAAAAAjk/yNpp0g3zoIU/s400/infancia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5504571086502759378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;John Maxwell Coetzee es un niño de diez años que vive a las afueras de Worcester, un pueblo situado a ciento cuarenta y cinco kilómetros al norte de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. La vida allí transcurre entre el polvo rojizo que se amontona por todas partes en una capa de varios centímetros si el viento sopla fuerte, la vida escolar, y la cotidianidad principalmente al lado de su madre, a quien ama y detesta con la misma intensidad debido a esa tendencia irracional de sacrificio por él y su hermano menor, casi un eco de él mismo, aunque más débil y nervioso. Sin embargo, sabe que ella antes tenía una vida en lo que no pensaba en él, quizá tenía sueños que ahora sería imposible imaginar. Pero eso ha pasado y él está satisfecho de que consagre su vida al bienestar de sus hijos. Pero al mismo tiempo, eso hace que John no sea normal del todo, pues cree que todos los chicos de su edad notan que es un hijo consentido de "mami" y eso lo exaspera casi hasta la demencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado están sus días en la escuela, en donde él es el primero de su clase. No obstante, experimenta un miedo morboso ante el ridículo que significaría un castigo frente a todos sus compañeros, con los famosos varazos que los profesores les aplican en las nalgas, así que se cuida muy bien de pasar lo más desapercibido posible, ubicándose en la parte más oscura del salón de clases, allí donde nadie tendría por qué reparar en él. La interacción entre niños negros (sólo sirvientes, gracias al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apartheid&lt;/span&gt;), afrikaners (descendientes de colonos holandeses del siglo XVIII y vistos desde su perspectiva como seres intolerantes y salvajes), e ingleses (siempre apartados por una extraña cortina ante cualquier otra cultura), lo mueve pensar en su propia identidad, ya que no cree pertenecer a ninguno de esos grupos y mucho menos a sus religiones, con lo que decide ser católico sin saber bien lo que ello significa, pero con la conciencia de no querer estar en el mismo grupo de los afrikaners o los judíos. Su propio padre contribuye a esa confusión, ya que pese a ser afrikáner por apellido, mantiene en casa un ambiente inglés. En realidad él sabe que sólo pertenece a la granja paterna, a las mesetas africanas donde ésta se ubica, no a una religión o comunidad específica. Sin embargo, mediante esa interacción con los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;otros&lt;/span&gt; niños, se manifiesta una corporeidad que tiene mucho de sexual, lo cual no pocas veces lo abruma. Y en cuanto a competencias de tipo físico, sabe de antemano su absoluta incapacidad: nunca triunfará en ese rubro gracias a su inconfesable miedo al dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando habla afrikáner, lengua que por momentos considera brutalmente ilustrativa, le da la sensación de cubrirse con una capa en la que no se siente del todo ajeno, aunque gracias a las manías de su padre también domina la lengua inglesa. La relación del pequeño John con su padre es aún más extraña que con su madre: lo considera un tipo accesorio e innecesario, y a él mismo le resulta sorprendente la semejanza que guardan en cuanto a gustos, sobre todo en lo que se refiere a su afición al cricket. Y cuando al final del libro, con un John de trece años cumplidos, y después de regresar a Ciudad del Cabo porque su padre ha decidido que ejercerá su profesión de abogado, aunque en realidad se entrega secretamente al alcoholismo, esa indiferencia inicial se convierte en un odio arrasador, debido a que las finanzas familiares comienzan a zozobrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Infancia, Escenas de una vida en provincias&lt;/span&gt;, del premio Nobel de literatura de 2003, John Maxwell Coetzee, es un magnífico libro autobiográfico, que pese a estar escrito desde la ficcionalidad de una novela, no deja de estar zambullido en la sinceridad. Y es que, ¿cuántos escritores se atreven a hablar con detalle de sus miedos infantiles, por más ridículos que parezcan, de la perversidad involuntaria contra su hermano (lo cual le cuesta la amputación de un dedo a éste último) y de la forma déspota de comportarse en familia, en donde se debate entre el amor y la aversión que la propia madre le puede causar, así como la indiferencia que termina en un odio implacable contra su padre?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4096251502707842938?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4096251502707842938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4096251502707842938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/08/infancia-de-j-m-coetzee.html' title='Infancia, de J. M. Coetzee'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TGQqPRviC9I/AAAAAAAAAjk/yNpp0g3zoIU/s72-c/infancia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4468587152697795128</id><published>2010-07-15T16:55:00.000-07:00</published><updated>2010-07-15T17:03:18.384-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Vila-Matas'/><title type='text'>Dublinesca, de Enrique Vila-Matas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TD-gOa45XDI/AAAAAAAAAjE/y_Jewuu7GaE/s1600/Dublinesca.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 235px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TD-gOa45XDI/AAAAAAAAAjE/y_Jewuu7GaE/s400/Dublinesca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494286240011869234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Samuel Riba es consciente de que sus días como editor han terminado. Lo único que lamenta es no haber descubierto a ese escritor “genio” que esperó en vano durante toda su vida, ése que habría cambiado su existencia rumbo a una especie de eternidad –más modesta quizá– reservada sólo a los editores. Es una idea que lo lleva incluso a pensar en la posibilidad de la celebración de unas honras fúnebres por su profesión, pero también por toda la era Gutenberg, por la letra impresa en papel, que ya empieza a ser desplazada por las perezosas búsquedas en Google. Él mismo es un ejemplo de los nuevos tiempos: antes llevaba una vida social y profesional “exitosa”, mas también inundada de alcohol, cuya afición excesiva por poco le cuesta la vida y el abandono de su esposa. En cambio ahora es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hikikomori&lt;/span&gt; abstemio, uno de esos adolescentes japoneses (pese a que está cerca de los sesenta años) que pasan horas enteras frente al ordenador y duermen a ratos durante el día. Tanto así, que ello le provoca constantes disputas con su esposa, quien no puede entender que desperdicie el tiempo de esa forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos días tan cercanos a la muerte, ocurridos dos años antes, los mismos que lleva de abstinencia alcohólica, Riba tuvo un sueño: volvía a caer en la bebida, y a la salida del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coxwold&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pub&lt;/span&gt;, en Dublín, caía en una calle junto con su esposa, para finalmente ponerse ambos a llorar con desesperación infantil. Un sueño que Riba tomará todo el tiempo como un suerte de profecía. Sabe que el recuerdo de la onírica noche dublinesca lo perseguirá hasta comprobar si realmente había estado allí, como tan nítidamente se lo había mostrado su sueño, o bien expulsar sus demonios al ver que la ciudad no se parecía a la real. Así, con el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ulises&lt;/span&gt; de Joyce como cabeza de un desfile de autores –entre los que se mezclan los nombres “reales” de algunos con otros inventados por Vila-Matas, como Vilém Vok, de quien incluso logra colocar un halo de culto, y cuando el lector se da cuenta, ya está enredado en la trampa de anhelar “leerlo”– Riba se prepara para dar un "salto inglés".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para convencer a tres amigos escritores de seguirlo en algo tan estrafalario e íntimo como las huellas de una revelación onírica, les dice que irán al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bloomsday&lt;/span&gt;, el 16 de junio, para cumplir con todo el rito joyceano en Dublín. Por supuesto, allí Riba volverá a beber y se encontrará con su destino, no exactamente como en su sueño, salvo por la oleada de soledad final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dublinesca&lt;/span&gt; (2010), Enrique Vila-Matas logra llevar muy cerca de la perfección la conciencia que rodea a la literatura desde un ángulo particular: el editor visto con los ojos un escritor. En la mirada de Riba, el editor se confunde con su catálogo, de igual manera como el escritor se confunde con su obra. Riba es un editor, en fin, que aspiró siempre a la gloria del descubrimiento de un genio, más que de la creación, a la que sin embargo mirará con la conciencia de su lejanía: un Moisés que sólo podrá ver la tierra prometida, pero que jamás la pisará. El continuo diálogo con la obra de otros autores –uno de los sellos de Vila-Matas–, el constante señalamiento a la época actual con Google como principal puente de acceso al mundo, las visitas de los miércoles a sus padres, y el abismo que nace con su esposa debido al budismo de ella y al autismo digital de él, dan a la novela un toque de corrosiva melancolía, un libro quizá imprescindible para reconocer algunos síntomas de lo que será el siglo XXI y su relación con la literatura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4468587152697795128?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4468587152697795128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4468587152697795128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/07/dublinesca-de-enrique-vila-matas.html' title='Dublinesca, de Enrique Vila-Matas'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TD-gOa45XDI/AAAAAAAAAjE/y_Jewuu7GaE/s72-c/Dublinesca.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5587182634518315225</id><published>2010-06-21T10:15:00.000-07:00</published><updated>2012-01-11T16:38:12.683-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chéjov'/><title type='text'>Un drama de caza, de Antón Chéjov</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TB-ePWQzVZI/AAAAAAAAAis/lFzaX6wI-ZI/s1600/dramadecaza.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 241px; height: 378px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TB-ePWQzVZI/AAAAAAAAAis/lFzaX6wI-ZI/s400/dramadecaza.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485276857671832978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Una tarde de abril de 1880 un editor  recibe la visita de un hombre excesivamente “amable y suave” a pesar de su gran corpulencia y gallardía. El hombre le deja el manuscrito de una novela de la que dice ser él mismo un gran protagonista, aunque con nombre velado, para ver si puede ser publicable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el editor se enfrasca en la lectura del texto &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un drama de caza&lt;/span&gt;, que narra principalmente la relación entre el conde Alexei Karnieiev y el juez de instrucción Sergei Petrovich Kamichev, sobre todo a partir de las juergas que viven juntos, en las que sale a relucir la vida del conde, un hombre prematuramente envejecido por su afición al vodka y que además derrocha cuantiosas fortunas, generando con ello y con su pusilanimidad una invencible repulsión en el propio Kamichev, a quien no obstante él ve como a un hermano. Durante una de esas juergas en las tierras del conde, Kamichev conoce a Olenka, quien además de ser la hermosa hija de un guardabosques hundido en la locura, pronto se casará con uno de los empleados del conde: el viejo y tosco, aunque puro de corazón, Urbenin, que se ha enamorado de Olenka como si fuera un colegial. Asimismo caerá enamorado de ella Kamichev, aunque se dará cuenta tiempo después, cuando la boda sea ya inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es justo allí cuando la trama se desata, porque Olenka de pronto se percata de que quizá se precipitó al casarse con un viejo sin aspiraciones, algo que sí se podría encontrar con el conde Karnieiev, quien además de su título nobiliario tiene dinero. De esta manera, no tardará mucho en odiar a Urbenin, al grado de calumniarlo en repetidas ocasiones, hasta lograr que el conde lo despida y tenga que ir con sus dos hijos y su miseria a la ciudad. Y así una noche llega a la casa del conde diciendo que Urbenin la ha golpeado. Kamichev, que conoce la honestidad de Urbenin, intuye la mentira de Olenka y se desespera cuando ella, a pesar de amarlo a él, decide quedarse en la mansión del conde y convertirse así en la amante de ese ser repulsivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado estaba la bella Nadienka, a quien Kamichev había cortejado no hacía mucho tiempo, pero que después había cortado relaciones con ella sin que hubiera una palabra de por medio entre ellos, y que se debía simplemente a que el orgullo de Kamichev se sintió ofendido cuando los padres de Nadienka ya lo daban por yerno, sin que él les hubiera dicho nada al respecto. Desde ese momento Kamichev se olvida de Nadienka, aunque al mismo tiempo guarda para ella un cariño de amistad. Sin embargo, después de su decepción, Nadienka tratará de darle una lección a Kamichev casándose con el conde, arguyendo que ella hará que cambie y ya no dilapide su aún cuantiosa fortuna y de quien espera que pedirá su mano en una velada en los bosques de su propiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esa noche mientras Kalenin, el padre de Nadienka, comienza un brindis como prefacio para el acto de pedir la mano de la joven, de pronto llega una calesa con la esposa del conde, con quien contrajo matrimonio durante una juerga en Polonia. Semejante noticia provoca intensos desaguisados en los asistentes, como el intento de suicidio de Nadienka, y un crimen del que saldrá muerta Olenka. Kamichev, entonces hará su labor de juez de instrucción para investigar los hechos y con el transcurso de varios días llega a la lógica, aunque también improbable conclusión de que el asesino fue Urbenin, instigado por los celos, la desesperación, la miseria y el alcoholismo. Y hacia allá dirige sus reflexiones, intentando, a juicio del editor, que va dejando notas al pie del texto, esconder su presencia de los hechos. Urbenin pasará varios años en prisión a pesar de haberse declarado siempre inocente, y Kamichev tendrá que vivir en adelante con el conde Karnieiev cuando, en plena decadencia, pierda todo lo que tenía a manos de su esposa y el hermano de ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la lectura de la novela, Kamichev se reunirá aún con el editor, quien habrá descubierto el secreto del crimen, aunque de poco le servirá frente al cinismo de Kamichev, que de esa forma se despedirá no sin antes mostrarle la lastimosa figura del conde a través de la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un drama de caza&lt;/span&gt; (1884), de Antón Pávlovich Chéjov, además de ser una novela que muestra la decadencia de una sociedad que no tardará mucho en sucumbir, también discurre, no sin una pizca de humor, en turbulencias amorosas y el misterio de un crimen pasional, todo a través de una sorprendente estructura que Chéjov ideó apenas a los 24 años de edad, con lo que se veía ya la clase de escritor que sería en los años venideros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5587182634518315225?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5587182634518315225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5587182634518315225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/06/un-drama-de-caza-de-anton-chejov.html' title='Un drama de caza, de Antón Chéjov'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TB-ePWQzVZI/AAAAAAAAAis/lFzaX6wI-ZI/s72-c/dramadecaza.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8049311072411888940</id><published>2010-05-23T14:49:00.000-07:00</published><updated>2010-05-23T15:11:44.791-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Thomas Bernhard'/><title type='text'>Corrección, de Thomas Bernhard</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S_mn5ZB88MI/AAAAAAAAAiU/-u8gpTmr-JE/s1600/correccion.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 318px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S_mn5ZB88MI/AAAAAAAAAiU/-u8gpTmr-JE/s400/correccion.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474591426459005122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La trama de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Corrección&lt;/span&gt; (1975), novela de Thomas Bernhard, irrumpe desde la excentricidad: un narrador de quien nunca sabremos el nombre nos cuenta que después de una enfermedad respiratoria que casi le cuesta la vida, ha regresado a sus lugares de infancia en Austria, todo para ordenar los papeles de Roithamer, un viejo amigo suyo que acaba de ahorcarse después de haber construido un extravagante cono habitable para su hermana en el centro exacto del bosque de Kobernauss; es decir, se suicidó después de que ella muriera a causa de la impresión que le causara la visión del cono: una especie de ataque de felicidad por ver materializada en algo físico la que acaso haya sido, sin darse cuenta con anterioridad, su más grande ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela consta de sólo dos partes, las cuales sin embargo fluyen ininterrumpidamente de inicio a fin, como si nos dejáramos arrastrar por el vertiginoso monólogo, primero del narrador y su relación con Roithamer, las fructíferas jornadas de éste en la buhardilla de los Höller, las ideas acerca del arte de la construcción, más que de la pretenciosa arquitectura, la difícil relación con su familia, en particular con sus hermanos y su madre, la infancia en común entre Roithamer, el narrador y Höller, la primera vez que vieron a un ahorcado en la escuela, las reflexiones acerca de lo habitual que son los suicidios en aquellos rumbos, la concepción del cono como una forma de otorgar la felicidad absoluta a su hermana, el único ser que verdaderamente había amado en el mundo; y más tarde, tras un brevísimo intermedio, nos volvemos a hundir en el texto para descubrir otro monólogo en el que el narrador examina y ordena sin tregua una especie de autobiografía de Roithamer, presumiblemente dispersa en varios cuadernos encontrados en la buhardilla de los Höller. Allí saldrán a flote de una manera más íntima tanto su vida en Altensam, como el desarrollo de sus obsesiones, la vida con sus padres, en particular con su propia madre, de quien suele referirse despectivamente como “la mujer de Eferding”, burguesa y vulgar, hija de carnicero y por lo mismo con la mentalidad de carnicero durante toda su existencia. Describe sin suavidad los choques que tuvieron, la separación de Roithamer con su familia para ir a Inglaterra, los desencuentros posteriores, siempre nacidos de insignificancias, y así hasta que pide a los Höller que lo dejen vivir algunos días, en ciertas temporadas no muy prolongadas, en su buhardilla, en su casa, situada algo insensatamente en la garganta del Aurach, río que suele inundarlo todo a su paso cada determinado tiempo, y que sin embargo nunca hundirá la casa de los Höller; una buhardilla, en fin, que le resultará un sitio sumamente fértil para la creatividad, ya que allí concebirá la idea, otrora escurridiza, de emprender, casi con sus propias manos, la construcción de un cono habitable para su hermana, el cual deberá constituir el punto más alto de su felicidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Corrección&lt;/span&gt; no es una novela sencilla, no da concesiones de ningún tipo al lector; sin embargo, gracias a que la narración posee características de reiteración musical (el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ritornello&lt;/span&gt; de “Así Roithamer…” que se repite una y otra vez a lo largo del texto), sucede igual que con los remolinos: resulta difícil entrar a ellos, pero una vez dentro es casi imposible salir, hasta agotar finalmente la última página.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8049311072411888940?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8049311072411888940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8049311072411888940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/05/correccion-de-thomas-bernhard.html' title='Corrección, de Thomas Bernhard'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S_mn5ZB88MI/AAAAAAAAAiU/-u8gpTmr-JE/s72-c/correccion.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6726707869383147555</id><published>2010-05-18T08:41:00.000-07:00</published><updated>2010-10-13T08:51:08.148-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Saul Bellow'/><title type='text'>Son más los que mueren de desamor, de Saul Bellow</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLXTqqNejZI/AAAAAAAAAoU/iGDh2kH8oTs/s1600/sonmasmuerendesamor.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 389px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLXTqqNejZI/AAAAAAAAAoU/iGDh2kH8oTs/s400/sonmasmuerendesamor.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5527556847505935762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La admiración constante hacia su tío Benn Crader, eminente botánico de talla internacional, hace que Kenneth Trachtenberg, un oscuro profesor de literatura rusa que vive en el Medio Oeste estadounidense, emprenda la narración de la última crisis amorosa de su tío con Matilda Layamon, una mujer bellísima (“de rostro clásico y cabellos de jacinto”), hija del millonario y muy influyente doctor Layamon. Kenneth dibuja a Benn como un ser excepcional, “uno en un millón”, según sus propias palabras, ya que discurre por el mundo con una extraña ingenuidad, aunada a su muy notable inteligencia cuando se trata de plantas, con lo que lo visualiza como al padre que siempre quiso tener, desdeñando un poco al casanova con galanura parisina que en realidad funge como su progenitor y de quien parece una copia imperfecta físicamente, aunque conserve de él una cierta elegancia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Benn, dentro de esas “ingenuidades”, nunca era capaz de eludir los requerimientos sexuales de las mujeres que atraía, y sucumbía a ellas no sin cierto desamparo, casi como un mártir, aunque, tal como sucede más de una vez, gracias a las constantes invitaciones a formar parte de congresos internacionales de botánica, conseguía huir cuando parecía que esas mujeres lo atraparían finalmente. Así, a excepción de Lena, su esposa muerta, sucede con Caroline Bunge, de quien huye cuando va a recogerla al aeropuerto; con Della Bedel, mujer de edad respetable que alguna vez llegara con Benn gritando lastimosamente a su puerta “¿Qué debo hacer con mi sexualidad?”; y con la propia Matilda, con quien se casa a espaldas de Kenneth, su sobrino y acaso mejor amigo, y de quien terminará huyendo después de que ella y su padre lo orillen a demandar a Harold Vilitzer, tío de Benn que alguna vez le birlara algunos millones de dólares al vender ilegalmente una propiedad de su madre, la cual más tarde se convertiría en la base de un imponenete rascacielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a estar libre de rencores contra Vilitzer, Benn será obligado a hablar con él para exigirle una indemnización más acorde con lo generado por la venta del inmueble para así solventar el lujoso estilo de vida de su nueva esposa. Sin embargo, con ello quizás apresurará la muerte de su tío, la cual de todas maneras no estaba tan lejana, y adquirirá un remordimiento. Después de luchar infructuosamente contra su propio instinto, que siempre le aconsejaba mediante símbolos que le aparecían a través de cosas tan disparatadas como la película Psicosis de Hitchcok, una viñeta de Charles Adams o los hombros de Matilda, parecidos grotescamente a los de su propio padre, o incluso la separación demasiado grande entre sus senos, Benn huirá de su esposa, yéndose al fin del mundo, o mejor dicho, a una investigación de varios meses al polo norte, donde estudiará los líquenes y hará un comparativo con los del polo sur, que ya había estudiado previamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación entre Kenneth y el Benn, se reflejará sobre todo a partir de sus fracasos sexuales, pues mientras Benn huye de las mujeres que intentan atraparlo con el pretexto de sus investigaciones, Kenneth está obsesionado con Treckie, la madre de su hija, un mujer pequeña de estatura y de aspecto infantil, aunque curiosamente adicta al trato duro en los momentos del amor. Las reflexiones de Kenneth indagarán en los motivos para estar inexorablemente atraído por semejante mujer, y llegará a la conclusión de que padece una debilidad como la que sufriera Edgar Allan Poe; el ficticio padre Sergio, en el relato de Tolstoi; o el propio padre de Los hermanos Karamazov, en la novela de Dostoievski. Sin embargo, ella nunca querrá estar con Kenneth y siempre preferirá hombres menos eruditos aunque más salvajes en la cama, al punto de dejarle por algún tiempo a su hija para refocilarse tranquilamente con un instructor de esquí, que al final fungirá como su amante de planta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Son más los que mueren de desamor&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;More Die of Heartbreak&lt;/span&gt;), novela de 1987, Saul Bellow hace gala de un estilo deslumbrante en el que conviven un humor sazonado con unas gotas de jocosa misoginia y la heterogeneidad de las digresiones, que van desde la cultura popular estadounidense, la sexualidad como un motor, ya sea para la agonía o para la huida, y el boceto de lo que para el autor podría ser el genio, encarnado en el tío Benn, al cual muestra como un ser “puro de corazón” aunque incapacitado para afrontar las zonas más viles de la existencia. Gran opción para lectores exigentes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6726707869383147555?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6726707869383147555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6726707869383147555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/05/son-mas-los-que-mueren-de-desamor-de.html' title='Son más los que mueren de desamor, de Saul Bellow'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLXTqqNejZI/AAAAAAAAAoU/iGDh2kH8oTs/s72-c/sonmasmuerendesamor.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6841671239451358066</id><published>2010-05-12T07:59:00.000-07:00</published><updated>2010-05-12T08:05:51.344-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leopoldo Lugones'/><title type='text'>Los caballos de Abdera, de Leopoldo Lugones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S-rC9IoHAOI/AAAAAAAAAiE/hVJLQywxfIg/s1600/caballosabdera.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 336px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S-rC9IoHAOI/AAAAAAAAAiE/hVJLQywxfIg/s400/caballosabdera.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5470399052938412258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las tierras de Tracia, bañadas por el Egeo, los pobladores descollaban en una actividad asaz honrosa como lo era la doma, y por qué no decirlo, la adoración de los caballos. Y descollaban hasta tal punto, que incluso las bestias comenzaron a exhibir características de la inteligencia y las pasiones humanas, aunque ciertamente no las consideradas como más virtuosas: alguna yegua, dominada por la vanidad, exigió espejos en su caballeriza, dando muestras de indudable coquetería ante ellos; el hermoso potro blanco de un general del ejército murió de amor por la esposa de éste, lo cual no dejaba de halagar al militar; y otros más se resistían a la esclavitud del yugo y sólo podían ser obligados con el hierro candente. En fin, el desarrollo de la conciencia y las pasiones en los equinos, así como un continuo y fatal gusto por los pescados, el vino y las plantaciones de cáñamo, comenzaron a fraguar un espíritu de rebeldía en los caballos, hasta que una noche de marea alta estalló la revuelta entre ríos de sangre. Tomaron por sorpresa a los pobladores, reventaron a coces las puertas, atropellaron a no pocos habitantes bajo el peso de sus cascos, trituraron a mordiscos a otros tantos, y hubo casos de bestiales amores perpetrados contra las hijas de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La población, mermada, organizó la resistencia desde la fortaleza de la ciudad. Tenía imposibilitada cualquier escapatoria debido al sitio que organizaron los caballos. Y cuando uno de ellos cruzaba cerca de los muros, era acribillado con dardos y arrastrado al interior para servir de vitualla. Sin embargo, era imposible abandonar la ciudad a una destrucción insensata y por ello se planeó un contraataque. Empero, lo mismo pensaron los caballos y algunos incluso consiguieron colocarse sus armaduras de batalla, con lo que los dardos les rebotaban como si de gotas de lluvia se tratara. Embistieron varias veces la fortaleza desde los extremos de la ciudad y las murallas retumbaron terriblemente ante la granizada de cascos. A ese paso no resistiría mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y justo cuando las murallas estaban por caer y desatarse una horrenda carnicería, los caballos quedaron atónitos con algo que se acercaba desde el horizonte. Una bestia antediluviana, gigantesca, cuya cabeza de león sobresalía por encima de los más altos árboles, y la cual se acercaba con lentitud oceánica entre el crujir de la maleza y los árboles. Ante esa visión terrible y pese a su número y poder, los caballos huyeron en estampida hacia tierras macedonias. Invadidos por el pánico, los habitantes de la ciudad ya preferían el acoso de los caballos, hasta que de pronto, en vez del atroz rugido de la bestia se escuchó un grito humano, reconocido con alegría por los habitantes de Abdera: era Hércules, quien bajo la cabeza del león llegaba para salvarlos mostrando su deslumbrante porte divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los caballos de Abdera", cuento contenido en el volumen de 1906 titulado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las fuerzas extrañas&lt;/span&gt;, es una historia prodigiosa del argentino Leopoldo Lugones, quien es considerado un fundador del cuento fantástico en Latinoamérica (e innegable influencia para Borges y Bioy Casares), mucho debido a que sus textos tienen el aire y la cadencia de los mitos antiguos, mas con un estilo totalmente modernista, con lo que varios escritores encontraron un nuevo sendero en la narrativa del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6841671239451358066?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6841671239451358066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6841671239451358066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/05/los-caballos-de-abdera-de-leopoldo.html' title='Los caballos de Abdera, de Leopoldo Lugones'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S-rC9IoHAOI/AAAAAAAAAiE/hVJLQywxfIg/s72-c/caballosabdera.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5907929437058885431</id><published>2010-04-13T11:20:00.001-07:00</published><updated>2010-04-13T11:39:31.171-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Georges Perec'/><title type='text'>Un hombre que duerme, de Georges Perec</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S8S2BRTrozI/AAAAAAAAAg0/9n3LXl9URNw/s1600/hombrequeduerme.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 241px; height: 373px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S8S2BRTrozI/AAAAAAAAAg0/9n3LXl9URNw/s400/hombrequeduerme.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459688781221962546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;    &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves&gt;false&lt;/w:TrackMoves&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:drawinggridhorizontalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridHorizontalSpacing&gt;   &lt;w:drawinggridverticalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridVerticalSpacing&gt;   &lt;w:displayhorizontaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayHorizontalDrawingGridEvery&gt;   &lt;w:displayverticaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayVerticalDrawingGridEvery&gt; 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Al despertar de un sueño con abundantes elementos geométricos, decide que ya no hará más todo aquello que constituía su rutina: no acudirá a su examen de sociología en la universidad, más aun: dejará de asistir a clases, además de que no volverá a tener contacto con ningún amigo o conocido, y comerá siempre lo mismo en el entendido de que el alimento será simplemente el combustible necesario para su cuerpo, y no una finalidad en sí misma. Todo para dedicarse a la contemplación no tanto de las grandes cosas, sino más bien de las pequeñas, de su propia vida, de algunas calles y cines de París, sin importar que haga buen o mal tiempo, que llueva o haga sol; de los diarios y novelas policiacas que lee de principio a fin sin leerlos realmente, o de los pequeños detalles de su buhardilla, en donde se quedará durante días sin hacer nada, a veces bajo las cobijas, tan sólo escuchando a su misterioso vecino mientras abre y cierra cajones, u observando el laberinto de pequeñas grietas que ostenta su techo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times;font-size:100%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Mas todavía le queda alguna inercia, o mejor, una abulia vestida con los atavíos de la inercia: aún es capaz de visitar a sus padres en el campo, en un poblado cerca de Auxerre que los parisinos invaden durante las vacaciones de verano, y que no significará un gran cambio en su silenciosa protesta contra el sistema de cosas que trata poseer al principio y del que busca huir al final. Solamente cambiará el paisaje, lo observado, porque seguirá sin apenas pronunciar palabra, más interesado en observar la contundencia inexplicable de los árboles o los detalles de las vigas del techo. Y el regreso a la buhardilla parisina no constituirá tampoco ningún éxito, sino apenas la continuidad pastosa y acaso lineal de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;Una novela atípica de un escritor atípico como Georges Perec, que por lo general bañaba sus textos con una ironía inteligente y sagaz, como aquél que responde con guiños y sonrisas a las cosas más trascendentales de la vida mientras seguimos los pasos de un hombre concentrado en la solución de diversos rompecabezas. Pero en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un hombre que duerme&lt;/span&gt; (la cual está narrada en la atípica segunda persona, que suele fungir como consciencia reflexiva del personaje) no es que falte la ironía, sino que se la resrvará hasta el final, hasta el momento en que el lector cierra el libro y sabe que no se aprendió nada, que todo era una trampa, una mentira, tanto la soledad como la indiferencia, que Bartleby, ese personaje de Melville que inspiró este texto, es solo un hombre que se deja morir absurdamente al encarnar una protesta contra algo que nadie puede ser capaz de precisar, con lo que sólo vislumbraremos una especie de crónica desapacionada sobre el fastidio, sin los típicos odios contra la raza humana o contra sus obras. Sí, este libro es una deliciosa trampa que recomiendo a esa extraña secta de lectores atípicos que aún es posible encontrar en estos tiempos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Times;font-size:100%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5907929437058885431?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5907929437058885431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5907929437058885431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/04/un-hombre-que-duerme-de-georges-perec.html' title='Un hombre que duerme, de Georges Perec'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S8S2BRTrozI/AAAAAAAAAg0/9n3LXl9URNw/s72-c/hombrequeduerme.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8160902731489271514</id><published>2010-03-02T15:58:00.001-08:00</published><updated>2011-12-10T16:19:57.327-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gombrowicz'/><title type='text'>Ferdydurke, de Witold Gombrowicz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S42mPHl14bI/AAAAAAAAAfs/3C_R9iGA4k8/s1600-h/ferdydurke.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 233px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S42mPHl14bI/AAAAAAAAAfs/3C_R9iGA4k8/s400/ferdydurke.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444190303226814898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;     &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves&gt;false&lt;/w:TrackMoves&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:drawinggridhorizontalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridHorizontalSpacing&gt;   &lt;w:drawinggridverticalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridVerticalSpacing&gt;   &lt;w:displayhorizontaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayHorizontalDrawingGridEvery&gt;   &lt;w:displayverticaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayVerticalDrawingGridEvery&gt; 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Y pese a la gran dificultad de sobrevolar un libro como éste, intentaré hacer un mapa general.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;Ferdydurke&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt; está conformado por tres partes esenciales y un par de pequeños relatos con todo y prefacio que en apariencia nada tienen que ver con el cuerpo total de la novela, pero que sirven como puntos teóricos que enlazan las tres partes del libro: “Filifor forrado de niño”, en cuyo prefacio están las más corrosivas reflexiones que yo haya visto nunca acerca de esos “mediocres” que abundan en cualquier disciplina artística, pero en especial en la literatura; y “Filimor forrado de niño” cuyo punto neurálgico versa sobre un tópico al que Gombrowicz regresará en obras posteriores: la pesada solemnidad de las obras maestras, su &lt;i style=""&gt;ser grandes&lt;/i&gt; sin remedio. En cuanto a la novela en sí, este sería un pálido esbozo de su esqueleto:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;Durante una noche terrible, el treintañero Joseph comienza a sentir una serie de malestares en la identidad, semejantes a los padecidos en su adolescencia. Y a la mañana siguiente, durante el desayuno, con el pretexto de darle el pésame por una tía de la que Joseph no se acordaba, de pronto aparece Pimko, un viejo profesor lleno de solemnidad, el cual lo “empequeñece” con la mirada, hasta convertirlo en un ser de 16 años. De esa forma lo obliga a asistir al colegio en el que da sus clases, y donde Joseph tendrá que ser testigo de la forma en que los jóvenes quieren ser maduros para escapar a la indulgencia de los mayores, sin importar las atroces perversiones lingüísticas que usarán para ello. Sin embargo, no logran escapar de su “inocencia” pese a no ser inocentes, e incluso dos de ellos (Sifón, conforme con la inocencia, y Polilla, deseoso de la indecencia) se retan en una cruel batalla de muecas, en la cual el vencedor resulta vencido y el vencido se alza como vencedor, hasta que de pronto aparece Pimko llenándolo todo con su solemnidad.&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;Así pues, Pimko interrumpe la feroz batalla de las muecas y le comunica a Joseph que ha alquilado una habitación para él en casa de los Juventones, una familia que enarbola los ideales de la modernidad. Allí Joseph se encontrará con la indiferente y hermosa Zutka, la Colegiala, con lo cual Pimko cree que curará sus poses de adulto y lo encerrará definitivamente en la juventud. Y de hecho, casi lo logra, pero cuando Joseph está más desamparado que nunca, cuando incluso siente que el amor lo está arrastrando a la perdición, idea una estratagema para librarse de un golpe de todos ellos, pero sobre todo de la impasible belleza de la Colegiala: cita por la noche a un adolescente y al viejo Pimko en la habitación de Zutka. Y también pide a un vagabundo que se quede inmóvil en el jardín durante varias horas con el desquiciado detalle de una ramita verde entre los dientes. Joseph dirige maquiavélicamente las confusiones en la habitación de la Colegiala desde lo erótico hacia lo asqueroso, hasta que toda la familia Juventona y el propio Pimko terminan enredados en un montón reptante de carne humana. Gracias a eso Joseph podrá escapar hacia el campo junto con Polilla, que sueña con fraternizar con el campesino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:Times;"&gt;De este modo se aventuran en busca del hombre común, el campesino, con quien Polilla confía que encontrará la verdadera identidad. Y caminan más allá de los suburbios, caminan hasta el campo y los bosques, en busca del peón, del campesino. Y al encontrarlos finalmente, se ganan su desconfianza cuando Polilla intenta ser su igual. Entonces empiezan a atacarlos y casi los devoran como perros, mas de pronto aparece el coche de una tía de Joseph, la cual los lleva a su mansión. No obstante, allí Polilla sigue intentando fraternizar con los peones, en este caso con la servidumbre, al grado que, después de la cena, convence a uno de ellos de que lo abofetee en compensación de las bofetadas que ellos reciben, con lo que genera un peligroso desequilibrio en la mansión. Los peones empiezan a considerar chiflados a sus aristócratas amos y un germen de atrevimiento se siente en el aire. Los señores, excitados y nerviosos, planean un contraataque contra la servidumbre para restablecer el orden: despidos, bofetadas y acaso disparos al aire con pistolas. Joseph convence a Polilla de huir a Varsovia con todo y el peón abofeteador, antes de que se desate la locura. Pero entonces Joseph duda: ¿cometer la gigantesca estupidez de raptar a un peón? Preferiría raptar a su prima Isabel, maduramente, con el pretexto del amor. Un rapto viril antes que el rapto infantil de un peón. Y en medio del rapto del peón, las cosas se precipitan cuando se aparecen en la misma habitación oscura sus familiares, Polilla, toda la servidumbre. Y finalmente se mezclarán en una alharaca infernal de bofetadas, pero Joseph conseguirá huir y raptará rápidamente a Isabel para hacer creer al mundo, y a sí mismo, que ha efectuado un acto de madurez, de normalidad…&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8160902731489271514?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8160902731489271514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8160902731489271514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/03/ferdydurke-de-witold-gombrowicz.html' title='Ferdydurke, de Witold Gombrowicz'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S42mPHl14bI/AAAAAAAAAfs/3C_R9iGA4k8/s72-c/ferdydurke.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1016992285479850478</id><published>2010-02-14T09:53:00.001-08:00</published><updated>2010-02-14T09:59:05.092-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Italo Calvino'/><title type='text'>El barón rampante, de Italo Calvino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S3g4vC-squI/AAAAAAAAAfc/49nidqKD-bg/s1600-h/baronrampante.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Fue en el mediodía del 15 de junio de 1767, como una forma de protesta por el injusto castigo que le impusiera su padre y por los atormentados animalillos (ratones, caracoles, cerdos, etc.) que su hermana Battista, la monja doméstica de la familia, solía servir grotescamente en el almuerzo, obligando a toda la familia a comerlos pese al asco provocado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;Así, el primer día en los árboles, conocerá a su vecina Viola, la pequeña Marquesa de Ondariva, quien involuntariamente propiciará las reglas bajo las cuales se regirá en adelante Cósimo. Además, ella se convertirá en el amor de su vida debido a la extraña autosuficiencia y superioridad que mostrará frente al baroncito, ya que era amiga de otros chicos que también trepaban a los árboles con el objetivo de robar los frutos en ciertos terrenos y acaso también de algunos bandidos famosos de la región. Pero no hay que adelantarse. Porque Cósimo vivirá en los árboles hasta su vejez, acompañado por algún tiempo de un perro pachón, y desde allí será testigo y a veces actor de todos los episodios históricos de su siglo: compartirá algunas aventuras con los ladronzuelos de frutas, se convertirá en un pequeño montaraz cuyo mayor logro será matar a un gato salvaje en un duelo que lo convertirá en hombre, hasta que conoce a Gian dei Brughi, un bandido famoso que lo introducirá de forma extraña en el placer de los libros. Entonces logrará fama de filósofo en países extranjeros y será incluso admirado por Voltaire, porque escribirá un utópico y enciclopedista &lt;i style=""&gt;Proyecto de Constitución de un Estado ideal fundado en los árboles&lt;/i&gt;. También defenderá los bosques de los incendios provocados por algunos malechores, luchará contra piratas turcos que hurtaban mercancias de barcos genoveses y de pronto tendrá las urgencias lúbricas de un hombre cualquiera. Entonces emitirá sonidos como algunos animales cuando buscan hembras y no pocos le colgarán una vasta descendencia de bastardos en Ombrosa. Y de pronto Viola regresará inesperadamente a sus antiguas tierras y Cósimo vivirá con ella los momentos más intensos y apasionados de su vida, aunque finalmente se separarán para siempre debido a una confusión originada por el indómito orgullo de ambos. Será un masón, acaso fundador, de la Logia de Ombrosa; jugará un papel fundamental en las invasiones emprendidas por el ejército francés, conocerá a Napoleón en un irónico episodio semejante al vivido por Alejandro Magno y Diógenes, y finalmente, en una vejez un tanto avanzada, desaparecerá inopinadamente en los aires colgado del ancla de un globo aerostático, sin dar a los demás hombres el honor de ponerse nuevamente a su nivel. Todas sus aventuras serán narradas por su propio hermano, testigo y admirador de Cósimo desde la infancia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;El barón rampante&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt; (&lt;i style=""&gt;Il barone rampante&lt;/i&gt;) es quizá la mejor novela de Italo Calvino y pertenece a la trología de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nuestros antepasados&lt;/span&gt; (&lt;i style=""&gt;I nostri antenati&lt;/i&gt;), conformada también por &lt;i style=""&gt;El caballero inexistent&lt;/i&gt;e y &lt;i style=""&gt;El vizconde demediado&lt;/i&gt;. En ella subyace el tema rousseauniano de la soledad en la naturaleza, a veces necesaria para la mejor comprensión de los hombres, ya que el aislamiento de Cósimo no obedece a la simple misantropía, pues no se desentiende del mundo de abajo, antes bien al contrario, es una forma quizá más rica de conocer las necesidades de quienes caminan en la tierra. Y para ello se valdrá de los libros, del conocimiento directo con ciertos personajes, y por supuesto, del amor. En fin, una magnífica recomendación lo mismo para los viejos lectores de Calvino o para quienes apenas se introducen en su literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1016992285479850478?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1016992285479850478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1016992285479850478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/02/el-baron-rampante-de-italo-calvino.html' title='El barón rampante, de Italo Calvino'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S3g4vC-squI/AAAAAAAAAfc/49nidqKD-bg/s72-c/baronrampante.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-567516204682626649</id><published>2010-01-29T09:37:00.001-08:00</published><updated>2010-01-29T09:45:00.385-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cormac McCarthy'/><title type='text'>El guardián del vergel, de Cormac McCarthy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S2MdAvSmeXI/AAAAAAAAAe0/3DmsFrIQ6pA/s1600-h/guardianvergel.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 395px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S2MdAvSmeXI/AAAAAAAAAe0/3DmsFrIQ6pA/s400/guardianvergel.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432217474070641010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;          &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves&gt;false&lt;/w:TrackMoves&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:drawinggridhorizontalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridHorizontalSpacing&gt;   &lt;w:drawinggridverticalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridVerticalSpacing&gt;   &lt;w:displayhorizontaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayHorizontalDrawingGridEvery&gt;   &lt;w:displayverticaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayVerticalDrawingGridEvery&gt; 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 &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times;"  lang="ES-TRAD"&gt;La historia se desencadena cuando en uno de sus viajes, Sylder se encuentra sin saberlo con Kenneth Rattner, el padre de John Wesley, quien intentaba llegar a Knoxville a base de la misericordia de viajeros que lo fueran acercando en sus automóviles. En una de las escenas más memorables de la novela, Sylder se encuentra con que después de haber bebido una copa en un bar en su trayecto hacia Knoxville, Rattner ya estaba instalado inexplicablemente dentro de su auto, lo cual de inmediato le da mala espina. Aun así, decide llevarlo consigo ya que de alguna manera presiente que forma parte de un destino del que no podrá escapar. A la mañana siguiente, cuando se avería un neumático del auto y Sylder trataba de arreglarlo, Rattner intenta asesinarlo, pero falla y Sylder, después de una lucha pesadillesca lo asesina a él y más tarde arroja el cadáver en un pozo en la montaña, en un vergel abandonado, cerca de la vivienda del viejo Ather. Tiempo después, un par de niños que recogían fruta guían al viejo al pozo donde descansa el cadáver cada vez más descompuesto, y él nuca sabrá quién es el desconocido que allí yace ya sin ojos y con los huesos enmohecidos por el agua estancada. El enredo de los destinos continúa cuando en una noche lluviosa Sylder tiene un accidente de auto en el que por poco pierde la vida. El auto ha quedado volcado sobre un arroyo junto con toda la carga de whisky, y es justamente el joven John Wesley Rattner quien le salva la vida y a partir de ese momento se hacen amigos, al grado de que considerará a Sylder como una especie de héroe, sin sospechar que ese hombre mató a su padre. Y cuando finalmente Sylder es apresado por la policía, trata de vengarlo eliminando al alguacil Legwater, de lo que el propio Sylder lo disuade con argumentos un tanto paternales. Asimismo, el viejo Ather, después de una vida siempre cercana a la naturaleza, y de recordar continuamente el cadáver del pozo, deberá terminar sus días en un manicomio después de resistirse por tres veces a un arresto del que nunca sabrá el motivo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style=""&gt;El guardián del vergel&lt;/i&gt; (&lt;i style=""&gt;The Orchard Keeper&lt;/i&gt;) es una novela fragmentaria en la que Cormac McCarthy hace de la naturaleza todo un personaje gracias a la intensidad mítica de sus descripciones, y al modo en que los escenarios interactúan con el destino de los personajes y con el desarrollo mismo de la trama. La estructura es un tanto compleja debido a que lo mismo podemos estar tras los pasos del viejo Ather, para enseguida adentrarnos en alguno de sus recuerdos (marcados con cursivas) y posteriormente estar ante el accionar de Sylder o de John Wesley. El humor es más bien escaso, pero no así la ironía de ciertas situaciones, y el drama, sin caer en el patetismo, permea en todo momento con la densidad de un pantano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-567516204682626649?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/567516204682626649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/567516204682626649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/01/el-guardian-del-vergel-de-cormac.html' title='El guardián del vergel, de Cormac McCarthy'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/S2MdAvSmeXI/AAAAAAAAAe0/3DmsFrIQ6pA/s72-c/guardianvergel.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-7481263888084493527</id><published>2009-12-14T17:33:00.000-08:00</published><updated>2010-10-06T17:37:31.181-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='José Enrique Rodó'/><title type='text'>Ariel, de José Enrique Rodó</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0Vml0RqxI/AAAAAAAAAmE/kN4Z9M93jbg/s1600/ariel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 277px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0Vml0RqxI/AAAAAAAAAmE/kN4Z9M93jbg/s400/ariel.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525096070584052498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ariel, la parte noble y alada del espíritu (una alusión tomada de &lt;i&gt;La Tempestad&lt;/i&gt;, de Shakespeare) es utilizado por José Enrique Rodó como una representación de las verdades objetivas de cualquier época, una confianza en la prosperidad de la juventud de América Latina en "los nuevos tiempos", es decir, aquellos que constantemente se avecinan. Asimismo es la contraparte de Calibán (personaje también shakespeariano) que representa la irracionalidad y la cercanía a las bajas pasiones de los hombres. Y es que José Enrique Rodó tiene la convicción de que hablar a los jóvenes es una suerte de “oratoria sagrada”, llena de un neoclasicismo idealizado, cuya máxima aspiración radica en la orientación de la juventud hacia las sendas del bien. Un proyecto de educación que se nutra principalmente del positivismo moderno y del &lt;i&gt;voluntarismo&lt;/i&gt; puesto en boga por Shopenhauer y Nietzsche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Don Próspero, personaje que usa Rodó para dar voz a sus meditaciones pedagógicas (y que asimismo es tomado del modelo del hechicero sabio de la citada obra de Shakespeare), usa el término “juventud” bañándolo con ciertos matices de abstracción, porque no se refiere solamente a la juventud de un lugar específico, anclada en su patria del cono sur o exclusivamente en su tiempo; sino a aquella juventud de América (latina, antes que sajona) que en todo momento esté por traspasar los umbrales rumbo a la madurez. Los induce a la unidad, a sortear las trampas de la excesiva racionalidad o el abandono en el apasionamiento (males característicos de la sociedad norteamericana, con su utilitarismo imparable), a buscar la libertad en el día a día, y si acaso se carece de ella, insta a seguir las huellas de los antiguos estoicos, quienes declaraban que aun en la esclavitud se puede conservar la libertad del pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El estilo de Rodó, inevitablemente recuerda la manera en que se registraron los diálogos socráticos (aunque en este caso se trate propiamente de un monólogo), cuya principal característica es la creación de utopías sociales; es decir, la confianza en el porvenir sin descuidar el pasado y el presente, tratando de conciliar antes que disolver nuestra contradictoria identidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-7481263888084493527?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7481263888084493527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7481263888084493527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/12/ariel-de-jose-enrique-rodo.html' title='Ariel, de José Enrique Rodó'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0Vml0RqxI/AAAAAAAAAmE/kN4Z9M93jbg/s72-c/ariel.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8914419787794418428</id><published>2009-12-14T09:21:00.000-08:00</published><updated>2011-01-03T14:43:14.400-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Danilo Kiš'/><title type='text'>Enciclopedia de los muertos (toda una vida), de Danilo Kiš</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMxH0yNw87I/AAAAAAAAAq0/87ubktGu3TI/s1600/enciclopediadelosmuertos.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 276px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMxH0yNw87I/AAAAAAAAAq0/87ubktGu3TI/s400/enciclopediadelosmuertos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5533877014289773490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué pasaría si hubiera una congregación secreta de miles o quizá millones de miembros que se dedicara a recabar los datos biográficos de todos y cada uno de los habitantes de la tierra? O al menos de aquellos que nunca serán destacados en ningún ámbito, desdeñando a propósito las celebridades  de cualquier tipo. Es decir, una enciclopedia que estaría dedicada a revisar las vidas de los ciudadanos comunes, esos que vemos apenas salimos a la calle, o en un restaurante, o en el metro, etcétera; porque si algo sobresale en este libro es una visión democrática e igualitaria de los muertos, en la que nadie estará por encima de nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el principal tema en “Enciclopedia de los muertos (toda una vida)”, relato del escritor serbio Danilo Kiš, y en el cual seguimos a una mujer, de la que nunca sabremos el nombre, a una biblioteca en Suecia, en la que de pronto se da cuenta que está ante uno de los miles de volúmenes que conforman la mítica &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Enciclopedia de los muertos&lt;/span&gt;, dedicada a narrar la vida de seres comunes y corrientes hasta en sus más mínimos detalles. Y un tanto intrigada, decide revisar si acaso podrá encontrar la entrada correspondiente a la vida de su padre, de cuya muerte, ocurrida apenas un par de meses antes, esperaba encontrar alivio mediante el viaje a Suecia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en efecto, encuentra todo lo referente a él. Así, durante toda una noche recorrerá esas páginas llenas de los detalles de la vida de su padre, desde el nacimiento, la niñez, los años más felices de su vida, la adolescencia durante la Primera Guerra Mundial, los minúsculos detalles de su juventud, la fiestas a las que acudió, las mujeres a las que amó, sus enfermedades, la visión fugaz e inefable del mar cuando fungía como soldado en la Segunda Guerra Mundial, hasta llegar a su vejez, en la que inexplicablemente comienza a pintar motivos florales cuya forma estará muy vinculada al cáncer que acabará con su vida; y todo condimentado con prolijas descripciones geográficas y un directorio de fechas y nombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuento bastante fuera de lo común, con innegable influencia borgiana en cuanto a la idea inconmensurable de un libro capaz de abarcar la vida de todos la humanidad, si bien es cierto que no desde sus brumosos inicios, sino desde 1789, fecha coincidente con la Revolución Francesa. Y al igual que Borges, Danilo Kiš deja crecer ese germen de lo "inexplicable" al profundizar en el hecho de que alguien supiera y estuviera obsesionado, aunque subconscientemente, con una forma maligna que se desarrollaría dentro de su cuerpo hasta desembocar en la muerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8914419787794418428?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8914419787794418428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8914419787794418428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/12/enciclopedia-de-los-muertos-toda-una.html' title='Enciclopedia de los muertos (toda una vida), de Danilo Kiš'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TMxH0yNw87I/AAAAAAAAAq0/87ubktGu3TI/s72-c/enciclopediadelosmuertos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-5043557784836260798</id><published>2009-12-03T14:36:00.000-08:00</published><updated>2011-12-10T16:20:17.987-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gombrowicz'/><title type='text'>Un crimen premeditado, de Witold Gombrowicz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLy9-YBE7uI/AAAAAAAAApU/BBbBowqbLlg/s1600/nubesgoethe.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 247px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLy9-YBE7uI/AAAAAAAAApU/BBbBowqbLlg/s400/nubesgoethe.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529503321800634082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Un juez de instrucción visita a un caballero rural para ayudarle con algunos asuntos relacionados con sus propiedades. Todo queda acordado para que el juez sea recogido en la estación de tren y posteriormente se aloje en casa del caballero. Sin embargo, cuando el juez llega a la estación, no hay nadie que lo esté esperando. Decide ir a la casa del caballero con sus propios medios en medio de una terrible noche invernal, y después de ser recibido con profundo desagrado por la familia del caballero y de pasar mucho tiempo en medio de una incomodidad inexplicable, se entera de que dicho caballero murió de muerte natural (un paro cardiaco) la noche anterior. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Sorprendido y turbado por la inesperada noticia, actúa con una humildad desconocida incluso para él, lo cual termina por sacarlo de quicio y lo instala en un humor de perros. Decide vengarse de acuerdo a sus facultades: investigará la muerte del caballero y llegará a la enloquecida conclusión, después de una serie de burdas pesquisas, de que hubo un parricidio que en realidad nunca se consumó. Es decir, el caballero murió de muerte natural; sin embargo, en su afán por seguir un orden establecido previamente, el juez hará todo lo posible por lograr que la “muerte natural” del caballero, adquiera el inequívoco rostro de un parricidio cometido por el hijo mayor, como debió ser desde un principio, según su lógica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Perteneciente a esa joyita &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;titulada &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Bakakaï, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;"Un crimen premeditado" es una pieza de narrativa perfecta de Witold Gombrowicz.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; Pero también es una alucinante vuelta de tuerca al aparente orden que se busca en los relatos policiacos tradicionales, todo a través de un derroche de humor negro y un ambiente plagado de escenas lúgubres, asfixiantes.  Obligado para los amantes del género policial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;* Imagen: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Nubes nocturnas radiantes sobre la casa del jardín&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, dibujo de Johann Wolfgang von Goethe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-5043557784836260798?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5043557784836260798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/5043557784836260798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/12/un-crimen-premeditado-de-witold.html' title='Un crimen premeditado, de Witold Gombrowicz'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLy9-YBE7uI/AAAAAAAAApU/BBbBowqbLlg/s72-c/nubesgoethe.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1154121414906423161</id><published>2009-11-30T19:05:00.000-08:00</published><updated>2010-05-12T08:19:58.216-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Milorad Pavić'/><title type='text'>Diccionario Jázaro, de Milorad Pavić</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SxSIOScv7pI/AAAAAAAAAdk/7xCurp2MdOU/s1600/diccionariojazaro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 207px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SxSIOScv7pI/AAAAAAAAAdk/7xCurp2MdOU/s400/diccionariojazaro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410098831430774418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El misterio de los jázaros, un pueblo que entre los siglos VII y X estuvo asentado en las riberas del mar Caspio y el mar Negro, y cuya principal característica era que practicaban la cacería de sueños, radica en que judíos, cristianos y musulmanes aseguran que poco antes de desaparecer fueron convertidos a una de sus respectivas religiones. Esto es conocido como la Polémica Jázara, que allí por el año 861 d. C., enfrentaría a un representante hebreo, uno musulmán y uno cristiano en un debate convocado en la corte del khagán jázaro. Quien lograra convencer al khagán, de alguna manera implantaría su religión sobre todo el pueblo. Sin embargo, después del debate nadie supo en qué sitios fueron absorbidos los jázaros junto con su singular habilidad de penetrar en los sueños ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocho siglos más tarde, tres hombres que se han visto sólo en sueños de pronto se encuentran en el escenario de una de las tantas batallas de la guerra serboturca. Estos hombres son: el serbio, noble erudito y experto en el sable, Abrahán Brancovic; uno de sus ayudas de cámara, y además consumado tañedor de laúd, el turco cazador de sueños Yusuf Masudi; y el judío Samuel Cohen, habitante del gueto de Dubrovnik y amante de la señora Efrosinia Lukarevic, aristócrata de Lucharice y de quien se dice que era el diablo de los judíos. Según las fuentes citadas en el libro, estos tres personajes son autores de buena parte de los textos allí reunidos, ya que andaban en busca de información fidedigna acerca de los jázaros; sin embargo, en el momento mismo de encontrarse los tres mueren en circunstancias asaz misteriosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi trescientos años después, en 1982, se reúnen tres investigadores en Estambul (la antigua Constantinopla) para un congreso científico cuyo tema es “La cultura de los pueblos del mar Negro en la Edad Media”. Ellos también andan en pos de información acerca del enigmático destino que sufrió el pueblo de los jázaros y son: la eslavista y profesora en la Universidad de Jerusalem, doctora Dorota Schultz; el hebraísta árabe y profesor en la Universidad del El cairo, doctor Abu-Kavir Muavia; y el arqueólogo arabista y profesor en la Universidad de Novi Sad, doctor Isailo Suk. Cuando están a punto de intercambiar información acerca de la cuestión jázara, los dos doctores son asesinados y se culpa a la doctora Schultz de la muerte de uno de ellos por motivos personales. Sin embargo, hay también una familia extraña que tiene mucho que ver con el fatal desarrollo de los acontecimientos. Pero la verdad, acaso sólo el diablo la sabrá…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario jázaro&lt;/span&gt; es considerada por la crítica como la primera novela del siglo XXI debido a la misteriosa originalidad que derrocha en cualquier detalle. Para empezar, el libro es polifónico e inclasificable: se puede hablar de una colección de cuentos, de una novela romántica o histórica, o también puede ser visto como un libro de sueños o incluso cabalista. Además, se consigue en ejemplar Masculino y Femenino, cuya diferencia, al igual que los sexos, radica en una frase pequeña aunque fundamental. El volumen (ya sea Masculino o Femenino) está compuesto por un instructivo para leer el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario jázaro&lt;/span&gt;, tres libros marcados con tres colores distintos (Rojo, para el libro Cristiano; Verde, para el libro Musulmán; y Amarillo, para el libro Judío), cada uno con sus propias reglas y demonios, así como dos apéndices en los que se termina de descifrar el terrible e impactante misterio. Y ya que está construido a la manera de los diccionarios, puede ser leído en cualquier orden: de principio a fin, de atrás hacia delante, circularmente, en diagonal o incluso perdiéndose en su interior como si fuera el follaje de un denso bosque y “abrir un sendero” orientándose con lunas, cruces y estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, una verdadera joya para los amantes más exigentes de la literatura y que reseño como un humilde homenaje a Milorad Pavić, ese mago de la palabra que hoy, 30 de noviembre de 2009, ha fallecido para instalarse definitivamente en la constelación de los escritores inmortales. ¡Que la escritura sea donde quiera que se encuentre!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1154121414906423161?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1154121414906423161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1154121414906423161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/11/diccionario-jazaro-de-milorad-pavic.html' title='Diccionario Jázaro, de Milorad Pavić'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SxSIOScv7pI/AAAAAAAAAdk/7xCurp2MdOU/s72-c/diccionariojazaro.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-7692773377466897184</id><published>2009-11-23T09:33:00.000-08:00</published><updated>2010-10-18T09:47:30.172-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Danilo Kiš'/><title type='text'>Simón el Mago, de Danilo Kiš</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLx3umN54AI/AAAAAAAAApM/rwUbXxVhZuQ/s1600/SimonelMago.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 181px; height: 365px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLx3umN54AI/AAAAAAAAApM/rwUbXxVhZuQ/s400/SimonelMago.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529426084920680450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este relato de Danilo Kiš, la muerte de Simón el Mago, también conocido como el Borborita (que en la antigüedad era un término despectivo que significaba algo así como "los que provienen del barro"), conoce dos versiones distintas: en la primera se cuenta que cuando arribó a Samaria el apóstol Pedro junto con sus discípulos, Simón los retó con respecto a la verdad de ese Jesús, muerto apenas 17 años antes, y al cual alababan hasta el hartazgo. Simón dijo que él mismo podía subir a los cielos impulsado por su voluntad, sus dudas y por la invocación de todas las injusticias que se cometen a diario sobre la faz de la tierra. Y para asombro de todos los presentes, Simón en verdad comenzó a ascender moviendo un poco los brazos, tal como lo harían las aves. Incrédulo ante lo que sus propios ojos le mostraban, Pedro comenzó a orar pidiendo una iluminación, porque si realmente sucedía que cualquier mago venido de Egipto, podía elevarse tal como lo hiciera algunos años antes el propio Jesús, entonces ése sería un milagro como cualquier otro: sólo una de las verdades de este mundo y no la Única Verdad; algo para nada digno de la majestad del Hijo unigénito de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el Creador aconsejó a Pedro para que dijera a la multitud que Simón en verdad subió a los cielos por la fuerza de su voluntad, de sus pensamientos, de sus dudas y de su curiosidad, fuerzas todas ellas que empero tienen límites y que por tanto había sido por gracia de Él, que Simón había podido desafiar a los cielos. Dicho lo anterior, Pedro advirtió a la multitud que Simón caería al mismo lugar del que se había elevado, lo cual en verdad ocurrió a una velocidad inaudita para espanto de todos los presentes, que fueron testigos de cómo Simón terminaba sus días entre un amasijo de carne, sangre y huesos rotos. Y a pesar de la terrible muerte del mago, Sofía, la prostituta con la que él discurría a diario, habló de ello como el más grande triunfo de Simón, ya que éste siempre había predicado que la vida era una caída y un infierno, y que el mundo estaba en manos de los tiranos. Y entonces maldijo a Elohim, el más grande tirano. Dicho lo cual se dirigió hacia el desierto en medio de lamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la segunda versión de la muerte del mago se dice que lanzó su desafío no a los cielos, sino a la tierra, ya que después de una estéril discusión con Pedro y sus discípulos acerca de Elohim, el castigo, el arrepentimiento, el sentido de la vida, el alma y el cuerpo, pidió ser enterrado a seis codos de profundidad y aseguró que emergería sin ninguna ayuda al tercer día, tal como lo había hecho Jesús. Y así se hizo según sus deseos. Solamente que al tercer día, un viernes, cuando se decidió desenterrar el ataúd, se lo encontró muerto, precedido por un hedor que parecía provenir del mismo infierno. Gordos gusanos emergían de sus órbitas y sus dientes amarillentos estaban firmemente apretados, como si la muerte lo hubiera sorprendido en medio de la risa. Sofía, la prostituta, gritó y se tapó los ojos y habló de la muerte de Simón como su más grande triunfo, ya que éste siempre había predicado que la vida era una caída y un infierno, y que el mundo estaba en manos de los tiranos. Y entonces maldijo a Elohim, el más grande tirano. Dicho lo cual se dirigió hacia el desierto en medio de lamentos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con "Simón el Mago" (de 1985), cuento perteneciente al volumen titulado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Enciclopedia de los muertos&lt;/span&gt;, el escritor serbio Danilo Kiš plantea una situación que va más allá de la lectura actual de un antiguo relato histórico o bíblico; es decir, gracias a los cuestionamientos del Borborita hacia la verdad absoluta pregonada por los apóstoles cuando se habla de las características de Dios, ésta última es puesta en tela de juicio, no sin sorna, con una serie de guiños dedicados al maltrecho siglo XX. Muestra la posibilidad de "elevarse", instigado por la duda (tal como sucede metafóricamente con la ciencia) y por la maldad cotidiana del mundo, así como la inevitable caída o muerte cuando se llega a la zona de lo inexplicable. Un gran relato que en todo momento exhala el aliento de los clásicos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-7692773377466897184?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7692773377466897184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/7692773377466897184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/11/simon-el-mago-de-danilo-kis.html' title='Simón el Mago, de Danilo Kiš'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLx3umN54AI/AAAAAAAAApM/rwUbXxVhZuQ/s72-c/SimonelMago.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-1250993301351184033</id><published>2009-11-05T10:50:00.000-08:00</published><updated>2010-10-20T10:57:13.598-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Monsiváis'/><title type='text'>Nuevo Catecismo para Indios Remisos, de Carlos Monsiváis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8sqmlMLbI/AAAAAAAAAqE/SmAkL7IdOXU/s1600/catecismoindios.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 386px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8sqmlMLbI/AAAAAAAAAqE/SmAkL7IdOXU/s400/catecismoindios.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5530187977856921010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Con un humor que acaricia los bordes de lo diabólico y un manejo fulgurante del lenguaje, que hace pensar en las metáforas y la dulzura de las fábulas antiguas, Carlos Monsiváis nos presenta 50 relatos cortos que, a veces de forma un tanto oblicua, guardan un tema en común: la relación de lo sagrado con la cotidianidad profana del Nuevo Mundo. Es así que en este excéntrico libro podemos encontrar desde la historia de un eminente clérigo, que se atreve a colocar herejías en textos que debieran ser sagrados; pasando por el relato de un indiferente religioso que descubre la fuente de la eterna juventud (para protesta de la corte celestial) por accidente en el “bendito” siglo XVI; o las peripecias de un halo sagrado que nunca enmarcaba las bienaventuradas cabezas de los santos o los piadosos, sino en cualquier otra cosa (animales, objetos y criminales incluidos); hasta algunas otras en las que algunos &lt;a href="http://victorsampayo.blogspot.com/2009/11/el-tesoro-de-moctezuma.html"&gt;sobrevivientes del imperio azteca&lt;/a&gt; caen víctimas de sus propias ilusiones o del afán revolucionario de sus propuestas; y sin faltar, por supuesto, una delirante hagiografía en la que las dudas y lo peligros de los milagros pueden poner en jaque al mismísimo Todopoderoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, una buena recomendación que se devora en máximo un par de días, y que contiene (al menos en la edición de ERA) 8 láminas del maestro oaxaqueño Francisco Toledo. Aunado a lo anterior, también podría decir que pone a prueba, tanto los propios límites del sarcasmo, como los conocimientos más vastos en los terrenos de la mística católica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-1250993301351184033?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1250993301351184033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/1250993301351184033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/10/nuevo-catecismo-para-indios-remisos-de.html' title='Nuevo Catecismo para Indios Remisos, de Carlos Monsiváis'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TL8sqmlMLbI/AAAAAAAAAqE/SmAkL7IdOXU/s72-c/catecismoindios.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4529108748440103175</id><published>2009-10-23T15:56:00.000-07:00</published><updated>2010-10-06T17:58:57.204-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yukio Mishima'/><title type='text'>Caballos desbocados, de Yukio Mishima</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0bH6nCAoI/AAAAAAAAAmM/yYcdtqYQhbM/s1600/caballosdesbocados.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0bH6nCAoI/AAAAAAAAAmM/yYcdtqYQhbM/s400/caballosdesbocados.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525102140659466882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Shigekuni Honda es un juez en Osaka sin grandes pretensiones. Ama su trabajo y no tiene hijos. A sus 38 años, aún cree que la juventud está a unos pasos de él. Sin embargo, la muerte de su mejor amigo Kiyoaki, ocurrida 19 años antes, había dejado una huella indeleble para su vida. Durante una competencia de kendo, conoce al joven y viril Isao Iinuma, de 19 años, quien lo cautiva de una forma extraña. Después de terminado el torneo, lo encuentra inesperadamente tomando un baño en una cascada. Entonces Honda ve tres lunares en su torso y de ahí comienza a sospechar, no sin un escalofrío, que Isao es la reencarnación de Kiyoaki, porque éste, además de haber tenido los mismos lunares en el mismo lugar del torso, antes de morir le había profetizado que se volverían a ver bajo las aguas de una cascada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Honda conversa con Isao y el padre de éste, y recibe del joven un pequeño libro en el que basa sus ardientes sueños de pureza: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La liga del viento divino&lt;/span&gt;, en el que se narra cómo a finales del siglo XIX, un grupo de samurai intenta restablecer el gobierno del emperador rebelándose contra el ejército sin usar armas de fuego, sino sólo con sus espadas. Y al fracasar en su tentativa, todos se suicidan con el tradicional &lt;span style="font-style: italic;"&gt;seppuku&lt;/span&gt;, que consiste en abrirse el vientre con una espada o una daga. Y eso para Isao significa morir de la forma más bella posible, porque así se libera al espíritu de cualquier pecado cometido con el cuerpo. Pero además prevé el escenario: imagina que lo hace a la sombra de un pino, al alba, sobre un acantilado rodeado por el mar y una majestuosa montaña.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Isao trata de seguir los pasos de los miembros de La liga del viento divino y comienza a reclutar a otros chicos de su misma edad para establecer, con ayuda de algunos infiltrados en el propio ejército, un estado marcial en el Japón, con lo que el emperador regresaría a ser la principal cabeza del gobierno. Además asesinarán a los empresarios más importantes del país, a quienes Isao achaca la decadencia y pobreza del Japón por sus prácticas occidentalizadas en las que lo más importante es el dinero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Semanas antes de llevar a cabo sus planes, varios elementos del grupo de Isao abandonan el proyecto, entre ellos sus contactos en el ejército, con lo que queda un grupo más pequeño que decidirá matar sólo a los empresarios más ricos del país. Un golpe simbólico y emocional para la gente. Todos juran que una vez logrado su objetivo, harán el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;seppuku&lt;/span&gt; para demostrar que perseguían solamente la pureza y no la gloria personal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, son traicionados por Makiko, la mujer que Isao amaba, y quien buscaba salvar su vida a como diera lugar, y por el propio padre de Isao, que acude a la policía unos días antes de que perpetraran el golpe. Al parecer Iinuma lo hace por envidia, al ver que su hijo se cubriría de gloria, pero también para darle una lección moral. Los jóvenes son llevados a juicio y logran salir libres gracias a la defensa que hace de ellos Honda, cada vez más convencido de que Isao es la reencarnación de Kiyoaki, y a que se habían ganado la simpatía de la gente por sus motivos puros. Sin embargo, cuando Isao es liberado, Honda nota que ya no tiene la pasión en la mirada que antes lo caracterizara. Y en un día de fiesta, Isao escapa de la vigilancia en la que lo tenían sometido y se dirige a la casa de campo de Kurahara, el empresario más importante del Japón y, por tanto, su principal tumor. Logra penetrar en la casa y lo mata, no sin antes hacerle saber que es un tipo impuro y que sólo con su muerte podrá purificarse y dejar al Japón con alguna esperanza de redención. Después huye en medio de la noche hacia una cueva en un acantilado, desde donde escucha a sus perseguidores. También oye el romper de las olas del mar, el viento, y pese a la oscuridad, se da muerte mediante el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;seppuku&lt;/span&gt;, logrando con ello un momento de infinita alegría.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caballos desbocados&lt;/span&gt; no es una novela tan sencilla de comprender para un lector común de occidente, ya que allí subyacen elementos de pureza espiritual muy tradicionales de la ideología japonesa, los cuales cuestionan las tradiciones cristianas, en las que el suicidio es uno de los peores pecados que puede cometer un ser humano contra Dios. Es una novela conmovedora y profética de lo que dos años más tarde hará el propio Yukio Mishima, como una forma de protesta ante la pérdida de los valores japoneses frente al exacerbado amor a lo estadounidense, cada vez más expandido después de la Segunda Guerra Mundial.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4529108748440103175?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4529108748440103175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4529108748440103175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/10/caballos-desbocados-de-yukio-mishima.html' title='Caballos desbocados, de Yukio Mishima'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TK0bH6nCAoI/AAAAAAAAAmM/yYcdtqYQhbM/s72-c/caballosdesbocados.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8375554145780632587</id><published>2009-10-16T14:22:00.000-07:00</published><updated>2010-10-11T14:31:53.169-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Conde de Lautréamont'/><title type='text'>Los cantos de Maldoror, del Conde de Lautréamont</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLOBHu-ncGI/AAAAAAAAAnk/lMc3VqwJOZ0/s1600/cantosdemaldoror.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 268px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLOBHu-ncGI/AAAAAAAAAnk/lMc3VqwJOZ0/s400/cantosdemaldoror.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5526903137583460450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rescatado de los escombros del olvido por los surrealistas, principalmente por André Breton (pese a que antes que él Rubén Darío le dedicara una breve semblanza) para convertirlo en una especie de monolito iniciático en el cual abrevarían muchas de sus ideas, &lt;i&gt;Los cantos de Maldoror&lt;/i&gt; (en francés &lt;i&gt;Les Chants de Maldoror&lt;/i&gt;) es un extenso poema en prosa compuesto por seis cantos, divididos a su vez en estrofas, en los que Isidore Ducasse, mejor conocido por el extraño pseudónimo de Conde de Lautréamont, ensalza una maldad minuciosa, enfocada sobre todo en insultar al hombre, a Dios (por haber creado a semejante basura) y a sí mismo, simple y sencillamente por formar parte de la humanidad, a través del pensamiento y accionar de Maldoror, una suerte de Ángel del Mal cuyo único objetivo en la vida es cometer los más abyectos crímenes y atrocidades. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un libro desconcertante como pocos, perteneciente a esa literatura “maldita” tan en boga en la segunda mitad del siglo XIX, que inaugurara poco antes Baudelaire con Las flores del mal y que más tarde continuara Rimbaud con &lt;i&gt;Una temporada en el infierno&lt;/i&gt;, pues las blasfemias que pueblan sus líneas, entre ellas la idea de un Dios borracho que sirve de escarnio para algunos animales o incluso representado a la manera de Saturno cuando devora a sus propios hijos a dentellada silvestre, así como las sangrientas descripciones de crímenes sexuales o de sadismo hedonista cuando se trata de hacer sufrir a un niño, han logrado perturbar la imaginación de no pocos lectores a casi 150 años de haberse publicado por primera vez. Y aunque ha habido muchos otros lectores que reducen el texto de Lautrèamont al nivel de una especie de ingenuo berrinche de adolescente desengañado, contiene páginas de brutal belleza, como la estrofa dedicada al “viejo océano” o el asesinato de un marinero que trataba de sobrevivir a un naufragio, para que más tarde Maldoror pudiera acoplarse sexualmente con un enorme tiburón hembra, después de una sorda batalla en alta mar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, &lt;i&gt;Los cantos de Maldoror&lt;/i&gt; contienen también una velada autobiografía de Ducasse, que quizá sea la única forma de recordar a un poeta de cuya vida no se sabe casi nada, y lo poco que se sabe está ya teñido con las tintas de la leyenda, debido a las extrañas circunstancias que rodean su muerte, acaecida a los 24 años, en 1870, apenas un par de años después de que comenzara a publicar esta obra de la que nunca sospecharía siquiera que sería una de las influencias principales durante buena parte del siglo XX.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8375554145780632587?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8375554145780632587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8375554145780632587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/10/los-cantos-de-maldoror-del-conde-de.html' title='Los cantos de Maldoror, del Conde de Lautréamont'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLOBHu-ncGI/AAAAAAAAAnk/lMc3VqwJOZ0/s72-c/cantosdemaldoror.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-4338959747883561594</id><published>2009-10-11T07:33:00.000-07:00</published><updated>2010-10-11T07:40:19.757-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guillermo Prieto'/><title type='text'>Memorias de mis tiempos, de Guillermo Prieto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLMhq4UlnOI/AAAAAAAAAnc/rXj4_EHJa8U/s1600/memoriastiempos.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 184px; height: 283px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLMhq4UlnOI/AAAAAAAAAnc/rXj4_EHJa8U/s400/memoriastiempos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5526798188270689506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué pasa en los pensamientos de un hombre cuando está irrevocablemente instalado en la vejez, cuando entre la gente que solía tratar, hay más personas muertas que vivas? Es muy probable que piense asimismo en la muerte, pero no de esa manera irreal que suele producir la juventud, cuando la muerte es un accidente  que sólo pasa a los demás; sino con la serenidad que se adquiere a raíz de una convivencia permanente con ella a lo largo de la vida. Y es que cuando Guillermo Prieto escribía el primer capítulo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Memorias de mis tiempos&lt;/span&gt;, tenía ya sesenta y ocho años, edad propicia para echar una ojeada al camino andado y, ¿por qué no?, intentar reconstruirlo, vivirlo una vez más a través del cristal sepia de la evocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosa arranca con un colorido reverberante de imágenes: Guillermo Prieto regresa a su infancia en Molino del Rey, y regresa con la inocencia intacta, con el asombro virgen, igualmente listo para encariñarse con los títeres de la calle de Venero, que para recordar con escalofríos el aparatoso y sangriento episodio de la loba. Hay una invitación de complicidad hacia el lector para que éste también se sitúe en medio de las travesuras en la escuela de Calderón, para que se siente a la misma mesa con el autor y ponga a prueba su capacidad de digestión con la tremenda cantidad de viandas enlistadas; o también, para escuchar las singulares lecciones de teología impartidas por la tía Juanita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aquella existencia de “cielo azul”, poco tardaría en trocarse violentamente hasta el otro extremo: la muerte, la locura, la mendicidad. Guillermo Prieto oscurece su prosa, deja correr libremente la incertidumbre que lo invadió en aquellos años; necesita que el lector haga empatía con él. Pero el autor no se deja arrastrar por la tristeza, en pocas páginas despeja la narración de su aspecto lóbrego y regresa a su fluidez optimista: es así que relata sus primeros pasos al lado de la poesía en los senderos de la Alameda, de cómo derramaba versos por todas partes, al tiempo que percibía su inutilidad para casi cualquier otra labor. Y además cuenta, cómo gracias al estimulo dado por su amigo, el barbero Melesio, tiene un extraño encuentro con don Andrés Quintana Roo; encuentro que, por otra parte, habría de influir decisivamente en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esta caterva de acontecimientos, se ve reflejada en el tono narrativo: poco a poco se va alejando de las imágenes hirvientes de la infancia para describir con sobriedad la convivencia con los literatos y demás personajes de la época: Manuel Payno, Casimiro Collado, José María Lacunza, José Zozaya, Juan Hierro, Vicente Gómez Parada, Manuel Tossiat Ferrer, Guillermo Valle, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Memorias de mis tiempos&lt;/span&gt;, además del placer que produce al autor el registro fiel de las costumbres de la época, es fácil distinguir también una habilidad especial para encontrar detalles plenos de humor sutil, incluso en los acontecimientos más disparatados o atroces: es así, que en medio de una epidemia de cólera morbo, recuerda una anécdota que le contara el maestro Cardoso acerca de un cochero que devoraba una chirimoya contaminada, y quien, después de las reconvenciones del maestro, termina cediendo la “fruta homicida” a su mujer, la cual todo el tiempo había estado sólo observándolo comer. O aquel otro suceso, en que un empresario de la plaza de toros de San Pablo organiza una batalla entre un toro mexicano y un tigre africano, y que Guillermo Prieto, al relatarlo, logra darle el tono de una alegoría paródica del insípido nacionalismo de aquellos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es innegable la influencia que generaría posteriormente la Academia de Letrán en la literatura mexicana, sin embargo, gracias al recuento que hace el escritor, podemos ubicarnos en el cuchitril desnudo de José María Lacunza, lugar donde se llevaron a cabo las primeras reuniones; o hacer un recorrido veloz por las vidas de los diversos autores que formaron los cimientos de la Academia; y es que Prieto, a estas alturas, es dominador absoluto de una técnica narrativa sincera consigo misma, sin las imitaciones evidentes de las modas europeas en las que solía incurrir la mayoría de los escritores (incluido él mismo) de la época, cuando todavía estaban absortos en la manera de encontrar una identidad propia para la literatura mexicana. ¿Se debe esto quizás, a que se trata de la relación casi cronológica de unas memorias, es decir, sin el elemento “ficticio” que caracteriza al cuento y a la novela? ¿Pero, no son acaso las memorias una manera de recrear una realidad que ya no es aprensible, y que por tanto, son susceptibles de caer en el engaño bondadoso de los recuerdos, o mejor dicho, en la ficción? Tal vez eso ya no importaba para Guillermo Prieto, pues es muy posible que al colocar el punto final del último capítulo de Memorias de mis tiempos, sospechara, quizá como una mera intuición, que había hecho literatura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-4338959747883561594?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4338959747883561594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/4338959747883561594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/10/memorias-de-mis-tiempos-de-guillermo.html' title='Memorias de mis tiempos, de Guillermo Prieto'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TLMhq4UlnOI/AAAAAAAAAnc/rXj4_EHJa8U/s72-c/memoriastiempos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-826906765298805489</id><published>2009-09-26T08:28:00.000-07:00</published><updated>2010-11-02T08:54:09.963-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Joseph Roth'/><title type='text'>La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNAuV4ELfSI/AAAAAAAAArE/HfaAoiI--64/s1600/leyendasantobebedor.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 262px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNAuV4ELfSI/AAAAAAAAArE/HfaAoiI--64/s400/leyendasantobebedor.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5534974895400385826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Andreas Kartak es un vagabundo que duerme en cualquier lugar en que la noche lo sorprenda, sobre todo bajo los puentes diseminados a lo largo del río Sena. Una tarde, un excéntrico y bien vestido  caballero le propone un trato: le dará 200 francos para que haga con ellos lo que quiera, a cambio de que cuando quiera pagar la deuda, se dirija a la estatua de la pequeña Santa Teresa de Lisieux, en la capilla  de Sainte Marie des Batignolles. Aunque en un principio Andreas se rehúsa a aceptar el dinero, ya que no puede prometer devolverlo, al final da su palabra de honor que lo devolverá tarde o temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreas ya no recordaba desde cuándo no veía 200 francos juntos. Y comerá como hacía mucho tiempo no lo hacía, se afeitará, comprará una cartera usada, beberá generosamente a la salud de su buena suerte y pensará incluso en bañarse, aunque sólo quedará en un pensamiento. Consigue trabajo para el fin de semana, y el domingo se dirige a pagar su deuda a Santa Teresa. Sin embargo llega tarde a la misa de 10 y decide meterse a un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bistró&lt;/span&gt; frente a la iglesia. De inmediato se embriagará con absentas y olvidará la razón por la que estaba allí, aunque cuando sale, ve la iglesia y lo recuerda. Nuevamente va hacia la iglesia, pero entonces escucha una voz femenina que pronuncia su nombre. Es Caroline, después de mucho tiempo. Por ella había dado muerte al marido, por ella había ido a la cárcel. Aun así pasan el día juntos. Van a comer, al cine y después a bailar. Hace mucho que Andreas no iba a esos lugares y se siente extraño, incluso atemorizado por la presencia de Caroline. Como antes de ir a prisión. Por eso huye de ella por la mañana, de la misma forma azarosa en que la había encontrado. Y al notar que ya sólo le queda un billete de 50 francos y algunas monedas, empieza a darle importancia al dinero, como si siempre lo hubiera poseído en generosas cantidades. Vislumbra que los milagros han terminado y que regresará a su lento e inexorable hundimiento en el alcohol y la miseria, en la errancia. Resignado, de pronto abre la cartera que había comprado y allí encuentra el siguiente milagro: un billete de 1 000 francos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la cadena de milagros continúa: se encuentra con un antiguo compañero de colegio, quien ahora es un afamado futbolista, y éste, al ver los andrajos de su amigo le regala un par de trajes magníficos, así como una noche en uno de los hoteles más exclusivos de París. Allí Andreas ve a una apetitosa señorita que resulta ser bailarina y siente que los milagros continuarán en la habitación de ella, tal como en efecto sucede. Pasa con ella todo el viernes y el sábado, y el domingo va a pagar su deuda con la pequeña Teresa. Nuevamente llega tarde a la misa de 10 y vuelve a entrar al bistró de marras. Se da cuenta de que de los 1000 francos ya sólo le quedan 250, con lo que deduce que la chica le robó, pero no le da mucha importancia al asunto. Y así, cuando escucha las campanas de la misa de 12, se dirige a la iglesia, pero entonces choca con Woitech, un sujeto que conocía de sus días de minero. Cuando le confiesa que va a pagar una deuda a la pequeña Santa Teresa, Woitech le pide prestados 100 francos para evitar la cárcel. Andreas le da 200 y comprende dos cosas: que tampoco ese domingo pagará su deuda y que Woitech en realidad no necesitaba ningún dinero, porque enseguida lo invita a beber toda la tarde con el dinero de Andreas y posteriormente se quedan hasta el martes en un lugar lleno de señoritas complacientes. Con apenas 35 francos se dirige a los puentes del Sena, en donde vuelve a encontrar al caballero de los 200 francos. Éste no lo reconoce y le vuelve a otorgar 200 francos para que, cuando los quiera pagar, lo haga a la pequeña Santa Teresa de Lisieux. Y allá irá el domingo, después de dilapidar el dinero en comida y bebida. Por supuesto, llegará tarde a la misa de 10 y entrará en el acostumbrado bistró después de que un policía le diera un monedero con 200 francos, creyendo que Andreas era el dueño. Allí estará también Woitech, quien nuevamente tratará de sonsacarlo después de apurar varios vasos de absenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de pronto entra al bistró una jovencita vestida de azul celeste y se sienta justo frente a Andreas. Él la confunde con Santa Teresa y le agradece por buscarlo ella a él, en vez de que fuera al revés. La chica está atemorizada por haber sido abordada por un sujeto ebrio y poco menos que indigente, y le ofrece 100 francos para que se aleje de ella. Acaso colmado por la cantidad de favores y milagros, Andreas se desmaya y al poco rato muere en la capilla de Sainte Marie des Batignolles, no sin antes murmurar: “Señorita Teresa”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La leyenda del Santo Bebedor&lt;/span&gt;, escrita por Joseph Roth poco antes de morir, en 1939, pero publicada póstumamente, es una de esas alegorías modernas que pueden embonar en casi cualquier situación social. Un hombre entregado al vicio y la miseria, de pronto tiene una oportunidad de reivindicarse ante sí mismo y ante la sociedad. Sin embargo, siempre que parece estar a punto de alcanzar su objetivo, por alguna razón todo se posterga y al mismo tiempo los milagros no dejan de reproducirse, cada vez más vertiginosamente, abrumándolo en su obsesión de cumplir su palabra. Es un retrato, no sólo del destino y azar que rigen al hombre como criatura, sino también de algunas sociedades en diversos momentos de la historia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-826906765298805489?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/826906765298805489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/826906765298805489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2010/11/la-leyenda-del-santo-bebedor-de-joseph.html' title='La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNAuV4ELfSI/AAAAAAAAArE/HfaAoiI--64/s72-c/leyendasantobebedor.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2304473578850223647</id><published>2009-08-07T13:44:00.000-07:00</published><updated>2009-08-07T13:53:46.850-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio Pitol'/><title type='text'>El desfile del amor, de Sergio Pitol</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SnyTZ48Ds0I/AAAAAAAAAbc/3C_A8e1Yth8/s1600-h/desfiledelamor.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 255px; height: 369px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SnyTZ48Ds0I/AAAAAAAAAbc/3C_A8e1Yth8/s400/desfiledelamor.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5367326928909087554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Publicada en 1984 y galardonada con el premio Herralde de novela, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El desfile del amor&lt;/span&gt; (cuyo nombre es un homenaje declarado de Sergio Pitol a la película homónima de Lubitsch) es el intento de ordenar una serie de sucesos que, desde la lejanía parecen orquestados por las mentes que alborotaban el mundo durante los primeros años de la década de 1940, en plena Guerra Mundial. El protagonista, el historiador Miguel del Solar, intenta ordenar un colorido microcosmos descubierto por azar en Inglaterra, a partir de una foto en la que aparece, en un mismo espacio físico, una extraña congregación de personajes: republicanos españoles, el mismísimo Trotski, reyes balcánicos, comunistas alemanes, agentes de servicios secretos de distinta ralea, comerciantes judíos, entre otros tantos insólitos actores de la historia; entonces decide emprender la búsqueda de una verdad, que irremisiblemente se le escapará, cuando intenta esclarecer un confuso asesinato perpetrado en un edificio en donde él vivió por algún tiempo durante su infancia, en la sui generis Ciudad de México de 1942.&lt;br /&gt;El punto esencial de la novela es la imposibilidad de alcanzar la verdad hasta en un mínimo acontecimiento, porque después de que Miguel del Solar comienza a entrevistar a los personajes que en aquel tiempo estuvieron involucrados directa o indirectamente con el crimen, se da cuenta de que algunos parecen ser veraces en su relato, aunque siempre les queden cabos sueltos; algunos otros resultan bastante poco confiables y otros más, absolutamente falsos o ambiguos.&lt;br /&gt;Va tras los testimonios de su tía Eduviges, una “mujeruca” arribista y jactanciosa que antepone siempre a sus relatos un tufillo de narcisismo trágico y ramplón, debido a que su hermano, una especie de conspirador, resulta ser uno de los principales hilos del misterio. Visita a Delfina Uribe, protagonista en el mundo intelectual de la época, que también resulta ser la madre de uno de los heridos la noche del crimen. Ella misma es quien dio la fiesta que más tarde derivó en el altercado. Escucha a su propia madre relatar una escueta versión de los hechos. Sin embargo, a cada momento descubre, después de cotejar sus indagaciones, que la mayoría de los entrevistados le han mentido, aunque no podría asegurar hasta qué punto. Su propia memoria infantil le juega bromas en las que la veracidad de sus recuerdos se pone en entredicho.&lt;br /&gt;Del Solar sigue con las entrevistas. Descubre que Ida Werfel, una dudosa intelectual alemana, fue la involuntaria chispa que encendió el tropel de malentendidos de aquella noche de noviembre de 1942. Y todo a partir de una intertextualidad que resulta ser un guiño significativo por parte de Pitol: según las indagaciones del historiador, en aquella noche se hablaba de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La huerta de Juan Fernández &lt;/span&gt;(comedia de equívocos de Tirso de Molina), de la picaresca del Siglo de Oro español, y de la extraña e inesperada relación que hacía la propia Werfel de aquella lejana literatura con algunas funciones escatológicas del organismo. Martínez, el ayudante del tío del historiador, una especie de matón y chantajista a sueldo, siente que la alemana está haciendo burlas de su vergonzosa enfermedad y le propina una paliza en plena fiesta ante el desconcierto general. Poco después, en medio de la alharaca, vendrían los disparos afuera del edificio en donde moriría un austriaco de apellido Pistauer y resultarían heridos el hijo de Delfina Uribe y otro sujeto que acentuará el tufo de malentendidos en el que discurre la novela: el enigmático Pedro Balmorán.&lt;br /&gt;Ante el resquebrajamiento de las certezas, Del Solar empieza a sospechar la total banalidad de sus indagaciones. Y quizá la única verdad que descubre, en medio de aquel juego de disfraces, es que ese tal Martínez parece ser una especie de orquestador en medio de toda aquella procesión de personajes que no dejan de desdoblarse y mostrar una nueva cara, incluso contradictoria con las anteriores; es el comodín que encaja en todas las versiones que escucha. Y es a él a quien otorga el papel de “bastonero de oro” en el variopinto desfile del amor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2304473578850223647?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2304473578850223647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2304473578850223647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/08/el-desfile-del-amor-de-sergio-pitol.html' title='El desfile del amor, de Sergio Pitol'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SnyTZ48Ds0I/AAAAAAAAAbc/3C_A8e1Yth8/s72-c/desfiledelamor.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-6961259890247920014</id><published>2009-07-02T09:13:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T12:45:21.111-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='William Golding'/><title type='text'>La oscuridad visible, de William Golding</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/Sk5erLq2alI/AAAAAAAAAXU/FSzKFe0-UPo/s1600-h/oscuridadvisible.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 184px; height: 297px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/Sk5erLq2alI/AAAAAAAAAXU/FSzKFe0-UPo/s400/oscuridadvisible.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354321102950001234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En medio de un incendio provocado por uno de los tantos bombardeos que sufrió Londres durante la Segunda Guerra Mundial, de pronto aparece un niño que camina lentamente con varias y terribles quemaduras, las cuales le darán un aspecto repulsivo que le durará toda su vida. Aun así, diversas instituciones médicas hacen lo posible para que Matty se integre a la sociedad, y permanecerá hospitalizado hasta que logra valerse por sí mismo. Entonces es llevado a un orfanato, donde conocerá al extravagante señor Pedigree, quien influirá decisivamente en su futuro. Ahora bien, debido a una extraña confusión de tintes sexuales, un niño muere de una caída y Pedigree es encerrado por sospechoso de practicar la pederastia. Matty comienza a trabajar como aprendiz de mensajero en una pequeña empresa destinada a una quiebra no muy lejana. Allí conoce la belleza de las mujeres, lo que lo hace huir a Australia, pues se da cuenta de que con su físico repulsivo nunca podrá tener a ninguna. Permanece durante varios años allá, en los que se buscará a sí mismo detrás de una pregunta que se va transformando: ¿quién soy?, ¿qué soy?, ¿para qué soy...? Tiene un penoso incidente con un aborigen cuyo resultado es la pérdida de sus dos motores viriles, operación que inconfesablemente había pensado en practicarse él mismo con tal de no tener dificultades para entregarse a su vida espiritual. Y así continuará su huida, o mejor dicho, su búsqueda de sí mismo al regresar a Inglaterra. Eso, aunado a su extraña afición por los textos bíblicos lo convertirán en un hombre extraño y silencioso, que de pronto se encontrará con la constante visita de seres espirituales que le mostrarán un camino en el que todas sus preguntas finalmente encontrarán respuesta. Mas para ello será preciso que entre a trabajar en una escuela para hijos de hombres poderosos...&lt;br /&gt;Las mellizas Sophy y Toni parecieran estar hechas la una para la otra. Nada más alejado de la verdad, al menos para Sophy, quien durante la infancia mostrará no sólo cuán distintas son, sino además el nacimiento de una obsesión por la “truculencia”, es decir, una afición por un indefinible lado oscuro. Durante sus años escolares ambas sorprenden a todo el mundo debido a su prodigiosa inteligencia, sobre todo Toni, de la cual auguran los más prometedores escenarios. Sin embargo un día Toni decide ir a Londres, y cuando después de varios día no regresa y es buscada incansablemente, se sabe que radica en Afganistán, sin sospechar lo que hace en semejante sitio. Entonces Sophy, un tanto celosa de la audacia de su hermana, decide perder su virginidad con un camionero, sólo para conocer la “gran experiencia del sexo”, y posteriormente abandona la casa paterna para vivir su propia vida. Comienza a trabajar en una agencia de viajes que no le exige grandes esfuerzos intelectuales mientras mantiene una relación llena de inercia con Roland Garret, un papanatas mimado por su madre. Eso hasta que en una discoteca conoce a Gerry, en quien sospechará haber encontrado a su alma gemela. Cuando se da cuenta de que Gerry es un ladrón que cada tanto da un golpe con su amigo Bill, decide convencerlos de que si olvidan la mediocridad de sus vidas de ladronzuelos y secuestran al hijo de algún personaje importante no necesitarán cometer más fechorías nunca. Es así que enfocan sus miras en la escuela en la que trabaja Matty...&lt;br /&gt;                                                             Nos encontramos a un par de viejos: el librero Sim Goodchild que había conocido a las mellizas en su niñez, y al ambiguo profesor Bell, quien convence a Sim para que conozca a una especie de místico que podría cambiar su concepción de la vida. Acuden al parque en el que el viejo Pedigree, aún sometido a sus pasiones por los niños, consigue escapar de Matty, quien no ceja en “salvarlo" de sus inclinaciones. Los tres van a un sitio en el que juntan sus manos en la oscuridad para emitir una especie de plegaria y Sim experimenta una sensación desconocida, casi sobrecogedora, llena de una extraña “expansión” proveniente de él mismo. Días después planean otra sesión, en la que Matty espera que sí acuda Pedigree para salvarlo, pero entonces ocurre un atentado con bomba en la escuela en la que Matty trabaja y se provoca un aterrador incendio. El ciclo se cumple y Matty muere envuelto por las llamas, no sin antes salvar a un niño que iba a ser secuestrado, cumpliendo con ello la primera parte de su objetivo, según lo que los espíritus le habían dicho. Y la segunda, salvar a Pedigree, la cumple ya muerto, cuando lo encuentra en el parque en el que da rienda suelta a sus inclinaciones. Pedigree es llevado a un lugar acogedor y desconocido, lleno de un fulgor radiante, en el que a pesar de la liberación y felicidad, grita aterradoramente. El cuerpo sin vida del viejo Pedigree, queda tirado en el parque, para rabia del vigilante que desde lejos comienza a fustigarlo con insultos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La oscuridad visible&lt;/span&gt; es una novela oscura, inquietante, divertida por momentos, en la que convive una especie de mesianismo contrapuesto a la psicología del perfecto terrorista: el exceso de ideas en medio de una absoluta vacuidad interior, malograda gracias al convencimiento de un objetivo en la vida por parte Matty, de quien menos se sospecharían grandes hazañas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-6961259890247920014?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6961259890247920014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/6961259890247920014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/07/la-oscuridad-visible-de-william-golding.html' title='La oscuridad visible, de William Golding'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/Sk5erLq2alI/AAAAAAAAAXU/FSzKFe0-UPo/s72-c/oscuridadvisible.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8975501998332658198</id><published>2009-06-30T10:06:00.000-07:00</published><updated>2010-11-04T10:29:05.269-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ignacio Manuel Altamirano'/><title type='text'>El zarco, de Ignacio Manuel Altamirano</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNLpT-popFI/AAAAAAAAArk/Nc7Bauo4atk/s1600/elzarco.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 251px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNLpT-popFI/AAAAAAAAArk/Nc7Bauo4atk/s400/elzarco.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5535743421436175442" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sinopsis de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El zarco&lt;/span&gt; y crítica del estilo de Ignacio Manuel Altamirano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca fue un tema nuevo en la literatura: allí está el apuesto bandido cuyo sólo nombre siembra el pánico entre la población; la doncella, ávida de aventuras plagadas de peligro y tiernas escenas amorosas; la madre, siempre preocupada en buscar lo mejor para su hija; el héroe, fulgurando a lo largo de la trama con ese porte viril e intachable, dispuesto a hacer el bien a cualquier costo; y por último, la muchacha que verdaderamente ama, no tan espectacular como la primera, pero a cambio resulta ser un cuenco rebosante de virtudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, Ignacio Manuel Altamirano no sigue al pie de la letra el lugar común de la anécdota: es un buen punto de partida, pero también es menester sobrepasarlo, adaptar la aparente sencillez de la estructura a una realidad histórica, inmediata, cotidiana. Es entonces cuando los personajes adquieren volumen, exceden los moldes del estereotipo y entran en situaciones inesperadas. Así, por ejemplo, Manuela, la joven de belleza deslumbrante, aquélla que resalta desde el principio por su aparente fortaleza de carácter y, porque además, al ser conciente de las alabanzas que genera su belleza entre la sociedad, adquiere un aire de orgullo y satisfacción consigo misma, y resulta, por tanto, capaz de rechazar a todos los pretendientes de Yautepec sin el menor reparo, concediendo en cambio sus favores al bandido más temible de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá en un principio, a pesar de esa inquietante antipatía que provoca el personaje de Manuela, se da por sentado que recibirá una valiosa enseñanza moral que, a final de cuentas, terminará regresándola por la senda de la virtud, como acaeciera en otros tiempos con la parábola del hijo pródigo. Nada más alejado del pensamiento del autor, porque para él será necesario que la muchacha afronte la responsabilidad de sus deseos hasta las últimas consecuencias, sin considerar demasiado el hecho de que sea tan sólo una mujer víctima de su propia imaginación, pues Manuela cree ingenuamente que en sus amoríos ilícitos con el Zarco habrá un colorido romántico incluso en las aventuras más fútiles:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Su fantasía de mujer enamorada e inexperta le representaba la existencia en que iba a entrar como una existencia de aventuras, peligrosas, es verdad, pero divertidas, romancescas, originales, fuertemente atractivas para un carácter como el suyo, irregular, violento y ambicioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a Xochimancas (la guarida de los “plateados”), después de una fuga indecorosa que dejará como saldo la agonía de su madre y el rápido desamor de Nicolás, Manuela chocará de frente contra algo oscuro, repugnante, inesperado; es decir, chocará contra la híspida realidad. Sus fantasías se deshilacharán como la niebla con un viento fuerte, y entonces examinará a su amante desde un ángulo ignoto hasta entonces: desde el desprecio generado por la cobardía y el cinismo del Zarco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede afirmar, sin embargo, que Manuela no haya tenido la oportunidad de reivindicarse antes de caer hasta la sima descrita por el autor: ahí está el momento en que descubre la sangre en los obsequios del Zarco, y aunque en ese instante se vislumbra una ligera lucha entre sus escrúpulos, al final vence la codicia, pues aquella sangre es una consecuencia abstracta e impersonal del oficio de su amante. Existe todavía una segunda oportunidad para que Manuela pueda recuperar su vida en la sociedad: cuando el Zarco es derrotado por Nicolás en una batalla entre los “plateados” y las huestes de Martín Sánchez Chagollán, hay un instante de hesitación; empero, acometida por la vergüenza que le provoca la vista de la bella imagen de Nicolás, decide permanecer en su propio infierno, fascinada por su propia perdición. La muerte de Manuela, resultado de una súbita locura propiciada por la visión de la muerte del Zarco, es tal vez la parte menos verosímil del personaje, posible consecuencia de la necesidad del escritor de terminar la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los personajes principales en la historia es el Zarco, uno de los cabecillas de los “plateados”, quien se distingue por su crueldad, su cobardía y su cinismo, así como por su gallarda figura, fundamental para la conquista de Manuela: cabellera blonda, ojos azules, amplitud de espalda, en fin, un mozo capaz de llamar la atención de cualquier doncella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, el Zarco es un ser primitivo: está encarcelado en los placeres que el cuerpo le provee y es capaz de hacer cualquier cosa cuando esos placeres se convierten en necesidades; desde temprana edad es dominado por la codicia y la envidia, las cuales encausa hacia todo aquél que pueda tener un trabajo honrado que le rinda frutos. Y a ese paso, no tarda mucho en liarse con los enjambres de malhechores  que comenzaban a asolar el centro del país en aquel entonces, ganando una temible reputación gracias a su ya mencionada crueldad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la contraparte perfecta de Nicolás, pues mientras éste es reconocido en Yautepec por su honestidad y su valentía, aquél provoca el pavor, incluso de las autoridades, con la sola mención de su nombre; en Nicolás se aprecia la austeridad de su vestimenta, mientras que el Zarco, como todo “plateado”, ostenta groseramente el fruto abyecto de sus crímenes; Nicolás es un indio moreno, sin una pizca de belleza física, pero con un alma bondadosa y llena de dignidad; el Zarco, por el contrario, es apuesto y gallardo, pero en su interior sólo hay carroña y miasmas hediondas en el lugar donde debía estar el alma; y a final de cuentas, sin embargo, ambos convergen en un mismo punto: el amor de Manuela, mismo que no hará sino incrementar el odio profesado por el Zarco hacia Nicolás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que existe una apología enfocada hacia Nicolás y hacia Pilar, los arquetipos de la honestidad, la abnegación y la bondad, según los modelos de Ignacio Manuel Altamirano; pero la presencia plana (si tomamos en cuenta el punto de vista estético) de esos personajes se explica por el contexto histórico e ideológico del autor: durante buena parte del siglo XIX, el país ha estado convulso por las inacabables guerras civiles (eso sin mencionar las intervenciones extranjeras, con los resultados que todos conocemos) y hacen falta nuevos modelos éticos para la nación que apenas se gesta. La literatura, para Altamirano, no debe ser únicamente el recuento de historias con cierta técnica narrativa, debe implicar, además, un rol didáctico para la sociedad, una moral fácilmente aprehensible, tal como lo señala Platón cuando pone en boca de Sócrates su propia concepción a cerca de las artes, sobre todo cuando menciona los cánones que deben seguir los poetas en su papel dentro de la sociedad.[1]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro rasgo digno de mención, es la búsqueda de una identidad que se apegue más a la realidad mexicana: los indios ya no son evocaciones ciegas, románticas y europeizadas, como algunas que se habían intentado con anterioridad; con Ignacio Manuel Altamirano el mundo indígena ya resulta más realista, más tangible, si bien su tendencia moralizadora exagera un poco el peso de sus virtudes como en el caso de Nicolás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en cuanto al lenguaje, hay un vicio casi patológico en el empleo de los gerundios, y también se nota un exceso en el uso, sobre todo, de dos palabras: horror y terror. Sin embargo, se advierte asimismo una afición por la fluidez de la anécdota, sin complejos tecnicismos que dificulten su lectura entre la sociedad menos letrada, factor al que contribuye también su pleno conocimiento de una de las principales herramientas al servicio de la literatura: la metáfora.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;[1] Platón, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La republica&lt;/span&gt;, Edimat. España, 1998.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8975501998332658198?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8975501998332658198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8975501998332658198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/06/el-zarco.html' title='El zarco, de Ignacio Manuel Altamirano'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/TNLpT-popFI/AAAAAAAAArk/Nc7Bauo4atk/s72-c/elzarco.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8242925638563848346</id><published>2009-05-07T09:26:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T09:28:20.482-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antonio Tabucchi'/><title type='text'>Sostiene Pereira, de Antonio Tabucchi</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SgMONVaGokI/AAAAAAAAAV8/J1-0is7V37k/s1600-h/sostienepereira.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 257px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SgMONVaGokI/AAAAAAAAAV8/J1-0is7V37k/s400/sostienepereira.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333122005984518722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Estamos en Lisboa, en medio del calor agobiante de agosto de 1938. Pereira es un periodista que aparentemente se refocila en la mediocridad: es un hombre entrado en años, inmensamente gordo, con innumerables problemas de salud, entre ellos el corazón (debido a que tiene el colesterol hasta las nubes), y que trata de mantenerse al margen de cualquier ideología política, sobre todo para estar tranquilo en lo que le reste de vida. Además es viudo, no tiene hijos, practica la manía de hablar con el retrato de su esposa difunta, y como cúspide: está obsesionado con la muerte prácticamente desde la niñez. Durante 30 años se encargó de la crónica negra en un diario local; ahora es quien dirige la página cultural del &lt;i&gt;Lisboa&lt;/i&gt;, un periódico vespertino asimismo mediocre, de corte catótilco y adulador de la dictadura salazarista.&lt;br /&gt;Cuando busca a alguien para que se encargue de la sección necrológica de la página cultural, conoce al joven Monteiro Rossi, quien por su edad bien podría ser su hijo, y que poco a poco hará que su vida dé un vuelco de 180 grados. Rossi es un joven mitad portugués y mitad italiano que, junto con Marta, su novia, deciden ser parte de las fuerzas de resistencia republicana contra la dictadura franquista, ya que son conscientes de que si triunfa la dictadura en España, también se afianzará indefinidamente en la propia Portugal. Ninguno de los textos que Rossi le envía a Pereira sería publicable en un diario con las características del &lt;i&gt;Lisboa&lt;/i&gt;. Son textos que de inmediato encenderían alarmas y represión. Sin embargo, aunque no los publica, Pereira paga de su propia bolsa los textos de Rossi y los guarda inexplicablemente, como si fueran semillas que en algún momento germinarán. De pronto, las actividades de Monteiro Rossi, aunadas a una nueva manera de observar la vida hacen que el propio Pereira empiece a involucrarse en un bando que parece ser el correcto, es decir, el de los que seguramente habrán de perder, porque son los más débiles, lo que al final lo lleva a ejercer un acto de voluntad y de protesta contra los excesos del sistema.&lt;br /&gt;Monteiro llega a su casa una tarde. Se sabe perseguido por la policía, ya que ha estado reclutando, junto con su primo, posibles voluntarios que se opongan a la dictadura en las tierras del Alentejo. Cuando su primo es capturado, Monteiro pide ayuda a Pereira, quien lo alberga y le da de comer. Y siguiendo las instrucciones de Monteiro hace una llamada telefónica a Marta, en la que comprueba que algo ha salido mal. Con funestos presentimientos, regresa de inmediato a su casa para buscar a Monteiro. Por fortuna aún no ha sucedido nada extraño, así que ambos deciden cenar. Y en esas andan cuando a los pocos momentos llegan tres sujetos que dicen pertenecer a la policía. Buscan a Monteiro Rossi para darle una pequeña "lección de patriotismo" y para hacerle algunas preguntas, todo ante la impotencia de Pereira, que sólo puede esperar a que pase lo peor. Sin embargo, a los sujetos se les pasa la mano y terminan asesinando a Rossi en la habitación de Pereira. Se retiran, no sin antes amenazarlo con terribles consecuencias si acaso se le ocurre hablar de lo acontecido. Y así, en un acto de reivindicación póstuma, Pereira logra burlar a la censura y publica el único artículo necrológico que fue capaz de escribir, en el que ensalza la memoria de Monteiro Rossi y denuncia su asesinato, y de inmediato escapa, gracias a una inesperada astucia y a un pasaporte falso, rumbo a su autoexilio en las tierras de Francia.&lt;br /&gt;Con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sostiene Pereira&lt;/span&gt;, Tabucchi logra una cúspide dentro de su carrera literaria, y es que esa constante repetición del estribillo&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt; de "sostiene Pereira...", como si estuviera declarando ante un invisible fiscal, la cual aparece una y otra vez a lo largo de la novela, la dota, pese a la perfecta sencillez de su estructura, de un abismo difícil de atisbar sin sentir mareos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8242925638563848346?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8242925638563848346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8242925638563848346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/05/sostiene-pereira-de-antonio-tabucchi.html' title='Sostiene Pereira, de Antonio Tabucchi'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SgMONVaGokI/AAAAAAAAAV8/J1-0is7V37k/s72-c/sostienepereira.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-8301241361839978766</id><published>2009-03-23T19:36:00.000-07:00</published><updated>2010-10-05T14:25:05.880-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Roberto Bolaño'/><title type='text'>Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SchHz8lbGWI/AAAAAAAAAVE/wCrr78z-esk/s1600-h/detecsalv.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 262px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SchHz8lbGWI/AAAAAAAAAVE/wCrr78z-esk/s400/detecsalv.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316578317872863586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ruinas y fragmentación en &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Antes que cualquiera de las anécdotas, la fragmentación parece ser el tema principal en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, quizá la obra más conocida de Roberto Bolaño hoy en día. Es decir, la imposibilidad de conocer algo con certeza absoluta. Lo falso y lo verdadero intercambian máscaras y entonces el lector siempre estará a merced de las trampas que propone la novela de Bolaño. Esta perspectiva en sí misma podría resultar paradójica, sobre todo si se piensa en que la novela de Bolaño tiene la estructura que se acostumbra utilizar en las novelas policíacas, aún cuando se desdoblen de formas insospechadas, como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El hombre que fue jueves&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de G. K. Chesterton; o &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Cosmos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de Witold Gombrowicz; quien al reflexionar sobre ésta última novela en su &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Diario&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, dice: “¿Qué es la novela policíaca, sino el intento de ordenar el caos?”. Ordenar el caos. Tal como parece ocurrir con la búsqueda absurda de las huellas de Cesárea Tinajero; el intento (no sabemos de quién), de mostrar las pasos de Ulises Lima y Arturo Belano a través de un puñado de ciudades desperdigadas por buena parte del mundo; un intento –las más de las veces paródico, cuando no infructuoso o meramente tangencial– de ordenar un caos. Los motivos por supuesto son varios y casi todos ellos convencionales: la iniciación de un adolescente, la exploración del lenguaje, la crítica literaria, la temporalidad múltiple, la búsqueda, el viaje (y por ende, la descripción exhaustiva de los escenarios); es decir, el papel fundamental que juegan los mapas mentales en el recorrido de los personajes a través de la novela. Sin embargo, y esto ya lo adelanté algunas líneas atrás, esos mismos motivos se colocan ante una luz que los vuelve extraños, inciertos, paródicos, y que hace pensar en que la anécdota es sólo un velo tras el cual la narración se sobrepasa a sí misma, y que da como resultado el retrato de una época. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Pero revisemos ese velo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;De entrada, en la primera de las tres partes que constituyen la novela, estamos ante el diario de Juan García Madero, un joven estudiante de derecho de apenas diecisiete años de edad. No se nos dice más, salvo que es huérfano y que acaba de ingresar al dudoso movimiento del realismo visceral de poetas del D.F., un movimiento creado por el mexicano Ulises Lima y el chileno Arturo Belano, quienes fungirán como los personajes principales de la novela. Se describe el mundillo literario en la ciudad de México de la década de 1970, y es también una suerte de iniciación del propio García Madero, ya que, como sucede en las Bildung Roman más tradicionales, sorteará varias pruebas (como su iniciación en el mundo de la poesía, la ruptura de su propia virginidad, la inmersión en la nocturna ciudad de México, la lucha contra la escalofriante “bestialidad” de Alberto, la fuga final hacia el desierto con Lupe) en el camino hacia la madurez. En esta parte aún no se vislumbra ese intento de “novela total”, que se detecta una vez que se concluye la novela (ese anhelo que estuvo tan en boga en autores europeos de principios del siglo XX y que años más tarde algunos autores del Boom latinoamericano tratarían de emular), y que Bolaño propone, y esto quizá sea lo novedoso en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; como camino hacia la fragmentación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El legado mexicano de Bolaño, quien vivió en México una década decisiva, la que va de la adolescencia a la juventud parece muy distinto al dejado por los novelistas anglosajones. D.H. Lawrence, Lowry, Greene, o Aldous Huxley abrieron, cada uno con una llave distinta, puertas a la percepción de la nueva y la vieja religión (el tema de la resurrección de los ídolos), el jardín del Edén (en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Bajo el volcán&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;), la parodia del martirio cristiano (&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El poder y la gloria&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;) o de cierta espiritualid pre–hippie (&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Ciego en Gaza&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;, de Huxley). A Bolaño lo tienta una visión total (propósito imposible) y la frontera de su México imaginario coincide con los límites de su obra. Me da la impresión, vaguedad que debo explicar, que Bolaño como “extranjero” se asemeja a los pintores de origen alemán que se volvieron mexicanos en la segunda mitad del siglo XX (Paalen, Gerszo, Von Gunten). Un México que en el fondo no tiene anécdota, un país verdadero al que se le ha sustraído lo que la identidad tiene invariablemente de folclórica. México, en Bolaño, es menos que un relato, una superficie pintada, una visión. Esta impresión mía quizá se deba (como ocurre con frecuencia en la lectura más comprometida) al efecto de ciertos párrafos que funcionan como acceso a toda una obra, en este caso, lo mucho que me impresionaron aquellos que Bolaño dedica a los retardados atardeceres en el Distrito Federal, lo cual me permite imaginar Los detectives salvajes bajo la forma de un eterno crepúsculo. (1)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Dice Domínguez Michael (y con ello podemos aportar un poco más de luz en el proceso de iniciación en el que García Madero discurre durante la primera parte) que el propio Bolaño vivió el tránsito “de la adolescencia a la juventud” en México, aproximadamente de los quince a los veinte años. Con ello se explica, por un lado, la importancia del lenguaje, que se afirma y se niega al mismo tiempo, que se desplaza del cultismo hacia la vulgaridad con la rapidez y la sutileza del acróbata, siempre entre esos dos adjetivos antagónicos que sin embargo se tocan las espaldas a lo largo de toda la novela. Por otro lado, está la minuciosidad en la descripción de la geografía. La reconstrucción imaginaria de la ciudad vista a través de los ojos de un trashumante. Domínguez Michael menciona también que el México de Bolaño es un país "al que se le ha sustraído lo que la identidad tiene invariablemente de folclórica", y con ello entramos a la cuestión de "no pertenencia" que emparenta a la mayoría de los personajes de la novela, porque continuamente están cambiando de lugar, sin tiempo para generar raíces en ningún suelo, y por consiguiente, tampoco una identidad fácilmente localizable. Así, al final de la primera parte García Madero sabe que siempre había querido marcharse y huye con Lima y Belano hacia el desierto fronterizo con el pretexto de proteger a Lupe, dando paso al rompecabezas de veinte años de andanzas de Belano y Lima.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Si en la primera parte, la fragmentación estaba latente sólo mediante ciertas dudas que se sembraban en el discurso de García Madero: "Mucho más tarde, lo recuerdo vagamente [...] alguien volvió a sacar el tema de la nacionalidad de Belano, tal vez fuera yo,  no lo sé, y todos se pusieron a hablar de él",  o también: "Oí risas. Creo que yo también me reí. Creo que me reí mucho", discurso con el que se crea ese ambiente de ambigüedad en el que resulta imposible adjudicar certeza a casi ninguno de los episodios; para la segunda, la fragmentación pasa además hacia la estructura misma, hacia el esqueleto de la novela. Después de su misterioso viaje a Sonora, Ulises Lima y Arturo Belano parten con rumbo a Europa, donde finalmente se separan. A través de diversos “testimonios” nos vamos dando cuenta, un poco vagamente, de que Ulises regresa a México años más tarde; mientras que Arturo permanece en Europa, consigue cristalizarse como escritor y acaso encuentra la muerte (en diversos momentos se habla del mal hepático que se le va desarrollando, mismo que terminaría con la vida del propio Bolaño) en ese estado de exilio permanente, aunque nunca se nos aclara el destino final de ninguno de los dos. Siempre los vemos desde la mirada del otro (y con ello se genera cierto guiño paródico a la famosa "otredad" de Octavio Paz, el gran monolito mexicano, así como cuando se habla de su némesis del desierto: Horacio Guerra, o de su batalla muda con Ulises Lima en el Parque Hundido), sin conocer nunca sus propias perspectivas, su propia versión de los hechos. Todo acontece como en los procedimientos arqueológicos, en los que las hipótesis se generan a partir de la disposición de las ruinas, o más aún: como en las novelas policíacas, en donde las escenas se dibujan reconstruyendo un rompecabezas de pistas –a veces contradictorias, a veces meramente tangenciales– de quienes tuvieron conocimiento de ellos. El lector tomará el lugar del detective, será quien arme el rompecabezas. Y como en toda reconstrucción, habrá lugar para la diversidad de interpretaciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Todo el tejido narrativo crea una atmósfera de vaguedad, de falta de certeza. El itinerario de la historia está marcado por voces, tiempos y espacios bien determinados que, no obstante y paradójicamente, construyen una estética de la imprecisión. Los personajes de Ulises Lima y Arturo Belano se dibujan y se desdibujan en otras voces, la historia está abierta y el lector no puede saberlo todo ni lo sabrá. El deseo insatisfecho, el otro inalcanzable, la quimera de conocer. Bolaño plasma así la incertidumbre que define esta época, la certeza de la no existencia de una verdad ni de un absoluto, la sospecha o la certidumbre de tomar por cierto lo falso y viceversa. Allí está la voz de Guillem Piña para confirmarlo dentro de la trama: "Pero todo eso ahora no existe: es más una certeza verbal que vital. Lo cierto es que un día todo se acabó y me quedé solo con mi Picabia falsificado como único mapa, como único asidero legítimo". (2) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Una "estética de la imprecisión", dice en su artículo María Antonieta Flores, y es de resaltar que desde su perspectiva, la fragmentación actúe como una categoría estética, algo que recuerda bastante las teorías de Walter Benjamin, derivadas a su vez de las estructuras discursivas usadas por Nietzsche, Blanchy y, un poco más remotamente, por Pascal. A saber: la fragmentación como un recurso ante la imposibilidad de alcanzar una certeza absoluta; o bien, la visión del fragmento como una especie de hilo con el cual se tejen distintas posibilidades, todas ellas con el significado en movimiento perpetuo, tal y como sucede en las alegorías.  &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En este segundo apartado, además cambia la temporalidad con respecto al primero y al tercero, casi como si ambos, claramente continuos, fueran una especie de cápsula temporal que alguien separara para dejar salir los pequeños y multitudinarios instantes de veinte años en el futuro. Al respecto, dice Julia Elena Rial:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Al elaborar una temporalidad cronológicamente detallada, al globalizar la intriga detectivesca y descentralizar la cartografía cultural de los personajes, sometidos al vacío de la inmigración, la novela se parece más a un estanco del mundo actual que a una ficción literaria. El supuesto grupo de poetas viscerales, mímesis de otros iniciáticos de la vanguardia mexicana a principios de siglo, habrían inspirado el neo-realismo barroco que, en Los detectives salvajes exalta la imagen, desintegra las barreras de la moral tradicional para desmarcar los límites entre realidad y ficción, a través de una exagerado desarrollo de la acción con personajes escasamente diseñados y con muy pocas vinculaciones afectivas y huérfanos de creencias teleológicas. Cada uno de ellos encarna un despropósito personal, pero todos coinciden en la búsqueda visceral de Cesárea Tinajero.(3)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Y aunque en el texto anterior hace hincapié en que la novela parece más un "estanco del mundo actual", termina diciendo que la acción está muy por encima del diseño de los personajes. O bien: el volumen de los personajes resulta rebasado por la anécdota en cuanto cadena de acontecimientos, mientras que ella misma sólo se puede contemplar en su totalidad una vez que nos alejamos varios pasos, en un hipotético espacio ficcional, semejante a como sucede con algunos cuadros de gran formato o con algunos acontecimientos históricos. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Así pues, en la tercera parte, que en realidad es la segunda, regresamos al diario de García Madero, otro personaje que se diluye también, después de los días del diario, detrás de la ventana de un Ford Impala en el desierto de Sonora. Todo a pesar de la nueva condensación temporal, porque no obstante la claridad del paso de los días y del registro más o menos minucioso de los acontecimientos, igual que en la primera parte, sólo nos enteramos de que allí empezará el periplo de los fundadores del realismo visceral y la subsiguiente disolución de cualquier tipo de información acerca Juan García Madero, el hilo conductor en casi la mitad de la novela.  &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ahora bien, ésta funge como tercera parte porque la búsqueda de Cesárea Tinajero es el elemento sincronizador de la novela, la columna vertebral que dará pie a los sucesos más importantes. A partir de ese encuentro, es como se narran las precedentes y las posteriores peripecias de los personajes principales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La búsqueda de Cesárea Tinajero es también simbólica en un sentido platónico de la palabra, porque es como si buscaran la tierra prometida de la poesía o incluso una suerte de maternidad poética. Cuando Amadeo Salvatierra habla de los estridentistas y dice que “todos los poetas, incluso, los más vanguardistas necesitan un padre. Pero ellos eran huérfanos de vocación” abunda en el sentido de la búsqueda; por eso resulta significativo que Cesárea muera al final de la novela, mostrando sólo la espalda, "balanceándose como un buque de guerra fantasma", como si en el momento del encuentro con esa maternidad añorada, la hubiesen perdido como se pierde al paraíso una vez que se cree apresado. Y sobre todo: en un lugar (ya que he hablado de la importancia que tiene la geografía en esta novela) que tradicionalmente se asocia con el infinito, y por extensión, con la ausencia de lugar: el desierto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;En la novela se habla de regiones, personajes históricos y escritores famosos, sin sentirse partícipes de esa memoria colectiva. Sin embargo, Bolaño recurre al recurso vanguardista de introducir la crítica adentro de la narrativa, praxis académica del post-boom literario, que tiene antecedentes en el David Viñas de 1955, cuando inserta comentarios adversos a Lugones y Borges en &lt;i&gt;Dueños de la Tierra&lt;/i&gt;. (1985) ¿No es sorprendente que el escritor chileno rechace con una estrategia literaria re-elaborada las tradiciones de las cuales se sirve para su estilo nuevo? Dentro de esta perspectiva, Bolaño revienta el monstruo de la canonización en múltiples y diferentes fragmentos [...] (4)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Esta huida de la canonización que menciona Julia Elena Rial, es expresada en diversos momentos, siendo unos de los más memorables la delirante "genealogía homosexual" de la poesía, elaborada por Ernesto San Epifanio; la lucha con tintes bíblicos(5) que Belano sostiene contra su futuro crítico, y aquel en que parodia el honor de los poetas: los trucos para escalar en el mundo de las letras, los falsos, o por lo menos, exagerados sentimentalismos de algunos escritores nacionalistas: "Algunos dicen que soy la versión mejorada de Aurelio Baca. No lo sé. (A los dos nos duele España aunque creo que por el momento a él le duele más que a mí)". Un rompimiento del cordón umbilical semejante al que intentan los poetas del realismo visceral y un paso más en esa "transgresión de los límites" que menciona ella misma al final de su artículo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Sin embargo, y a pesar de los motivos enlistados anteriormente, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; no pueden escapar por completo de las líneas genealógicas, aun cuando éstas pertenezcan a grupos de subversión, ya que la estructura está inscrita en la tradición de novelas como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Rayuela&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; de Julio Cortázar; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La vida, instrucciones de uso&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de Georges Perec;  &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Diccionario Jázaro&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de Milorad Pavic; o &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El desfile del amor&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de Sergio Pitol.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;__________________________________&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Notas&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;(1) Christopher Domínguez Michael, “Apuntes sobre la Patagonia mexicana”, artículo publicado el 11 de noviembre de 2007 en “El ángel” del periódico Reforma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;(2) María Antonieta Flores, “Notas sobre &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Los detectives salvajes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; de Roberto Bolaño”, en: Verbigracia, Año III, Nº 38, 22 de enero de 2000.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;(3) Julia Elena Rial, "Los detectives salvajes de Roberto Bolaño: Un obituario a la narrativa del siglo XX", en www.hispanista.com.br/revista/Julia_detectives.pdf&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;(4) Julia Elena Rial,  &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Op. Cit.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;(5) Vale la pena recordar la lucha de Jacob contra el misterioso ángel, después de la huida de la cólera de su hermano Essaú, cuya consecuencia es la posterior cojera de Jacob. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-8301241361839978766?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8301241361839978766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/8301241361839978766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/03/los-detectives-salvajes-de-roberto.html' title='Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SchHz8lbGWI/AAAAAAAAAVE/wCrr78z-esk/s72-c/detecsalv.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2971017511270680579</id><published>2009-03-06T10:27:00.000-08:00</published><updated>2009-03-06T10:29:16.738-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Imre Kertész'/><title type='text'>Sin destino, de Imre Kertész</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SbFrcBjBRTI/AAAAAAAAAUM/52xisWwp7N4/s1600-h/sindestino.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 253px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SbFrcBjBRTI/AAAAAAAAAUM/52xisWwp7N4/s400/sindestino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310143564842353970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;El Holocausto Judío y la Segunda Guerra Mundial, han sido temas muy tratados en la literatura y el cine (a veces hasta la exasperación, como suele suceder cuando un tema obsesiona a los "creativos" guionistas de Hollywood) durante los últimos sesenta años. Las palabras que más se han utilizado cuando se habla de esa experiencia, son "horror", "infierno", "maldad", "calamidad", etc. E inevitablemente, uno se contagia de la oscura perspectiva que generan semejantes palabras; en el imaginario, al menos en el mío, ese acontecimiento siempre había sido la sima más profunda a la que puede llevar la delirante estupidez de una idea. Una especie de arquetipo moderno de la maldad racional, a pesar de que no ha sido el único en la decena de miles de años que conforman la historia humana; o por lo menos en aquella que cuenta con registros, porque es casi seguro que desde que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;homo sapiens&lt;/span&gt; empezó a propagarse por la tierra, ha habido un sin fin de sucesos llenos de injusticias y esclavitudes.&lt;br /&gt;Creo que por eso fue tan profundo el desconcierto que experimenté al leer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sin destino&lt;/span&gt;, de Imre Kertész. Me explico: nunca antes había encontrado a alguien que hablara de sus días en un campo de concentración Nazi como de una época dorada, como de algo parecido a la felicidad. En especial porque todo se narra en primera persona, desde la perspectiva de una "víctima". Por supuesto, está latente la posibilidad de que Kertész estuviera jugando a espantar al lector desprevenido, a escandalizar a todos aquellos que suelen hacer lecturas que sólo remueven el polvo de la superficie. Y sin embargo, no creo que sea exactamente una provocación. La novela (que según él mismo aclaró: no es una autobiografía) se desarrolla al más puro estilo de las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bildungsroman&lt;/span&gt;: está presente el viaje, el descenso a los infiernos, la ausencia, la memoria (si bien siempre trasminada por la duda); es decir, el protagonista es apenas un adolescente cuando de pronto se ve envuelto por acontecimientos que quizá nunca comprenderá, pero que constituyen su etapa de crecimiento.&lt;br /&gt;La prosa, fría como piedra, carece de los previsibles patetismos ante las terribles escenas que se describen. Y termina siendo una especie de piquete en el culo de cualquier moraleja que se pudiera inferir al final de la novela. Es sólo un montón de cosas que suceden antes del inevitable retorno a casa. ¿Y después? Kertész hace ver que no queda más remedio que seguir adelante con la vida, en donde acaso también otra clase de felicidad esperará en cualquier recodo del camino, como si fuera una trampa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2971017511270680579?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2971017511270680579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2971017511270680579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/03/sin-destino-de-imre-kertesz.html' title='Sin destino, de Imre Kertész'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SbFrcBjBRTI/AAAAAAAAAUM/52xisWwp7N4/s72-c/sindestino.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-2824767635498639581</id><published>2009-02-02T19:04:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T08:58:30.059-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pascal Quignard'/><title type='text'>Las sombras errantes, de Pascal Quignard</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SYe0nMFR2hI/AAAAAAAAATM/hHIjSotq0jg/s1600-h/sombraserrantes.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 254px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SYe0nMFR2hI/AAAAAAAAATM/hHIjSotq0jg/s400/sombraserrantes.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298402071975942674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;La novísima editorial La Cifra, nos ha regalado uno de esos libros inclasificables. Y aunque el término empieza a ser de uso común, Pascal Quignard no lo vuelve predecible. Estamos ante una especie de novela de la cotidianidad: se sobrevuela por la historia, por las leyendas, por la literatura, por el arte, por la propia vida. A veces es toda una relación de hechos, a veces Quignard sólo nos deja una frase, que sin embargo lo irá envolviendo todo poco a poco, porque se regresará una y otra vez a ella, descomponiéndola, dándole la vuelta o estirándola, tal como se hace con los guantes para sacudirlos completamente. Un estilo de fragmentación que recuerda la famosa vasija rota que Benjamin ideara para hablar de la imposibilidad de regresar a un lenguaje primigenio, y que aquí observo, sobre todo a la hora de recomponer un todo, cuyos fragmentos  a primera vista no parecen tener conexión. La traducción, aunque trastabillando al principio, conforme las páginas pasan va dejándose llevar por el difícil ritmo del pensamiento de Quignard, la manera en que traspasa los temas y sobre todo la manera en que discurre sobre ellos. Así, pasamos de escenas de la vida de Sant Cyran hasta un recuerdo infantil de Quignard, o una lectura de Tanizaki, o el intento de escenificación de una frase dentro de la propia novela: "En la naturaleza no existen los fragmentos. El más pequeño de los pedazos sigue siendo el todo. Cada migaja es el universo[...]"[1] y se llega entonces a una desconcertante serie de conclusiones, ecos, tergiversaciones inesperadas. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las sombras errantes&lt;/span&gt; es uno de esos libros destinados a la consulta continua, a las ilegibles notas al margen de la caja tipográfica. Porque uno no puede sino hacer eco de ese juego que propone Quignard, contagiado por una especie de virus de la fragmentación. O bien, hurgando (y acaso descomponiendo) en el título del libro: un intento de aprehender con palabras un puñado de sombras errantes.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;[1] Pascal Quignard, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las sombras errantes&lt;/span&gt;, Editorial La Cifra, México, 2007. Traducción de Dulce Ramos, p. 60. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7987423882586515901-2824767635498639581?l=lecturasdelreymono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2824767635498639581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7987423882586515901/posts/default/2824767635498639581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdelreymono.blogspot.com/2009/02/las-sombras-errantes-de-pascal-quignard.html' title='Las sombras errantes, de Pascal Quignard'/><author><name>Rey Mono</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09858183043752209247</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='22' src='http://1.bp.blogspot.com/-6NZc9-EknfY/TtGFDhKbdJI/AAAAAAAAA8E/r7sph-xJdVc/s220/io261011.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SYe0nMFR2hI/AAAAAAAAATM/hHIjSotq0jg/s72-c/sombraserrantes.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7987423882586515901.post-34314708029042488</id><published>2009-01-17T12:12:00.000-08:00</published><updated>2009-01-17T12:49:36.136-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vladimir Nabokov'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gustave Flaubert'/><title type='text'>Comentarios entrelazados sobre "Madame Bovary", de Gustave Flaubert y "Rey, Dama, Valet", de Vladimir Nabokov</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SXJCf9eTQvI/AAAAAAAAAS0/gxAPs3-86mk/s1600-h/bovary-ReyDamaValet.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 305px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Gp7jANF-D6g/SXJCf9eTQvI/AAAAAAAAAS0/gxAPs3-86mk/s400/bovary-ReyDamaValet.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292365628958786290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Las dos fuentes de la novela moderna&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la conferencia del 26 de noviembre de 2006, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Carlos Fuentes traza a grandes rasgos su versión del mapa de la literatura actual (haciendo referencia, por supuesto, a las usanzas de occidente) a partir de dos raíces aparentemente antípodas, mas quizá también complementarias: la una de corte totalmente literario y que arranca con el Quijote de Cervantes; y la otra de características históricas, proveniente de una serie de sucesos, cuyo actor principal es Napoleón, y que culminan con la batalla de Waterloo. Según Fuentes, la literatura moderna no ha parado de columpiarse entre esos dos extremos, de los cuales han nacido, emparentados innegablemente con el primero, obras como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Castillo&lt;/span&gt; de Franz Kafka o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ferdydurke&lt;/span&gt;, de Witold Gombrowicz; y con el segundo, los personajes que habitan las obras de Stendhal, Balzac, Dostoievski, o más recientemente Morrison o Coetzee: "la tradición de Waterloo se ocupa de la vida real, la de La Mancha, de la vida ficticia; el trasfondo de Waterloo es social, el de La Mancha es libresco y le rinde constante homenaje a la tradición literaria; Waterloo es seria, La Mancha es cómica; Waterloo lee al mundo mientras que La Mancha es leída por el mundo y lo sabe".&lt;br /&gt;Comienzo con esta cita reciente porque el propósito de las siguientes líneas será explorar las similitudes y diferencias de dos novelas que, desde mi perspectiva, no sólo comparten el tema principal y algunos motivos en particular, sino que además están inscritas en la tradición libresca que Fuentes atribuye a Cervantes, y que, sin embargo, por la sutileza de su humor (sobre todo en el primer caso), bien podrían engañar a un lector indolente. Me refiero a: Madame Bovary, de Gustave Flaubert; y  Rey, Dama, Valet, de Vladimir Nabokov.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El amor es un triángulo con vértices engañosos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La costumbre de complicar un asunto que, por principio debería permanecer sólo entre dos personas, ha sido practicada desde tiempos inmemoriales. No es gratuito que, “No desearás a la mujer de tu prójimo” sea uno de los mandamientos más conocidos entre los diez que tradicionalmente se atribuyen a las tablas de Moisés. De hecho, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Biblia&lt;/span&gt; es pródiga en consejos que alertan a quienes pretenden desviar la mirada hacia zonas prohibidas, como aquél que dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así procede la mujer adúltera:&lt;br /&gt;come, se limpia la boca y dice:&lt;br /&gt;“¡No he hecho nada de malo!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o éste otro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás te sientes con una mujer casada,&lt;br /&gt;ni bebas vino con ella en la mesa,&lt;br /&gt;no sea que tu corazón se enamore de ella,&lt;br /&gt;y tu pasión te lleve a la ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dicho popular que reza: “siempre el plato del vecino luce más apetitoso” no hace sino reforzar la antiquísima idea. Por supuesto que la novela, por lo menos la que sigue la tradición cervantina, es ese “territorio en el que se suspende el juicio moral” del que habla Milan Kundera; pero al mismo tiempo, en el esbozo que presentan Flaubert y Nabokov, quedan flotando algunas preguntas: ¿Cuáles suelen ser las motivaciones para originar la búsqueda de un “tercero” mientras se está en pareja? ¿Ese “tercero” llega a cumplir las expectativas que se abrigaban a su respecto? Y por último, ¿es la muerte un destino inevitable cuando los vértices del triángulo se estiran hasta sus últimas consecuencias?&lt;br /&gt; Pues bien, aquí comenzamos el breve recorrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Emma y Martha: nada es como debería ser&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien en un principio Emma Rouault, que más tarde adoptará el apellido Bovary de su esposo, era tan sólo una muchacha provinciana encargada de llevar por buen camino la administración de la granja de su padre (muy a pesar de su intenso aburrimiento por la fatigosa redundancia de la vida del campo), una vez casada con Charles Bovary, un médico rural con sueños de cortísimo o ningún alcance, adopta perfectamente el rol burgués tan en boga en la Francia de la segunda mitad del siglo XIX: debido a las quimeras de sus ambiciones aristocráticas, va desarrollando poco a poco la equívoca facultad de aparentar poseer más de lo que en realidad tiene, y cuando en algún momento esa patológica inconformidad le hace darse de bruces contra la realidad de su situación, no vacila en culpar al marido del desmoronamiento –por medio de una vida monótona que no es capaz de prometer más que aventuras inferiores– de todas aquellas ilusiones que giraban alrededor de paroxismos indomables, ilusiones dulcemente vislumbradas en tantas y tantas páginas de novelas románticas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antes de casarse, Emma había creído estar enamorada; pero como la felicidad que había esperado de aquel amor no había hecho su aparición, pensó que se habría equivocado. Y se preguntaba intrigada qué es lo que había que entender concretamente en la vida por palabras como dicha, pasión y ebriedad que le habían parecido tan maravillosas en los libros.&lt;br /&gt;[…] La conversación de Charles era plana como la acera de una calle, y los lugares comunes de todo el mundo, vestidos con su ropaje más vulgar, desfilaban por ella sin lograr suscitar emoción, risa ni ilusiones.&lt;br /&gt;[…] ¿Y no debía ser un hombre justamente todo lo contrario, sobresalir en las más diversas actividades, iniciar a una mujer en el poder de las pasiones, en los refinamientos de la vida, en todos los misterios? Pero éste qué iba a enseñar, éste no sabía nada, no deseaba nada. La creía feliz y a ella le irritaba por su calma tan firmemente asentada, por su serena gravedad y hasta por la felicidad que ella misma le proporcionaba.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El germen de la búsqueda de experiencias más intensas ha encontrado tierra fértil en el insatisfecho corazón de Emma. La mención constante que hace Flaubert de los libros leídos por Emma, hace pensar en ellos como desencadenantes indirectos en la decisión que madurará lentamente en ella, igual que acontece con la lectura desbocada de novelas de caballerías por parte de Don Alonso Quijano.&lt;br /&gt;Contrariamente sucede con Martha, pues ella es una mujer en los albores de la madurez, acostumbrada ya a las comodidades de la alta burguesía berlinesa; las aspiraciones en su caso pueden considerarse más inofensivas en primera instancia: en contraposición a Emma, tiene dinero hasta la saciedad, pero asimismo cuenta con un respeto desmedido hacia los títulos nobiliarios, al grado de pretender, mediante astutas casualidades, que algún antepasado suyo tuvo algo que ver con la aristocracia. La moda, que para Emma Bovary roza los territorios de la obsesión, es para ella sólo un miembro más en el cuerpo de la cotidianidad que, empero, debe ser concienzudamente atendido. Está casada con un vigoroso empresario al cual odia secretamente por ese mismo vigor, por lo atlético de su figura, por el color de sus cabellos, semejantes a la herrumbre, y hasta por el bigote “leonado” que parece ostentar como un símbolo de su virilidad.&lt;br /&gt;Y cosa curiosa, el papel tan importante que juegan los libros en el universo de ensoñaciones de Emma, para Martha no es más que el de una afectación bastante prescindible para su mundo, como lo muestra una de las primeras escenas de la novela, cuando conoce casualmente a Franz en el vagón del ferrocarril y reflexiona sobre lo absurda y pedante que le resulta la lectura en un libro innecesariamente lujoso, costumbre fastidiosa de Dreyer, su marido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un libro elegante está bien sobre la mesa de un cuarto de estar. En un vagón de ferrocarril, si lo que se quiere es aliviar el aburrimiento, siempre se puede recurrir a hojear un revista. Pero mira que sumirse, con regodeo…, en poemas, ¡poemas!, lujosamente encuadernados… Nadie que se llame a sí mismo hombre de negocios puede, debe, arriesgarse a una cosa así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Martha, la búsqueda del amante no estará emparentada con el ansia de las experiencias sublimes que tanto deslumbran a Emma, sino como un medio para escapar a la irritante lozanía y buen humor de Dreyer. Buscará entonces enredarse con Franz, el insignificante sobrino de su esposo. Y así, el halo de incurable mediocridad que emana incansablemente de Charles y que Emma tanto detesta, se transmutará, en el caso de Martha, en una especie de categoría erótica por su absurda originalidad. De inmediato se involucrará en las cuestiones prácticas de la vida de Franz (quien, presa constante del asombro por el inesperado accionar de aquella mujer tan bella, no dejará de cometer torpezas), y lentamente comenzará su plan de seducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Kurt Dreyer y Charles Bovary: la inocencia del amor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos características tienen en común los esposos de Martha y Emma. Y además, ambas son igualmente fatales: aman incondicionalmente a sus esposas y eso los vuelve ciegos a la verdadera naturaleza que ocultan.&lt;br /&gt;Por principio de cuentas tenemos a Charles, que está embelesado con Emma, no tanto porque ella sea una belleza irrefutable, sino porque para él, en sus humildes sueños de provinciano, considera que nunca habría podido conseguir nada mejor. Por lo demás, las aspiraciones de su mujer cuentan con la legitimación de un mundo superior, más refinado. Un mundo que por cierto él no termina de entender. Sin embargo, se desvive para proporcionárselo en la medida (o al menos eso cree en un principio) de lo posible. La deja en la libre voluntar de gastar sus modestos ingresos en cosas innecesarias, está al pendiente del menor capricho que salga de esos labios que tanto ama, e incluso, en un alarde de amarga ironía por parte de Flaubert, es prácticamente Charles quien la encamina en los primeros pasos del adulterio con Rodolphe. Es cierto, tendrá también momentos de alegría pura, merced a la transparencia y sencillez de sus deseos. Como aquél en que medita sobre el próximo nacimiento de su hija:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando la veía [a Emma] de lejos con aquellos andares indolentes cimbreando relajadamente la cintura sobre las caderas libres del corsé, cuando al estar sentados uno frente a otro, podía contemplarla a sus anchas, y ella adoptaba posturas lánguidas recostada en la butaca se sentía estallar de dicha. Se levantaba, la besaba, le acariciaba la cara, la llamaba mamaíta, intentaba hacerla bailar y, medio riendo medio llorando, le soltaba toda una retahíla de bromas cariñosas que se le venían a la cabeza. La idea de haber engendrado un hijo le entusiasmaba. Ahora ya nada le faltaba; ya conocía a fondo la existencia humana. Y se acodaba firmemente en la mesa, invadido de serenidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta qué punto es fácil reconocer los guiños irónicos de Flaubert en un párrafo como el anterior? Leo las descripciones de esos momentos en que Charles se sentía estallar de dicha y a pesar del aire de sutil epifanía que se le desprende, se siente también una voz paralela, como si fuera un eco desfasado que está a punto de soltar una carcajada en medio del silencio. Es acaso ese humor solapado “que convierte en ambiguo todo lo que toca”[] y que, si con Flaubert aún permanece ligeramente ve
